La inflación provocó una caída del poder adquisitivo del ingreso laboral en 2.5 por ciento, así como un incremento de 40 a 41 por ciento el número de asalariados con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria en el cuarto trimestre de 2017 comparado con el mismo periodo del año previo, de acuerdo con los datos publicados este miércoles por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Al dar a conocer la evolución del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) trimestral, el Coneval explicó que aumento anual en la población con un ingreso laboral inferior a la línea de bienestar mínimo radica principalmente en un aumento del valor de la canasta alimentaria de 9 por ciento en zonas urbanas y de 8.7 por ciento en las rurales en este periodo.

Pérdida anual del ingreso tras dos años de avance

La masa salarial
en términos reales
creció 11% en
los últimos 12 años

 

En 2017 el valor promedio de la canasta alimentaria tuvo un incremento de 7.2 por ciento, mientras el ingreso laboral nominal fue de 5.8 por ciento; esto modificó la relación positiva para el ingreso que experimentó en 2015 y 2016, conforme los datos del organismo.

No obstante, señala el Coneval, en el último trimestre de 2017 se redujo el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria, de 41.8 a 41.0 por ciento, derivado de un incremento en el número de ocupados en los estratos socioeconómicos de menores ingresos.

Avanza la pobreza laboral en la CDMX, Tabasco e Hidalgo

La dispersión geográfica de la tendencia señala que en 20 entidades federativas aumentó el porcentaje de población que no puede adquirir la canasta alimentaria con su ingreso laboral, entre los que sobresalen los estados de Hidalgo que pasó de 41.5 a 50.1 por ciento, la Ciudad de México de 31.1 a 37.9 y Tabasco de 42.8 a 48.7 por ciento.

En contraparte, las entidades que redujeron el porcentaje de población con insuficiente ingreso para adquirir la canasta básica en el año, fueron San Luis Potosí, que paso de 50 a 46.8 por ciento, Puebla de 50.3 a 47.6; Michoacán de 43.6 a 40.6; Guanajuato de 38.5 a 36.3; Tlaxcala de 48.5 a 46.5 y Baja California Sur de 19.3 a 17.6 por ciento.

Cae el ingreso real per capita 1.4 por ciento anual

En cuanto al ingreso laboral per capita real, el Coneval informó que, mostró una disminución anual de 2.5 por ciento entre el cuarto trimestre de 2016 y el cuarto trimestre de 2017, al pasar de mil 711.62 a mil 669.31 pesos; que comparado con el trimestre anterior significó una caída de 1.4 por ciento.

Al medir el ingreso per capita, el Coneval indica que el poder adquisitivo deflactado con base en el costo de la canasta básica se colocó en el cuarto trimestre de 2017 en mil 496.21 pesos, mientras que deflactado con base en el Índice Nacional de Precio al Consumidor (INPC) es de mil 669.31 pesos.

La población ocupada crece 35%, pero la masa salarial 11%

La masa salarial real, en pesos del primer trimestre de 2010, deflactados con el INPC, indica con datos proporcionados por el Coneval que en el primer trimestre de 2005 fue de 182 mil 228.50 millones de pesos y en el cuarto trimestre de 2017 se ubicó en 182 mil 440.94 millones de pesos; es decir un incremento de 11.6 por ciento, mientras que la población asalariada creció 35.2 por ciento, según datos del Inegi.

Ni el ITLP ni el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior a la línea de bienestar mínimo constituyen mediciones de pobreza, sin embargo, sirven como señal preventiva de corto plazo sobre el ingreso laboral de las familias y su relación con la evolución del valor de la canasta alimentaria, es decir, sobre el poder adquisitivo del ingreso laboral de los hogares, advirtió el Coneval.

Para calcular el ITLP, el Coneval utiliza, desde el 2010, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Si el ingreso laboral aumenta más que el valor de la canasta alimentaria, el poder adquisitivo del hogar mejora y el ITLP tiende a bajar. De forma inversa, si el precio de los alimentos de la canasta alimentaria aumenta más que el ingreso laboral, el poder adquisitivo disminuye, por lo que el ITLP tiende a subir.

Además del ITLP, el Coneval publica a partir del tercer trimestre de 2017 el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior a la línea de bienestar mínimo, es decir, el porcentaje de la población que aun si hiciera uso de todo el ingreso laboral disponible en el hogar no podría adquirir los bienes de la canasta alimentaria.

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