Banco de México/Fortuna

Un nuevo recorte de la tasa de interés sólo generaría una “ilusión monetaria” para el mercado, ya que la política restrictiva del Banco de México limita el financiamiento a consumidores y empresas y sólo beneficia al gobierno, afirma Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics.

El experto señala que los recortes de tasas de fondeo no representan una ayuda para la economía porque han sido acompañados de restricción crediticia. Pedir un nuevo recorte de tasas con la ilusión de ayudar a la economía no tiene sentido porque no es el costo del dinero lo que estimula el consumo y la inversión, sino más bien es la disponibilidad de crédito, asevera.

Más recortes de tasas con restricción de la cantidad de dinero no tienen efecto sobre la economía porque los recortes no son consistentes con la naturaleza restrictiva de la política monetaria en marcha, agrega el analsta.

Con la ola de revisiones a la baja en el crecimiento, incluida la del Fondo Monetario Internacional, los mercados pedirán otro recorte de tasas, pero estas reducciones sólo generan una “ilusión monetaria”, afirma Coutiño, ya que la política del banco central en lugar de ser expansiva se ha vuelto restrictiva y el único beneficiario es el gobierno porque reduce su pago de intereses.

Los mercados apuestan por un tercer recorte en el año en la tasa de interés con la ilusión de apoyar a la economía y no dejarla caer en recesión, apunta Coutiño. Sin embargo, el mercado ignora que los recortes de tasas han sido acompañados de restricciones en la cantidad de dinero en circulación y del crédito. Los mercados, desafortunadamente han malentendido el manejo monetario.

Para el experto, a partir del primer recorte de tasas en marzo de este año –de 4.5 a 4.0 por ciento– la política monetaria comenzó un proceso de esterilización de la liquidez para evitar que el “aparente” abaratamiento del crédito generara presiones inflacionarias.

Esto, lejos de haber flexibilizado las condiciones monetarias, las empezó a apretar porque restringió la cantidad de dinero en la economía, a pesar de que la tasa de interés de fondeo se redujo.

Coutiño indica que el retiro de liquidez por parte del banco central se ha dado a través de la emisión de deuda con fines de regulación monetaria. Después del primer recorte de la tasa, el banco central ha hecho algunas colocaciones de Cetes para regular la cantidad de dinero en circulación.

La última colocación se anunció precisamente el mismo día del segundo recorte de la tasa de interés de 4.0 a 3.75 por ciento el pasado 6 de septiembre por un monto de 26 mil 200 millones de pesos.

El analista de Moody’s indica que después del recorte de marzo, la cantidad real de dinero primario (base monetaria descontada por inflación) se contrajo 0.6 por ciento a tasa anual en el segundo trimestre y apenas creció 0.5 por ciento en el tercer trimestre, comparado con tasas de crecimiento real del dinero de 6 por ciento y 8 por ciento en los dos trimestres anteriores.

Esto implica que la cantidad de circulante monetario se redujo a pesar de la baja de la tasa de interés, reduciendo con ello la disponibilidad de financiamiento para empresas y particulares.

Puntualiza que “el recorte de tasas sí tiene un beneficiario, ya que con la colocación de Cetes de Regulación en septiembre a una tasa de 3.75 por ciento (en lugar de 4 por ciento dado el recorte de 25 puntos base) el gobierno se ahorra poco más de 60 millones de pesos al vencimiento de dichos papeles 11 meses después.

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