Por Claudia Villegas Cárdenas*

Los servicios de videos en línea que, en el caso de algunas empresas como Netflix les han permitido convertirse en productores de contenidos, llegaron al mercado de las telecomunicaciones para transformar las tendencias y las reglas.

1.-

Como jugadores en el mercado de los contenidos se transformaron en una gran competencia que presiona los márgenes de sus competidores. Paradójicamente, para llegar a sus clientes necesitan, en muchos casos, de esos mismos operadores de redes de telecomunicaciones con los que compite. Se trata de una tendencia que, por ahora, beneficiará a los consumidores. ¿Hasta cuándo?

“Las empresas como Netflix ofrecen un servicio muy parecido al que nos daba Blockbuster hace varias décadas; tenemos un catálogo y podemos elegir”, dice un empresario que en su tiempo libre usa los servicios de la compañía estadounidense para ver películas, series y todo tipo de contenido.

Los números de Netflix son impresionantes: sus ventas crecen a tasas de dos dígitos y su dinámica parece imparable mientras se instalan en el mercado de las telecomunicaciones.

Un estudio de la Universidad de Indiana profundiza sobre la sustentabilidad financiera y económica de los llamados Over The Top (OTT) que, tanto en México como en Estados Unidos, ingresaron al reparto de participaciones de mercado en la industria de las telecomunicaciones.

¿Son operadores de redes? No. Los OTT sólo las usan, pero sí modifican sustancialmente los ingresos de la competencia que tiene a la venta contenidos y que en este negocio encuentra sus principales márgenes. Igual que en la telefonía los dispositivos móviles abrieron la competencia al ofrecer nuevos servicios, los OTT presentan una oferta muy competitiva en un mercado que estaba sujeto a productos más rígidos.

2.-

Las OTT aprovechan toda la tecnología posible para vender al cliente lo que quiere y cuando lo quiere.

Su regulación parece ser una discusión con muchos matices en mercados maduros como Estados Unidos, pero muchos analistas coinciden con que la desregulación de los operadores permitiría el desarrollo de la infraestructura para hacer posible este cambio; ésta tendría que ser la tendencia para beneficiar al consumidor. La ecuación es simple: más redes, más servicios y menores precios.

Sin una intervención acertada de los reguladores, en cambio, los OTT enfrentarán muchos obstáculos, porque la competencia podría ser intensa y predatoria.

Los analistas de la Universidad de Indiana Ryland Sherman, David Waterman y Yongwoog Jeon establecen que, a pesar de sus notables eficiencias, los OTT sufrirán obstáculos como la decisión de sus competidores de no perder más mercado incrementando su oferta de contenidos de gran calidad y desarrollando nuevos esquemas de contenido en línea, lo que podría detener su crecimiento y su estrategia de precios bajos.

Para los académicos del a Universidad de Indiana, por lo tanto, la incursión de la Universidad de Indiana resulta determinante para cuidar los equilibrios en este mercado.

Los antecedentes

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Durante la última década, la capacidad de ancho de banda de internet ha permitido que los consumidores agreguen una nueva gama de servicios a esta plataforma. La distribución en línea de televisión, películas y otros programas de video se ha convertido en una industria viable, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Indiana.

Así, las señales de video aumentan su importancia en los contenidos que se compran y observan vía internet, lo que alienta las voces respecto a su regulación. Al cierre del segundo trimestre de 2013, Netflix y YouTube representaron en conjunto el 45 por ciento de los contenidos que se transmitieron por internet en América del Norte. De acuerdo con datos de Nielsen, los videos en línea ya están disponibles para al menos 150 millones de estadunidenses, gracias a la gran proliferación de dispositivos de recepción. Este fenómeno se agudiza porque los concesionarios de redes y distribuidores de video multicanal (como las empresas de cable) tienen cuotas de mercado nacionales sustanciales y la propiedad de la oferta de contenidos domina el escenario.

“El mercado de video en línea pone de relieve la importancia de las políticas de la Comisión Federal de Comunicaciones [FCC, por su sigla en inglés] estadunidense que promuevan la competencia y el ingreso robusto de nuevos participantes”, asegura la investigación El futuro del video en línea: una perspectiva económica y política.

La televisión producida profesionalmente para internet, películas y otras formas similares de entretenimiento de video, ampliamente considerado como la industria del video Over-The-Top, llegó para quedarse, la pregunta, sin embargo, es qué tan rentable será para no dar un paso atrás que perjudique a los consumidores.

4.-

El camino de la buena política respecto a las OTT y a los operadores de redes que hacen posible su servicio es clave para generar una competencia sana y sólida, establecen los investigadores.

La industria del entretenimiento de video en línea tiene una gran promesa, pero también se enfrenta a algunos obstáculos imponentes para su futuro económico.

Pioneros de OTT

Aunque la industria del video en línea se remonta a mediados de la década de 1990, algunos de sus pioneros sobrevivieron. A mediados de la década de 2000, sin embargo, la adopción de banda ancha y los hogares con mayores velocidades marcaron el comienzo de un periodo de vibrante competencia.

En 2005, iTunes comenzó a ofrecer algunos episodios de series de televisión con pago directo. También en ese año YouTube fue creado para permitir a los usuarios de internet cargar y distribuir videos desde sus grabadoras de video digital. Episodios completos de los principales programas de series comenzaron a comercializarse; sin embargo, antes se daban a conocer por usuarios de YouTube. Después de un periodo inicial de tolerancia, las redes y proveedores de programas emitieron órdenes de restricción y de eliminar sus contenidos difundidos ilegalmente bajo leyes que protegen derechos de autor.

No fue sino hasta 2008 y 2009 que la NBC y Fox lanzaron Hulu, mientras la CBS lanzó TV.com (lo que sería más tarde CBS Interactive), que se desarrolló principalmente como salida de sus programas y series regulares.

En 2009, el entretenimiento de video en línea comenzó a proliferar gracias a las plataformas que desarrollaron Amazon y Sony, entre otros.

A partir de 2010, varios operadores de cable también lanzaron TV Everywhere, la “televisión en todas partes”, un concepto que agrupa a los servicios en línea que dan a los suscriptores libre acceso a un menú de programación y que reciben con su suscripción mensual. YouTube, mientras tanto, avanzó hacia el modelo de producción profesional de arriba hacia abajo buscando el financiamiento de “canales” de nicho y con programación para ciertos clientes. YouTube también incursiona en la transmisión de programas de televisión en directo a través de internet. ESPN ya demostró su viabilidad con la primera transmisión del Súper Tazón XLVI en 2012.

*Directora General Revista Fortuna

 

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