Escuela Puebla COEn casi todo el país, en las escuelas públicas las asociaciones de padres de familia siguen aportando recursos para el mantenimiento de los planteles en los que sus hijos toman clases. El gobierno federal de Enrique Peña Nieto ha prometido, sin embargo, que destinará recursos para programas de mantenimiento en los planteles escolares.

Los recursos provendrán del mercado de valores, en específico de los fondos de pensiones que administran las AFORES, tal y como lo han hecho ya un gran número de Certificados de Capital (CKDs).

Es cierto que los gobiernos de los estados y municipales ya tenían partidas asignadas para el mantenimiento de escuelas. Sin embargo, esos recursos de reparto federal son ya claramente insuficientes. Por ello, la estrategia del gobierno federal es emitir deuda que se destinará a este propósito.

Las principales calificadoras ya emitieron sus grados de riesgo y, por supuesto, otorgaron las más altas tomando en cuenta que prácticamente es un riesgo por el que responde el gobierno federal.

El plan es que la emisión de certificados bursátiles (Certificados de Infraestructura Educativa –CIEN-) alcance un monto de 50,000 millones de pesos. El respaldo y garantía de esta deuda será el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM).

Como lo han hecho muchos gobiernos estatales, el esquema de endeudamiento para la infraestructura educativa recuerda a la bursatilización de partidas federales que han abultado los pasivos de muchas tesorerías regionales. Ahora la diferencia es que los recursos prácticamente estarán etiquetados y prácticamente se blindarán para que no se desvíen a otros propósito

Será este cuatro de diciembre  cuando el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, acuda al recinto de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) para encabezar la ceremonia de arranque de estos certificados. El primer tramo de esta emisión será de 15,000 millones de pesos y la ventaja es su vencimiento en el año 2039. En el Banco Invex se constituirá un fideicomiso para garantizar la continuidad de las inversiones en proyectos de infraestructura pero, sobre todo, el pago de la deuda, para tranquilidad de los inversionistas.

La primera emisión de bonos educativos devengará intereses con periodicidad semestral y a una tasa de interés fija, igual que un Certificado de la Tesorería (CETE).

El gobierno federal estima que el impacto que tendrá esta operación dentro de la infraestructura educativa beneficiará a más de cinco millones de alumnos, en todos los niveles educativos y apoyará a más de 30,000 planteles a través de los distintos proyectos en cartera.

 

¿Cuánto tiene el FAM?

De acuerdo con la información, entregada a los inversionistas del mercado de valores, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregará durante la vigencia del fideicomiso emisor los recursos de la aportación FAM que le corresponda recibir a cada entidad federativa, y también le girará la instrucción para realizar las emisiones al amparo del programa. Así, se espera que el FAM se siga determinando anualmente en el Presupuesto de Egresos de la Federación por un monto que representa 0.814% de la recaudación federal participable. El único problema al que podrían enfrentarse los inversionistas que tengan bonos educativos es algún cambio en el Sistema de Coordinación Fiscal (SCF) durante la vida de las emisiones. En otras palabras que se modifique el Pacto Federal que recoge impuestos a nivel federal y luego realiza distribuciones para las entidades federativas y éstos, a su vez, a los municipios.

Con la emisión de bonos educativos también se está planeado la contratación de créditos puente de corto plazo para que el fideicomiso puede desarrollar un mayor numero de obras. Esos financiamientos se pagarán con las emisiones. Esos créditos no deberían superar los 10,000 millones de pesos y su vencimiento no será mayor a un año.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.