Muy moviditos están los todavía no “candidatos presidenciales” de distintos partidos, colores y sabores. Todavía no nos recuperábamos de la resaca electoral de la elección del mes pasado, algunos aceptando la derrota y otros impugnando los resultados, cuando comenzamos a ver ya los punteros de las encuestas moviendo su maquinaria para ser los ungidos para participar en el próximo proceso electoral del año 2018. Sí, dentro de un año los mexicanos estaremos llamados a votar y elegiremos quién llevará el rumbo de la nación los próximos seis años. 

Los movimientos también se han dado en los propios partidos políticos y en dirigentes. Alejandra Barrales, presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática, es la impulsora de lo que se ha llamado: “Frente Amplio Opositor”, una especie de acuerdo con las mayorías de las fuerzas políticas con miras, dicen ellos, para sacar al Partido Revolucionario Institucional de Los Pinos el próximo año.

 Varios partidos, entre ellos el PAN, han comenzado a considerar la posibilidad de sumarse a este frente. Ricardo Anaya, presidente de Acción Nacional, ve con buenos ojos la creación del frente y diversas voces de intelectuales, académicos y una parte del llamado “círculo rojo” han manifestado que es la hora que haya un planteamiento en el cual la visión de país esté por encima de intereses personales, pero que sobretodo haya un gobierno de coalición que permita al ganador o ganadora tener la mayor legitimidad posible para poder emprender las tareas de gobierno necesarias para tener un mejor país. Y es aquí donde se pone bueno el asunto porque no será nada fácil que los antagonistas por excelencia se pongan de acuerdo para concretar este frente. Veamos por lo menos tres razones que nos harían pensar que dicho frente no se creará:

 1. ¿Se imagina usted un frente encabezado por un candidato del PRD con el aval del PAN? La historia nos dice que estos partidos son antagonistas por naturaleza. Sus plataformas son totalmente opuestas. Yo no veo un Juan Zepeda, ex candidato del PRD al Estado de México, que ha manifestado su total apoyo a las minorías como la LGBTTTIQ, siendo avalado por el PAN, partido que rechaza los matrimonios del mismo sexo.

2. ¿Una abanderada del PAN cobijada por PRD? Imaginemos que Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe Calderón, encabezando dicho frente. Mujer con convicciones católicas y defensora de los valores tradicionales de la familia. ¿Estaría dispuesta la izquierda “negociar” los derechos alcanzados que concuerdan con el hecho de que la mujer es libre de decidir si tiene un hijo o no? Nuevamente estamos ante un escenario donde se quiere mezclar el agua con el aceite.

3. Las luchas internas dentro de los partidos se pondrán interesantes. En el PAN la mayoría de las encuestas destacan que Margarita Zavala es la puntera y la más firme candidata de ese partido. De hecho, cuando terminó el proceso electoral de este año, la ex primera dama lanzó su plataforma “Yo con México”, con la cual busca promover y difundir todo tipo de iniciativas que provengan de la ciudadanía, tomando en cuenta a jóvenes, mujeres, universitarios y a cualquier ciudadano que se asume como parte de la solución que México necesita y se puso a recorrer todo el país promoviendo esta plataforma. Ya advirtió que si ella nos es la buena, se irá por la libre, dejando solo al PAN, donde quizás el propio Ricardo Anaya o Rafael Moreno Valle, los otros dos fuertes contendientes, podrían ser los buenos en caso de que no haya un frente opositor y vayan solos en busca de la presidencia.

Y en el PRD la cosa no pinta mejor. Varias voces internas y líderes de la izquierda no ven con buenos ojos la creación de este frente opositor. Si a esto sumamos que un Miguel Ángel Mancera no cuenta con el suficiente respaldo ciudadano para ser el candidato por los resultados en su gestión como jefe de gobierno de la Ciudad de México o de un Silvano Aureoles que ya dijo que sí, pero que en Michoacán la ola de violencia continúa, no se ve un candidato fuerte que pudiera darle batalla al PRI.

La invitación también se le hizo al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador. En reiteradas ocaciones Alejandra Barrales ha reiterado que López Obrador tendría que sumarse a la creación de dicho frente para quitarle el poder a los priístas. Sin embargo, Andrés Manuel ya les rechazó la invitación y les mandó a decir: “No se acuerdan que en 2006 el PAN nos robó la presidencia”; claro, él era en ese entonces el candidato del PRD. Podríamos llamar a esta respuesta “memoria histórica”.

Seguramente en estos meses de discusión para la creación de dicho frente veremos diversas posturas. Conoceremos realmente si los partidos estarán más allá de sus convicciones históricas y plataformas política y sin duda, veremos afianzados a los candidatos que serán los protagonistas de la próxima contienda electoral. La oposición tiene claro que la idea es quitar al PRI más allá de ideologías y visiones personales. 

¿Se pueden poner de acuerdo? El tiempo nos los dirá. Por lo pronto los demonios internos de cada partido nos van demostrando que la discusión será intensa y larga y quizás el más beneficiado sea el PRI que sólo observa cómo se desgastan sus opositores tratando de mezclar el agua y el aceite en dicho frente, que hasta el propio Vicente Fox, ex presidente de México, dijo que debería incluir al PRI. De este tamaño la discusión. 

*Salvador Zaragoza, eeriodista y productor.

Correo electrónico: szaragozaa@gmail.com / twitter.com/SalvadorZA

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