Tras una semana de decisiones de importantes bancos centrales, los que influyen más en la economía regional y mexicana, Oxford Economics y Banorte elaboraron notas que reproducimos a continuación.

Los principales bancos centrales de la región permanecen en espera hasta 2019

  • Los bancos centrales de Brasil, México y Colombia mantuvieron sus tasas de política sin cambios esta semana, en línea con las expectativas y la decisión de la Reserva Federal.
    Creemos que los tres bancos centrales permanecerán en espera hasta 2019.
  • Como EU, México se encuentra en la etapa avanzada de su ciclo económico.
    Pero su banco central se ha ajustado mucho más allá de la tasa neutral, lo que hace que su siguiente movimiento de tasa sea probablemente un recorte.
    Pero antes de que eso pueda suceder, tendrá que haber un acuerdo del TLCAN.
  • Brasil y Colombia se encuentran en etapas mucho más tempranas de sus ciclos comerciales, lo que significa que sus posiciones de política monetaria se mantendrán en expansión hasta 2019.
    El próximo año, esperamos que las alzas tarifarias en Brasil totalicen 150 puntos básicos, pero solo 25 puntos básicos en Colombia.

Políticas monetarias, en pausas anticipadas. Revista FortunaLas reuniones de política monetaria en Brasil, México y Colombia durante la última semana coincidieron aproximadamente con la reunión de la Reserva Federal de esta semana.

Éste es a menudo el caso con los bancos centrales en los mercados emergentes.

Los tres bancos centrales de América Latina, junto con la Reserva Federal, mantuvieron sus tasas de política sin cambios, como nosotros y los mercados esperaban.

Cada uno lo hizo por diferentes razones, dadas las distintas condiciones cíclicas de las economías.

La Reserva Federal

En el caso de EU, la economía se encuentra en la última etapa del ciclo económico, con la tasa de desempleo por debajo de la tasa de inflación no acelerada (NAIRU, siglas en inglés).

Mientras que su inflación está ligeramente por encima del objetivo de 2 por ciento, de acuerdo con la Fed, medida por el índice de gasto de consumo personal (PCE).

Por lo tanto, la Fed está en marcha con sus esfuerzos por eliminar el gran estímulo de política monetaria introducido durante la crisis financiera mundial.

En consecuencia, su decisión esta semana no fue más que una pausa programada en el proceso gradual de normalización de las políticas y se esperan dos alzas de tasas antes de fin de año.

Banco de México

La posición cíclica de México es similar a la de EU, lo que no es sorprendente dado el alto nivel de integración que las economías vecinas lograron después de 24 años de TLCAN.

Con 3.4 por ciento, su tasa de desempleo es incluso más baja que la de Estados Unidos, aunque los altos niveles de empleo informal y el subempleo hacen que esta medida sea menos significativa que la de su vecino del norte.

La inflación por encima del objetivo también es un tema común.

La aceleración de la inflación puede atribuirse a varios choques puntuales, como la depreciación acumulada de la moneda y la liberalización del precio del combustible del año pasado.

Pero una brecha de producto ligeramente positiva ha jugado un papel para mantener la inflación en niveles persistentemente altos.

Expectativa de próximo movimiento de tasa

Pero a diferencia de la Reserva Federal, el banco central de México (Banxico) ya se ha endurecido mucho más allá de lo que se puede pensar como una tasa neutral.

Como resultado, creemos que la decisión de esta semana de mantener su tasa de política en 7.75 por ciento no es simplemente una pausa en el ciclo de ajuste que comenzó en diciembre de 2015.

De hecho, esperamos que el próximo movimiento de tasa sea un recorte en lugar de un alza.

Pero el comienzo de un ciclo de relajación tendrá que esperar hasta 2019, cuando se espera que haya un acuerdo sobre el TLCAN.

Brasil y Colombia

Brasil y Colombia se encuentran en etapas mucho más tempranas de sus ciclos comerciales.

En el caso de Brasil, la recuperación de la peor recesión en un siglo se encuentra en su fase inicial.

El PIB en el primer trimestre de 2018 aún estaba 5.7 por ciento por debajo de su nivel del primer trimestre de 2014, y su tasa de desempleo de 12.4 por ciento el mes pasado fue casi dos veces mayor que la de hace cuatro años (6.8 por ciento).

Por lo tanto, es comprensible que el Banco Central (BCB) se negó a subir las tasas esta semana y mantuvo una postura de política monetaria expansiva a pesar de que las expectativas de inflación han aumentado de manera significativa en los últimos dos meses.

Efecto temporal de la huelga de cammioneros

El BCB comparte nuestra opinión de que la huelga de los camioneros solo tendrá un efecto temporal en los precios y la actividad.

Dijo que no existe una relación mecánica entre los choques recientes y la política monetaria.

En otras palabras, el banco no vio ninguna razón para reducir las tasas para estimular la economía luego de una contracción de 3.3 por ciento m / m en mayo.

De hecho, los datos de tráfico indican que la economía de Brasil tendrá una recuperación en forma de V en junio-julio, lo que se corrobora con el aumento de 13 por ciento m / m en la producción industrial en junio.

Además, el BCB no parecía demasiado preocupado por el aumento de las expectativas de inflación por el momento, ya que el repunte de la inflación de junio también debería ser temporal.

La evidencia de la prolongada huelga de camioneros colombianos en el verano de 2016 también respalda esta visión.

Banrep

A diferencia de Brasil, Colombia logró evitar una recesión luego del desplome de los precios de las materias primas en 2014, pero no pudo evitar una fuerte desaceleración del crecimiento, que cayó de 4.7 por ciento en 2014 a solo 1.8 por ciento el año pasado.

A medida que la economía se ha expandido por debajo del potencial, el ritmo de creación de empleo ha sido insuficiente para mantenerse al día con el crecimiento de la oferta laboral.

Por lo tanto, la tasa de desempleo ha aumentado lenta pero continuamente en los últimos tres años.

Como era de esperar, el banco central de Colombia (Banrep) mantuvo su tasa de política sin cambios en 4.25 por ciento a pesar de que la inflación está ligeramente por encima de su meta de inflación de 3 por ciento.

Nuestra investigación reciente muestra que la tasa de política actual de Banrep es modestamente expansiva.

Por lo tanto, esperamos que Banrep aumente las tasas solo una vez, en 25 pb en 2019, ya que esto debería ser suficiente para cambiar la política monetaria hacia una postura neutral.

Se espera un repunte manufacturero

Además, la publicación de esta semana del PMI manufacturero de julio de Colombia confirma nuestra opinión de que el país está a punto de experimentar un fuerte repunte cíclico.

La lectura de PMI aumentó por sexto mes consecutivo, llegando a 53.5 el mes pasado, su nivel más alto en dos años y medio.

Un punto que vale la pena aclarar es que, aunque el crecimiento se está acelerando (en 2.35 por ciento en mayo), aún no es lo suficientemente rápido para que el crecimiento del empleo supere la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar, razón por la cual BanRep siempre enfatiza que la brecha del producto sigue ensanchándose.

Por lo tanto, creemos que BanRep esperará hasta que el crecimiento esté por encima del potencial (alrededor de 3 por ciento) antes de normalizar su tasa de política el próximo año.

Bancos centrales actúan en línea con lo esperado
en semana enfocada en política monetaria

  • Banxico se mostró ligeramente menos hawkish en un entorno todavía incierto
  • La decisión del FOMC no modificó las expectativas del mercado de dos alzas más en lo que resta del año
  • El Banco de Inglaterra incrementó su tasa en 25pb, y aunque dejó abierta la puerta a más alzas, no esperamos ninguna más en lo que resta del año
  • No anticipamos cambios en la tasa Selic de Brasil en lo que resta del año

Políticas monetarias, en pausas anticipadas. Revista FortunaCon una abultada agenda de comités de política monetaria en los bancos centrales bajo cobertura, las decisiones anunciadas no cambiaron nuestras expectativas sobre tasas en segundo semestre de 2018.

Los mensajes de las respectivas autoridades monetarias de Estados Unidos, Brasil, Reino Unido y México nos dejan claro que el escenario en el que se mueven es todavía altamente incierto, lo que hace difícil tener una fuerte convicción sobre las acciones que tomarán en lo que resta del año.

Tasa de referencia sin cambio por parte de Banxico

En el caso de Banxico, la Junta de Gobierno decidió, por unanimidad, dejar la tasa de referencia sin cambios en 7.75 por ciento.

En nuestra opinión, el comunicado apunta a que la autoridad monetaria sigue contemplando la posibilidad de seguir ajustando al alza la tasa, aunque por el momento parecería que no se requiere dado que los riesgos están contenidos.

En este contexto, mantenemos nuestra expectativa de que Banxico mantendrá la tasa de referencia en el nivel actual en un horizonte de 18 meses.

Lo anterior se basa en nuestra expectativa de que el actual repunte inflacionario es temporal – con la inflación convergiendo a 4.3 por ciento a finales del año-, y que el tipo de cambio continuará mostrando un desempeño favorable, cerrando el año en 18.60 pesos por dólar.

Puntos de atención

No obstante, consideramos que nuestro pronóstico conlleva riesgos importantes que pudieran inducir un alza de tasas antes del horizonte planteado:

(1) Existe el riesgo de que Banxico no pueda deslindarse del Fed, que mantiene un sesgo hawkish y subirá la tasa de referencia en dos ocasiones más en 2018, siendo la más próxima en su reunión del 26 de septiembre;
(2) sorpresas negativas adicionales en la inflación como ha sucedido en cuatro de los últimos cinco reportes quincenales, lo que podría seguir impactando las expectativas de inflación de corto plazo; y
(3) renovadas presiones en la divisa ante un posible repunte en los riesgos geopolíticos, entre los que se encuentran las medidas proteccionistas de la administración de Trump, en particular la renegociación del TLCAN.

En general, percibimos que el tono del comunicado de Banxico fue un poco menos hawkish que el de la decisión anterior.

La autoridad monetaria parece estar más preocupada por una desaceleración en el crecimiento económico que por los posibles riesgos al alza para la inflación, a pesar de reconocer que todavía existen fuentes de incertidumbre, en particular, por la renegociación del TLCAN.

Sin embargo, creemos que el resultado de la renegociación será favorable, con incertidumbre en torno a la fecha de resolución, lo que es relevante en términos de la potencial volatilidad en los mercados.

La decisión del FOMC no modificó las expectativas
del mercado de dos alzas más en lo que resta del año

Como era ampliamente esperado, el Fed no cambió su postura monetaria con un comunicado que mantuvo un tono hawkish que confirmó la expectativa de los mercados, y la nuestra también, de que el FOMC incrementará en dos ocasiones más – en 25pb cada una-, la tasa de los Fed funds, una en septiembre y otra en diciembre.

Este movimiento implica un rango de tasas entre 2.25 por ciento y 2.5 por ciento, nivel que estará ya cerca del nivel neutral, es decir, aquel nivel de tasas cuyo impacto sobre la economía no es ni restrictivo, ni expansivo.

En este contexto, como no queda claro qué tanta inflación está el Fed dispuesto a tolerar antes de empezar a restringir el crecimiento, más que el movimiento en sí, los inversionistas empezarán a enfocarse en el mensaje del FOMC a este respecto, en particular, si existe un consenso entre los miembros del comité de dejar de subir tasas una vez que se llega a la tasa neutral.

En nuestra opinión, el factor determinante será la reacción de la inflación ante un mercado laboral con poca holgura, así como dado el escalamiento de las tensiones comerciales, cuyo efecto todavía es incipiente de acuerdo a la evidencia coyuntural que podemos encontrar en las recientes encuestas de actividad económica.

Por lo pronto, mantenemos nuestra expectativa de otras dos alzas de 25pb cada una para el rango de los Fed funds.

Banco de Inglaterra eleva la tasa

El Banco de Inglaterra incrementó su tasa en 25pb, y aunque dejó abierta la puerta a más alzas, no esperamos ninguna más en lo que resta del año

También en línea con lo esperado, el BoE incrementó, de manera unánime, la tasa de referencia en 25pb a 0.75 por ciento, dejando sin cambios el programa de compras de activos.

El Comité de Política Monetaria (MPC) argumentó que las condiciones han evolucionado de acuerdo a lo que habían planteado en su Informe Trimestral de Inflación publicado en mayo, con los indicadores apuntando a que la desaceleración del primer trimestre fue temporal y que la actividad económica se está recuperó en 2T18.

Adicionalmente, consideró que la holgura en el mercado laboral se ha venido reduciendo mientras que los costos unitarios de trabajo se han incrementado.

En este contexto, los cambios hechos a las principales variables macroeconómicas sufrieron pocos cambios.

Así, en nuestra opinión, el BoE se mantendrá cauteloso ante un panorama altamente incierto.

De manera particular preocupa la incertidumbre en torno al proceso del Brexit, en donde la probabilidad de una salida del Reino Unido sin un acuerdo previo con la Unión Europea se ha incrementado, como hemos venido comentando en nuestras publicaciones.

A esto habrá que añadir el escalamiento de las tensiones comerciales, que complican el panorama de crecimiento global hacia delante.

En este contexto, no esperamos cambios en la tasa de referencia en lo que resta del año.

No esperamos cambios en la tasa Selic
en Brasil en lo que resta del año

El Copom decidió, de manera unánime, mantener la tasa Selic en 6.5 por ciento.

En su comunicado la autoridad monetaria brasileña consideró que la reciente huelga en el sector de transporte ha tenido un efecto negativo temporal, tanto en el escenario inflacionario como en el de crecimiento.

No obstante, el escenario tiene riesgos importantes provenientes, tanto del exterior como internos.

En el primer caso, estos riesgos incluyen:
(1) Una normalización más agresiva de las condiciones monetarias en países avanzados;
(2) un incremento en las tensiones sobre el comercio internacional; y
(3) un deterioro de las perspectivas para economías emergentes en general.

Del lado doméstico, los riesgos incluyen un menor ritmo de expansión económica podría incrementar la holgura en la economía y dar como resultado una trayectoria de inflación menor a la esperada, así como el retraso en las reformas estructurales, que podría afectar las primas de riesgos, presionando la inflación al alza.

En su escenario base, considera que la Selic cerrará el año en 6.5 por ciento mientras que para 2019 espera un ciclo de alza de 150pb para cerrar el año en 8 por ciento.

En nuestra opinión, el Copom dejará sin cambios la tasas en 6.5 por ciento en lo que resta del año, aunque no descartamos la posibilidad de un movimiento dada la incertidumbre que existe tanto a nivel global como local, asociada al proceso electoral de octubre.


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