Durante los próximos cuatro años, Brasil captará la atención del mundo. Con al menos cuatro eventos de importancia mundial, el país más grande de América Latina será la sede de encuentros deportivos, religiosos y culturales. Las proyecciones del Departamento de Turismo de Brasil señalan que tan sólo por la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 se espera una derrama económica de más de 36 mil millones de dólares. Los efectos de un evento de esta magnitud serán visibles incluso hasta 2019.

Con la extensión territorial más grande de América Latina, 8.5 millones de kilómetros cuadrados, un clima predominantemente tropical y ocho mil 500 kilómetros de litorales, este país alberga riqueza y diversidad natural y cultural: “Brasil es una nación de inmigrantes. Es un pueblo mezclado y que más que mezclado, tiene orgullo de serlo”, resalta Marcelo Calero, jefe del Sector Comercial, de Turismo y Energía de la Embajada de Brasil en México.

 

De acuerdo con la agenda para los próximos cuatro años: en 2013, Brasil será sede del torneo de la Copa Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) Confederaciones, así como de la Jornada Mundial de la Juventud, el encuentro mundial de jóvenes católicos con el Papa; en 2014, de la Copa Mundial de la FIFA; en 2015, de la Copa América organizada por la Confederación Sudamericana de Fútbol; y en 2016, de los Juegos Olímpicos. Según las estimaciones del gobierno, estos eventos le reportarán al país un incremento del 0.4% anual en el Producto Interno Bruto (PIB), es decir, alrededor de 36 mil 500 millones de dólares.

 

Además se espera que la tendencia de retorno de las inversiones, por lo menos de las concentradas en Río de Janeiro, reporte alrededor de 52 mil millones de dólares, es decir, tres veces el valor de la suma invertida. Los efectos económicos de eventos de esta envergadura serán visibles aún cuatro años después. Por lo menos hasta 2019 seguirá teniendo repercusión la derrama económica por la Copa Mundial de Futbol de 2014.

La ambiciosa agenda que ofrece al turismo nacional y de todo el mundo ha sido posible gracias a la reestructuración de sus políticas institucionales y económicas. Con ello, el país ha podido experimentar un crecimiento sostenible desde hace 10 años, explica Calero.

 

Sin embargo, aun cuando los principales atractivos de Brasil en los próximos años sean esta gama de eventos, su riqueza cultural y natural por sí mismas son motivos suficientes para visitarlo.

 

Con más de cinco ciudades declaradas Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el país ofrece a sus visitantes recorridos por ciudades coloniales que dejan a la vista la diversidad étnica: Brasilia, Our Preto, Diamantina, capital de Mina Gerais, Olinda en Pernambuco y Salvador, por mencionar algunas.

 

Sin olvidar que el turismo cultural encuentra su principal recinto en Sao Paulo, sólo después de Río de Janeiro, donde se celebra anualmente entre los meses de febrero y marzo, uno de los festivales más reconocidos en todo el mundo: el Carnaval de Río de Janeiro.

Los destinos de sol y playa son inevitables si de Brasil se trata. Además de las playas de la ciudad de Río de Janeiro, Florianópolis y Porto Seguro, Fernando de Noronha, a dos mil 600 kilómetros de Sao Paolo, es un complejo de 21 islas que alberga las playas más hermosas del país, aseguran sus visitantes.

 

La riqueza natural de Noronha le ha valido el nombramiento de santuario ecológico. Para acceder es preciso pagar diariamente una tasa de preservación ambiental que busca mantener el equilibrio entre el turismo y la preservación de las áreas naturales del santuario: no se admite más de 450 visitantes por día.

 

Visitar Brasil implica un encuentro con su diversidad natural y cultural. Apelando a ello, ofrece a sus visitantes una experiencia adecuada a sus posibilidades. Si se piensa en realizar un viaje exclusivo con hospedaje, boutique, alta cocina y todas las comodidades, el gasto diario se estima en alrededor de mil 200 dólares. Para el turista que planea un viaje promedio se considera un gasto de 600 dólares diarios. Y para un viaje de bajo costo, 100 dólares diarios son suficientes.

Previendo la visita de turistas procedentes de México, el Ministerio de Turismo de Brasil ha creado el sitio www.descubrebrasil.com.mx. La página ofrece información detallada y alternativas de viaje especialmente diseñadas para el público mexicano.

La experiencia de visitar Brasil es única. Es un pueblo muy alegre y receptivo, diverso, que le permite ser empático y cortés con los extranjeros. A decir del jefe del Sector Comercial, de Turismo y Energía de la Embajada de Brasil en México, Marcelo Calero: “Brasil está haciendo la cosecha de semillas que ha plantado desde la década de 1990”.

 

 

 

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