Durante el último año, el robo de gas licuado de ductos de Pemex y con ello la comercialización clandestina se ha incrementado de forma alarmante. Actualmente en los estados de Tlaxcala, Puebla y Veracruz, el mercado negro satisface el 15 por ciento de la demanda, aseguró la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas).

Tan solo en estos estados, el robo de Gas L.P. a través de tomas clandestinas se incrementó más de 1000 por ciento de 2012 a la fecha. En 2017, el mercado negro apenas satisfacía 5 por ciento del mercado y durante este año ha superado el 15 por ciento, provocando pérdidas económicas por al menos de 40 millones de pesos mensuales, sin embargo, más allá de las pérdidas económicas, el principal problema es el riesgo en el que se coloca a los usuarios, pues tanto el traslado como extracción de gas se hace sin controles de seguridad, representando un grave problema para el consumidor.

El mercado negro de Gas LP representa un peligro para la sociedad toda vez que se incumple con las Normas de seguridad

En conferencia de prensa, Octavio Pérez Salazar, presidente ejecutivo de la Amexgas dijo que estas prácticas ilícitas, en las que se distribuye y comercializa combustible robado en pipas piratas, impide el sano desarrollo de la industria y sobre todo pone en alto riesgo a la sociedad toda vez que esta práctica incumple con las Normas de seguridad establecidas.

“Los riesgos asociados a esta actividad ilícita son graves, no sólo porque la mayor parte del energético que distribuye es robado, sino también, porque se vende en condiciones que no cumplen con los estándares mínimos de seguridad requeridos, toda vez que es repartido por personal que no cuenta con la capacitación necesaria, en pipas que no cuentan con los elementos de seguridad y no cumplen con la normatividad aplicable en la materia”, expresó.

El directivo explicó que, con la proliferación de este mercado ilegal, los avances logrados hasta ahora por la apertura del mercado de los energéticos, así como los pretendidos en el futuro, derivados de la Reforma Energética, se ponen en riesgo ya que se distorsiona la oferta y demanda del combustible, afectando directamente la competitividad del sector y sobre todo al consumidor final.Esta actividad ilícita afecta la competitividad del sector y a todos los consumidores.

“Una de las regiones más afectadas por esta problemática es el denominado “Triángulo Rojo”, que abarca Puebla, Tlaxcala y Veracruz, donde se estima que estas actividades representan el 15 por ciento del mercado”, indicó Pérez Salazar.

Sin embargo, dijo, otras entidades como Hidalgo, Tamaulipas, Nuevo León y la Zona Metropolitana de la Ciudad de México también sufren de esta problemática, que representa un grave riesgo para los usuarios.

De acuerdo con el Reporte de tomas clandestinas, publicado por Pemex, el primer trimestre de este año, se registraron un total de 3 mil 691 tomas clandestinas de combustibles en el país, cifra que se ha ido incrementado en los últimos meses. Para el caso del Gas L.P., tan solo en Puebla, el número de tomas clandestinas se incrementó en más de 1000 por ciento, en los últimos 6 años.

 

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