La Junta de Gobierno del Banco de México acordó mantener la tasa de referencia en 7.75 por ciento.

Lo hace cuando el balance riesgo de inflación tienen un sesgo al alza y el de crecimiento de la economía lo presenta a la baja, según observa.

Reconoció que tras la jornada electoral la moneda se ha apreciado y las tasas de interés han disminuido, pese a la volatilidad en los mercados internacionales.

Con esta decisión, el banco central mexicano se mantiene en línea con la adoptada por la Fed de Estados Unidos, que en la víspera también acordó mantener sin cambio su tasa de fondos gubernamentales.

Resaltó la importancia que tiene para la estabilidad, que consoliden sosteniblemente las finanzas públicas, en consonancia con la política monetaria prudente.

Ello, debido a que prevé que la economía seguirá transitando por un panorama complejo, tanto en el ámbito externo como en el interno, por lo que instó a que se propicien una mayor productividad.

Lectura de Banorte

La autoridad monetaria sigue contemplando la posibilidad de seguir ajustando al alza la tasa, aunque por el momento parecería que no se requiere dado que los riesgos están contenidos

Banxico parece estar más preocupado por una desaceleración en el crecimiento económico que por los posibles riesgos al alza para la inflación, a pesar de reconocer diversos riesgos, en particular por la renegociación del TLCAN.

Sin embargo, creemos que el resultado de la renegociación será favorable, con incertidumbre en torno a la fecha de resolución, lo que es relevante en términos de la potencial volatilidad en los mercados.

La lectura del equipo de estrategia de renta fija y tipo de cambio de Banorte encontró:

En línea con nuestra expectativa y la valuación del mercado, Banxico mantuvo su postura monetaria sin cambios, pero resaltando diversos factores de riesgo para el escenario de inflación hacia delante.

Las preocupaciones sobre la dinámica actual del nivel de precios al consumidor junto con expectativas de inflación que han aumentado fueron balanceadas por el fuerte desempeño del tipo de cambio desde su última decisión (apreciación de 8.4 por ciento) y débiles cifras económicas

Expectativas de Banorte

El sesgo hawkish se mantuvo en el comunicado, pero con menor severidad de lo que tenía anticipado el mercado.

En este contexto, mantenemos nuestra expectativa de que Banxico mantendrá la tasa de referencia en el nivel actual en un horizonte de 18 meses.

Lo anterior se basa en nuestra expectativa de que el actual repunte inflacionario es temporal –con la inflación convergiendo a 4.3 por ciento a finales del año-, y que el tipo de cambio continuará mostrando un desempeño favorable, cerrando el año en 18.60 pesos por dólar.

No obstante, consideramos que nuestro pronóstico conlleva riesgos importantes que pudieran inducir un alza de tasas antes del horizonte planteado:

  • Existe el riesgo de que Banxico no pueda deslindarse del Fed, que mantiene un sesgo hawkish y subirá la tasa de referencia en dos ocasiones más en 2018, siendo la más próxima en su reunión del 26 de septiembre;
  • Sorpresas negativas adicionales en la inflación como ha sucedido en cuatro de los últimos cinco reportes quincenales, lo que podría seguir impactando las expectativas de inflación de corto plazo; y
  • Renovadas presiones en la divisa ante un posible repunte en los riesgos geopolíticos, entre los que se encuentran las medidas proteccionistas de la administración de Trump, en particular la renegociación del TLCAN.

Para renta fija y tipo de cambio

Del equipo de estrategia de renta fija y de tipo de cambio:

A nuestro parecer, una de las amenazas más significativas a la postura actual de Banxico viene de la posibilidad de condiciones monetarias más restrictivas en EU para lo que queda del año.

En este sentido, el mercado descontará con menor convicción 25pb de alzas implícitas adicionales, pero probablemente reducirá su apuesta a recortes de tasas en 2019.

El actual diferencial entre México y Estados Unidos en las tasas reales ex ante de un día ubicadas actualmente en 475pb sugiere un “colchón” de 75pb para Banxico, disminuyendo el espacio para recortes significativos en la tasa de interés el próximo año.

Como resultado, las tasas locales se apreciaron, principalmente la parte corta de la curva (-9pb).

Ahora bien, el tono menos hawkish apoya nuestra postura direccional neutral, pero con sesgo largo en la paridad monetaria, a la espera de un mejor nivel de entrada para nuevas posiciones.

Nos mantenemos fuera del mercado en el muy corto plazo debido al fuerte momentum positivo del peso ante avances en la negociación del TLCAN.

No obstante, con esta guía de Banxico y bajo nuestro caso base de que no se alcanzará un acuerdo este trimestre, vemos creciente atractivo de iniciar largos en dólares debajo de 18.50 incluso con el riesgo de una extensión al psicológico de 18.00 en caso de que lograrse un acuerdo en agosto.

Lectura de Invex

La decisión unánime de mantener la tasa de referencia sin cambios se debió a la contracción de la economía en el segundo trimestre y a una percepción menos pesimista del escenario de riesgos.

Por lo tanto, se considera que las condiciones de holgura en la economía se relajaron.

Asimismo, la apreciación del peso y su menor volatilidad responden a un renovado optimismo sobre la renegociación del TLCAN y una reducción de la incertidumbre tras las elecciones.

Por otro lado, se apreciaron choques transitorios que podrían afectar la trayectoria esperada de la inflación general en el corto plazo

Al respecto, se considera que el escenario se mantiene sesgado al alza y con una alta incertidumbre.

Entre los riesgos volvieron a destacar una depreciación del peso en respuesta a mayores tasas de interés externas y/o de fortaleza del dólar, así como a los elementos de incertidumbre externos e internos.

Además, se señaló la posibilidad de choques adicionales en los precios de algunos energéticos o aumentos en los precios de los bienes agropecuarios.

Cabe destacar que el riesgo de que el aumento en salarios genere presiones inflacionarias fue sustituido por la posibilidad de que la política de comercio exterior de Estados Unidos dé lugar a un escalamiento de medidas proteccionistas que afecten adversamente el comportamiento de la inflación.

Expectativas de Invex

Consideramos que el comunicado mantiene un tono restrictivo y las puertas continúan abiertas a incrementos adicionales en caso de un deterioro del escenario inflacionario.

Sin embargo, esperamos que Banxico se abstenga de modificar la tasa en el futuro cercano ante la reciente mejora del escenario para el tipo de cambio.

Además, consideramos que la reciente contracción de la economía, la tendencia a la baja del rubro subyacente y el amplío diferencial respecto a las tasas de Estados Unidos amplía el margen de maniobra de Banxico.

Lectura de Ve por Más

Notamos un tono menos hawkish en el comunicado de Banxico, ya que resaltó que algunos de los elementos que impactaron la inflación han sido de carácter transitorio.

Además, observamos que, para el banco central, la renegociación del TLCAN será un factor clave para el escenario futuro, sobre todo por el efecto que tenga en el intercambio peso-dólar.

Expectativas de Ve por Más

Ahora le otorgamos menores probabilidades a un alza de 25pbs en la tasa de interés en los siguientes meses.

Ello dependerá del desenlace de los elementos de incertidumbre (TLC principalmente).

Nuestro nuevo escenario central es que la tasa de interés se mantenga en 7.75 por ciento hasta cierre de año.

Si bien hacia adelante, habrá elementos que incidirán en los precios de la economía, pensamos que éstos están ampliamente considerados por los mercados y el banco central y, que su impacto poco será determinante para la trayectoria inflacionaria.

A finales de este mes, la medición del índice Nacional de Precios al Consumidor sufrirá un cambio en la metodología, que incluye nuevos ponderadores y la incorporación de ciudades.

Además, septiembre tendrá una dificultad en su comparabilidad, puesto que, con los sismos del año previo, los precios de los servicios de transporte público fueron gratis y eso impactó positivamente en la inflación.

Lectura de Citibanamex

mejora economía. Revista FortunaEn su comunicado, Banxico mantuvo una retórica restrictiva, pensamos que para evitar que el mercado comience a valorar una posible reducción de la tasa, y centrar el debate ahora en si estamos o no en el pico del ciclo de ajuste.

El balance de riesgos de Banxico fue mixto.

Para la actividad económica reiteró riesgos a la baja, con tono un poco más preocupado, lo que es probable que se vea como una postura laxa, en particular cuando se refirió a las condiciones de holgura, factor que Banxico seguirá para orientar decisiones monetarias futuras.

El balance de riesgos de la inflación fue más heterogéneo.

Banxico reiteró riesgos al alza, siendo precavido ante posibles efectos de segundo orden en los precios, ante las alzas en precios de gasolinas y en las expectativas de inflación para 2018 (de 4.0 por ciento en junio a 4.25 por ciento en julio).

Aunque, ahora ve riesgos más equilibrados asociados al tipo de cambio, dada una posible renegociación exitosa del TLCAN que pudiera inclinar la balanza a favor de menores riesgos para la inflación.

El tipo de cambio es factor clave, al que Banxico parece otorgar más importancia en su función de reacción.

Otro punto clave del comunicado fue la distinción entre la inflación no subyacente, que impulsó la revisión al alza de las expectativas de inflación, y la subyacente, que aún muestra un desempeño favorable.

Expectativas de Citibanamex

Así, posibles revisiones en las trayectorias de inflación en el próximo Reporte Trimestral (agosto 29), afectarán más a la inflación general que a la subyacente.

El mercado parece llegar a una conclusión similar, ya que el frente de la curva de rendimientos bajó luego del anuncio de Banxico.

Nosotros mantenemos la estimación de que la tasa de política monetaria cerrará el 2018 en su nivel actual de 7.75 por ciento.

Lectura de Scotiabank

El IGAE avanza con fuerza, pero mantiene debilidades. Revista FortunaBanxico mantiene sin cambio su tasa de interés en 7.75 por ciento, adoptando un tono más neutral en su comunicado, aunque se mantiene el sesgo al alza en el balance de riesgos para la inflación, lo que aunado al reciente repunte inesperado en la misma, mantiene en la perspectiva nuevos incrementos en la tasa de interés de referencia.

Nosotros esperábamos un nuevo incremento en la tasa de referencia dado el tono decididamente “halcón” de la decisión de junio pasado, y luego de la reciente desviación en la trayectoria descendente de la inflación general en la primera quincena de julio.

Hay que recordar que parte de la justificación del incremento observado en junio consistía en reducir el riesgo de que se alentara el proceso de convergencia de la inflación hacia su meta.

Banco de México de hecho reconoce que “se materializaron algunos de los riesgos al alza que se habían señalado, derivados de incrementos mayores a los previstos en los precios de los energéticos”; y apunta que:

“El cambio en precios relativos referido afecta la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes doce meses, si bien se estima que su efecto será transitorio”.

Esto sugiere que Banxico revisará al alza su pronóstico de inflación para los próximos trimestres, y que se retrasará la convergencia de la inflación hacia su meta de 3 por ciento.

Expectativa de Scotiabank

Aunque esta decisión era la esperada en el mercado, habrá que ver cómo reaccionan las expectativas de inflación en las próximas semanas, especialmente las de mediano plazo.

Ya en la encuesta realizada por Banco de México en el mes de julio se observó un repunte bastante significativo en la inflación general esperada para el 2018 (de 4.06 por ciento a 4.23 por ciento), y una reducción marginal para el 2019 (de 3.65 por ciento a 3.63 por ciento).

Banco de México no comenta nada respecto a los posibles impactos que sobre la inflación podrían tener algunas de las medidas que se han venido anticipando por parte del virtual Presidente electo y su equipo.

Lo que desde luego debe obedecer al hecho de que sólo son propuestas y faltan las definiciones concretas una vez que comience a operar formalmente el nuevo gobierno.

Sin embargo, hay que notar que varias de las propuestas que se han deslizado a la opinión pública podrían tener impactos adicionales sobre la inflación, lo que podría requerir una política monetaria todavía más firme.

Habrá que estar atentos a estas definiciones para poder anticipar las posibles implicaciones que tendrán sobre la economía en general y sobre la inflación en especial.

 

Banxico confirma los riesgos y eleva la tasa a 7.75. Revista Fortuna

Anuncio de Política Monetaria

La Junta de Gobierno del Banco de México ha decidido mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en un nivel de 7.75 por ciento.

Los indicadores disponibles al segundo trimestre de 2018 sugieren que la economía mundial continuó expandiéndose a un ritmo relativamente elevado.

No obstante, se ha incrementado la divergencia en el desempeño de las principales economías avanzadas.

En particular, en contraste con la zona del euro, Japón y el Reino Unido, que han crecido por debajo de lo previsto, en Estados Unidos la actividad económica aceleró su ritmo de crecimiento, en parte en respuesta al estímulo fiscal adoptado.

En un contexto de baja holgura, esto podría conducir a mayores presiones sobre la inflación.

Como se anticipaba, la Reserva Federal mantuvo sin cambio el rango objetivo para la tasa de fondos federales en su reunión de agosto y reiteró su previsión de aumentos graduales para dicha tasa.

Cabe señalar que la economía mundial está sujeta a incertidumbre tanto en el corto plazo como, en mayor medida, en el mediano plazo.

Ello debido a los riesgos asociados al escalamiento de las disputas comerciales, a un posible apretamiento en las condiciones financieras y a factores geopolíticos.

Marcada volatilidad
en los mercados internacionales

Los mercados financieros internacionales mostraron episodios de volatilidad en las últimas semanas.

En particular, los precios de los activos correspondientes a las economías emergentes registraron un comportamiento negativo, en especial los de países asiáticos.

En contraste, desde la última decisión de política monetaria, el peso mexicano presentó una apreciación y una disminución en su volatilidad.

Este comportamiento reflejó, en parte, menor incertidumbre a partir de la elección, así como una mejoría en las perspectivas de la renegociación del TLCAN.

En cuanto a las tasas de interés, estas mostraron decrementos moderados, tanto las de corto como las de largo plazos.

Espera un crecimiento en la parte
baja del rango esperado

La información oportuna indica que en el segundo trimestre de 2018 la actividad económica en México mostró una contracción respecto al trimestre anterior.

Esto refleja, en parte, la reversión del dinamismo que había mostrado la inversión en construcción y un debilitamiento de las exportaciones, si bien se considera que el consumo privado tuvo un comportamiento positivo.

Por tanto, se estima que las condiciones de holgura en la economía mostraron un relajamiento, y es previsible que en 2018 el crecimiento del producto se ubique en la parte inferior del rango previsto (2 a 3 por ciento) y que, por lo tanto, la holgura en la economía continúe relajándose.

Ante la incertidumbre derivada del complejo entorno que enfrenta la economía, se considera que el balance de riesgos para su crecimiento continúa sesgado a la baja.

Economía mejor posicionada
ante escenarios adversos

La política monetaria adoptada por este instituto central para mantener ancladas las expectativas de inflación de mediano y largo plazos, aunada a los compromisos fiscales y a la resiliencia que ha mantenido el sistema financiero, han contribuido a que la economía mexicana esté en mejor posición para enfrentar escenarios adversos.

No obstante, se prevé que la economía seguirá transitando por un panorama complejo, tanto en el ámbito externo como en el interno, lo que hace particularmente relevante que, además de seguir una política monetaria prudente y firme, se impulse la adopción de medidas que propicien una mayor productividad y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas.

Alza transitoria de la inflación

En los primeros meses del año, la inflación general anual mostró una disminución, en línea con la trayectoria prevista en el último Informe Trimestral.

No obstante, a partir de junio se materializaron algunos de los riesgos al alza que se habían señalado, derivados de incrementos mayores a los previstos aumentos importantes en la inflación no subyacente.

El cambio en precios relativos referido afecta la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes doce meses, si bien se estima que su efecto sea transitorio.

En contraste, la inflación subyacente sigue mostrando una tendencia descendente y se prevé que continúe disminuyendo en el horizonte en el que opera la política monetaria.

En este contexto, las expectativas de inflación general para el cierre de 2018 se ajustaron de 4.00 a 4.25 por ciento de junio a julio, mientras que las correspondientes al cierre de 2019 se mantuvieron alrededor de 3.60 por ciento, en tanto que las de mediano y largo plazos permanecieron alrededor de 3.50 por ciento.

Precios de energéticos y TLCAN,
principales factores de riesgo

El escenario anterior continúa sujeto a riesgos y a una marcada incertidumbre.

Entre los principales riesgos al alza, destaca que la cotización de la moneda nacional se vea presionada en respuesta tanto al entorno de mayores tasas de interés externas y de fortaleza del dólar, como a los elementos de incertidumbre que persisten tanto en el ámbito externo como el interno, entre los que destaca la renegociación del TLCAN.

Al respecto, en caso de que la economía enfrente un escenario que requiera un ajuste del tipo de cambio real, el Banco de México estará atento a que este se dé de manera ordenada y sin efectos de segundo orden sobre el proceso de formación de precios.

Por otro lado, persiste el riesgo de que se presenten incrementos adicionales en los precios de algunos energéticos o aumentos en los precios de los bienes agropecuarios.

Además, existe el riesgo de que las acciones de política de comercio exterior de Estados Unidos den lugar a un escalamiento de medidas proteccionistas y compensatorias que afecten adversamente el comportamiento de la inflación.

En cuanto a los riesgos a la baja que podrían presentarse, destaca una posible apreciación de la moneda nacional en caso de que se alcanzara un resultado favorable en las negociaciones del TLCAN.

En suma, el balance de riesgos respecto a la trayectoria esperada para la inflación mantiene un sesgo al alza, en un entorno de marcada incertidumbre.

Decisión unánime de mantener
la tasa de referencia en 7.75%

Para guiar sus acciones de política monetaria, la Junta de Gobierno da seguimiento cercano a la evolución de la inflación respecto a su trayectoria prevista, considerando la postura monetaria adoptada y el horizonte en el que esta opera, así como la información disponible de los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazos, incluyendo el balance de riesgos para estos.

Considerando el comportamiento reciente de la economía, en particular, que la naturaleza de los choques que han afectado recientemente a la inflación es de carácter transitorio, y que la tendencia esperada de la inflación subyacente continúa siendo descendente, la Junta de Gobierno ha decidido por unanimidad mantener el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día en un nivel de 7.75 por ciento.

Hacia adelante, la Junta mantendrá una postura monetaria prudente y continuará dando un seguimiento especial al traspaso potencial de las variaciones del tipo de cambio a los precios, a la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, así como a la evolución de las condiciones de holgura en la economía.

Ante la presencia y posible persistencia de factores que, por su naturaleza, impliquen un riesgo para la inflación y sus expectativas, la política monetaria se ajustará de manera oportuna y firme para lograr la convergencia de esta a su objetivo de 3 por ciento, así como para fortalecer el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazos para que estas alcancen dicha meta.

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