TLCAN. Revista FortunaUn encuentro con académicos del Tecnológico de Monterrey permitió establecer el escenario económico-político sobre el cual transcurrirá el proceso electoral 2018, con una fallida conducción económica-financiera del país, la inseguridad como principal preocupación nacional, una corrupción e impunidad que no terminan de encontrar un camino legal-institucional para atacarse; mientras que por el lado internacional Donald Trump terminará por sacar a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), culminará con la reforma fiscal que tendrá un alto impacto en México, Rusia mantendrá su respaldo a los populismos en el mundo, y, a diferencia de otros procesos electorales, la contienda está abierta para tres contendientes, al menos; aunque lo que prevalece es la insatisfacción de los ciudadanos con los partidos políticos, que por otra parte, se aseguraron dejar una puerta muy estrecha para las candidaturas independientes.

En el panorama económico en 2017 reapareció lo que se ha denominado el enemigo número uno, la inflación, expuso Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía y Finanzas en el Tec de Monterrey. Pese a que las autoridades del Banco de México estimaron que el impacto del incremento del precio de los combustibles sería de impacto limitado en el tiempo y que en un trimestre se volvería a la estabilidad de precios, no obstante, no ha llegado, dijo. De hecho, ante la persistencia la Junta de Gobierno debió postergar para finales de 2018 el retorno a la inflación objetivo.

Si bien, la inflación está deteriorando la capacidad de compra del dinero, no ha sido un freno para el crecimiento, que se mantiene en su débil 2 por ciento por razones diferentes. La política monetaria ha sido restrictiva con altas tasas que premian a los ahorradores del exterior, no así a los nacionales, señaló Tenorio.

TLCAN. Revista Fortuna
Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía del Tecnológico de Monterrey.

Desde el inicio del gobierno se estableció una política fiscal restrictiva de la inversión y se apostó a resultados de las llamadas reformas estructurales la expectativa de un crecimiento hacia el final del sexenio de 5 por ciento anual, recordó el académico. Sin embargo la política fiscal restrictiva delineada desde 2013 por Luis Videgaray, entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, que tuvo como consecuencia una baja inversión una permanente ampliación de la brecha del producto, agregó.

Es cierto que hay un mayor volumen de empleos formales, con muy baja remuneración, pero al fin empleos formales que se han logrado por una formalización forzada, insiste Tenorio. Sabemos que los auditores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) andan perrones, así nos lo manifiestan en todas partes: los pequeños negocios, tallercitos y tienditas que tienen muy poco personal, que se ven obligados a formalizarse, agregó.

En relación con las remuneraciones, que se han visto impactadas por el incremento de la inflación, no se ha tenido una estrategia de recuperación del salario, por el contrario, pese a que el salario mínimo aumenta, los incrementos contractuales no lo están haciendo en el mismo nivel, aseguró Tenorio.

El escenario político se moverá sobre un tablero definido por una nueva legislación, más compleja, que otorga, entre otras facultades al Instituto Nacional Electoral (INE) la de superponerse a los Organismos Públicos Locales (conocidos como Oples) debido a la influencia de los gobernadores sobre ellos y que es una necesidad elevar la credibilidad de los procesos electorales en las entidades federales, expuso el académico José Fernández Santillán.

TLCAN. Revista Fortuna
José Fernández Santillán, profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey.

Como parte de las novedades está la convergencia de procesos, ya que se renovarán la Presidencia de la República, 500 diputaciones federales, 128 senadurías, ocho gubernaturas, mil 500 ayuntamientos, una jefatura de gobierno y 16 alcaldías. Para la Presidencia de la República se han conformado alianzas partidarias, de las cuales el PRI ya tiene precandidato, el Frente por México (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano) aún no define y Morena que va con el PT, se da por descontado que será Andrés Manuel López Obrador.

Para Fernández Santillán, el primer indicativo de los procedimientos elegidos por los partidos y sus alianzas es el retorno de la llamada liturgia del PRI para la nominación de su candidato a la más importante de las candidaturas, que recayó en José Antonio Meade. Las encuestas públicas han mostrado que el alto nivel en las preferencias que tenía Acción Nacional se diluyeron tras la salida de Margarita Zavala; con estos dos movimientos, la intención de voto tiene en primer lugar a Morena al que le sigue el frente y en tercer nivel al PRI. Sin embargo, los mismos ejercicios demuestran que la mayor parte de los consultados no han decidido o no les satisfacen los posibles rostros en las papeletas. El amplio segmento presenta un panorama muy abierto para todos los contrincantes, dado que hace cualquier diferencia actual de los principales aspirantes bastante remontable.

Hay dos factores de insatisfacción presentes en el proceso, que detecta Fernández Santillán, en primer lugar, el de los ciudadanos al que los partidos le están proponiendo candidatos apegados a objetivos de continuidad en sus prácticas y estilos de gobernar, frente a lo cual los aspirantes independientes se han encontrado con una puerta bastante estrecha para participar. Los partidos políticos se aseguraron dejar un acceso muy difícil de sortear para los ciudadanos con más de 800 mil firmas en 17 entidades, es posible que sólo Jaime Rodríguez, El Bronco, y Margarita Zavala podrían lograrlo.

El segundo factor de insatisfacción, que no se ha publicado lo suficiente, está en el interior del PRI, añade Fernánádez, pues desde su perspectiva, el desplazamiento de los políticos y la concentración de los puestos relevantes por parte de los tecnócratas se ve muy contundente. No están contentos que además de la candidatura recaiga en un no militante se encuentren subordinados en el partido.

Mucho está por verse aún en la contienda, sin embargo, hay expectativas en relación con la continuidad que plantea el PRI, por una parte, y por otra, López Obrador quien se encuentra en su máximo de aceptación y la experiencia a demostrado que cuando ha estado más cerca de alcanzar el triunfo, su peor enemigo ha resultado él mismo, concluyó Fernández Santillán.

Finalmente, Tenorio lamentó que se encuentren fuera de la agenda de los partidos políticos aspectos fundamentales como la reforma tributaria en Estados Unidos y el tema de la renegociación del TLCAN, que tendrán un fuerte impacto en el país.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here