Larissa Guerrero*

Innovacion
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“Una ironía: Quiero empezar a escribir un artículo sobre la importancia de la innovación y no se me ocurre nada”. Tal cual, así lo expresé al momento de darme a la tarea de escribir este artículo, y entre lo jocoso y los nervios me hice consciente de que el tema de la innovación es mucho más complejo e importante de lo que nos imaginamos. No porque hoy esté de moda hablar de la innovación significa que sea sencillo hablar de lo que es y lo que en verdad implica. Uff… al menos ya logré transitar por un primer párrafo…

La innovación es una cuestión de osadía, siempre lo he dicho. Para innovar hay que ser, no sólo creativo, sino audaz y hasta cierto punto irreverente. Innovar significa alterar la realidad introduciendo algo que antes no estaba ahí, apareciendo lo nuevo. Sin embargo, la innovación además remite a una idea de inventar algo que se implemente y que traiga beneficios. Es tener ideas que se puedan aplicar exitosamente, ya sea en el campo de la tecnología, la economía, el mercado o la sociedad. J.A Schumpeter, economista estadunidense, teórico del capitalismo y de la empresa define la innovación como “la introducción de nuevos productos y servicios, nuevos procesos, nuevas fuentes de abastecimiento y cambios en la organización industrial, de manera continua, y orientados al cliente, consumidor o usuario”. Aunque interesante su concepción no me deja de parecer un tanto reduccionista, porque pienso que los beneficios deben ir mucho más allá, o más bien son anteriores a los criterios del econocentrismo.

Innovar para asegurar la competitividad está bien, pero sólo sí la innovación de raíz tiene razones mucho más profundas que la sola competitividad. La innovación no es una cuestión externa al ser humano ni su finalidad radica en lo material y lo cuantitativo, es decir, no es un quehacer únicamente técnico productivo sino que se trata de una acción que modifica a la persona que lo realiza en su interior mismo. La acción de innovar es del ser humano para el ser humano, y lo primero que se modifica es la persona que la realiza porque aquello que se inventa o se introduce nos deja algo, ya sea aprendizaje, técnica o simplemente orgullo, pero nos marca y nos hace mejores. La finalidad de crear lo nuevo es desarrollar a la persona, a la sociedad y procurar el bien común, y de forma concausal, se logra la posibilidad de habitar un mundo mejor, lo que supone beneficios también materiales, en procesos, productos o servicios.

*Directora de proyectos en el Buró de Ingeniería Humana en Desarrollo y Responsabilidad Social
*Directora de proyectos en el Buró de Ingeniería Humana en Desarrollo y Responsabilidad Social

La pregunta es si la competitividad, la producción y la industria aportan para la constitución de un mundo mejor tales beneficios. Ya se sabe que el consumo, el materialismo y el hedonismo no han dejado muchas cosas buenas. Primeramente, la innovación es el resultado de una capacidad anterior que es la creatividad. Sin creatividad no hay innovación. Ser creativo es la capacidad de generar nuevas ideas a partir de la habilidad para tener pensamiento original, además de una imaginación constructiva, pero principalmente hay que tener capacidad para discrepar en orden a la búsqueda de alternativas o posibilidades diferentes que modifiquen lo que ya está, para la resolución de un problema o de la ausencia de una realidad. Y en verdad que parece trabalenguas, porque entre lo que si hay y lo que no hay emerge el espacio para innovar. Una persona creativa con gran capacidad de visión, es aquella que ve donde no hay, y en ello radica la osadía y la irreverencia, cuando alguien nota que al mundo le falta lo que esa persona le puede aportar.

¿Por qué tenemos la necesidad de inventar lo nuevo? El ser humano está hecho para habitar el mundo como mencionaba anteriormente, de una forma u otra cohabitamos con otras personas, con el medio ambiente, con nosotros mismos, y en el fondo lo que llevamos a cabo es un proceso de comunicación e interacción con lo otro para ser en efecto habitantes de la tierra. Al ser inteligentes realizamos un proceso de vinculación con la realidad en el cual buscamos establecer los lazos que nos harán capaces de convivir, entonces por decirlo así, amueblamos la realidad y la vamos convirtiendo en nuestro hogar, hacemos del mundo nuestra casa.

La innovación es de vital importancia para lograr habitar el mundo, pues se requiere crear. Inventar estrategias, procesos, productos, servicios, sí, pero no de consumo sino para forjar comunidades, sociedades, familias. La primera empresa es la convivencia social y posteriormente la económica. He insistido muchas veces en que en la medida en que se tenga una idea del hombre a partir de lo económico, entonces todo lo demás que se defina estará viciado por la idea del valor agregado, la producción y el intercambio de lo material. La innovación principalmente se trata de implementar la armonía, la fraternidad, la belleza, para establecer mejores relaciones sociales y posteriormente mejores oportunidades de vida. Primero el bienser y luego el bienestar. Nuevamente es lo útil vs lo trascendente, y en esto el orden sí altera el producto. Si forjamos una sociedad basada en lo útil, las consecuencias serán distintas a si lo forjamos desde aquello que nos hace más humanos. ¿Qué resultados hemos tenido? El consumismo, el individualismo, la competencia desleal, la pobreza, el rezago educativo, las brechas en tecnología. ¿Son estos resultados de una verdadera innovación?

Mejor nos debemos concentrar en desarrollar tecnología para fomentar la equidad o igualdad de género, para crear rutas de oportunidades y acceso para todos, más para los que lo requieren con urgencia. Innovar en pro del desarrollo humano, para el fomento social, para un mundo más verde. Querer innovar en medicamentos o tecnología médica para generar más utilidades no es innovación, porque la innovación no puede tener ningún tono de egoísmo. Hay que innovar por la salud pública, por la educación, por la democracia y la paz. Quien innova debe tener un verdadero sentido filantrópico, un verdadero interés por la gente y el desarrollo.

*Directora de proyectos en el Buró de Ingeniería Humana en Desarrollo y Responsabilidad Social

Twitter: @laruskhi

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