Hoy en día existe un concepto que se denomina “riesgo moral”, éste es un término que proviene de la jerga económica e implica la descripción de una circunstancia en la que una persona tiene la capacidad para cambiar su comportamiento, esto porque aún no se ha expuesto a las consecuencias. El riesgo moral es una predicción de una creencia que puede suceder en el futuro, de manera que si hay duda se pueden cambiar las variables para tomar una decisión diferente.

En la economía se dice que Adam Smith (1723-179) fue quien utilizó este concepto por primera vez y lo aplicó en la economía en el campo de las sociedades por acciones. Es en Su Teoría de los sentimientos morales (1759) habla de la conducta humana. Explica que el concepto central es la simpatía (lo que en la actualidad entendemos por empatía), de manera que en el momento en que una persona se pone en el lugar de otro y da cuenta de las consecuencias negativas, es capaz de cambiar de decisión, es decir se anticipa al riesgo moral. Lo cual en la actualidad no funciona así, sino justamente de manera contraría.

El riesgo moral va unido a otro concepto que se denomina la agencia humana, lo que significa que todo riesgo moral involucra a un agente así como un principal. El agente puede que tenga objetivos personales que vayan en deterioro de los intereses de quien corre el riesgo, es decir el accionista de la sociedad por ejemplo o el ciudadano. Toda empresa puede tomar decisiones que afecten a sus trabajadores y a sus clientes con tal de obtener la máxima utilidad. En situaciones de crisis el riesgo moral está permitido aunque éste tenga una nota negativa.

El riesgo moral efectivamente es un asunto de preocupación, éste sólo se contempla cuando se analizan los efectos, y si el efecto tienen mayor probabilidad, si es negativo no se toma, si es positivo se toma la decisión sin importar que afecte a terceros, lo curioso es que hay que entender por negativo una situación normal, y por positivo una situación crítica. Un ejemplo es el Fondo Monetario Internacional (FMI), éste conduce al riesgo moral, al ser el FMI prestamista a países tercermundistas o en crisis, buscan que efectivamente haya crisis o que no haya desarrollo, esa es la parte positiva. Al parecer trabajan confabulados con los bancos e instituciones financieras del Estado o privadas de dichos países, otorgando estos últimos financiamientos sin ton ni son resguardados que en los momentos difíciles, o sea positivos, la FMI va otorgar el financiamiento necesario y resulta entonces un negocio redondo. La FMI sólo interviene en casos de crisis de manera que intensifican así la posibilidad de prestar y cobrar con mayores intereses. Y los bancos y el Estado como Poncio Pilatos se lavan las manos. Como el riesgo es hacia el futuro, el riesgo se asume en el presente para los prestamistas y prestatarios, de ahí que a la hora de las dificultades el FMI presta con la intención de embolsarse los intereses.

El riesgo moral del país deudor es negativo, pero aun así como el riesgo sigue siendo hacia el futuro puede resultar catastrófico para ambas partes. De cualquier manera por ser decisiones se es responsable de las consecuencias aunque no se quiera tomar esta responsabilidad. Y este es el problema que veo en este concepto de la economía pues, el riego moral debe estar vinculado a la noción de responsabilidad personal, pues quien asume las consecuencias de sus actos tiene hábitos específicos de comportamiento moral.

Ahora bien, no sólo la empresa o la banca se arriesgan de manera irresponsable, también los sujetos de crédito, porque aceptan sus créditos sabiendo de antemano que si hay situación de riesgo (o crisis) se pueden declarar insolventes. La cuestión aquí es preguntar por el cómo se pueden predecir o calcular los riegos morales. Es un hecho que con fórmulas matemáticas no es suficiente porque en la persona humana, así como en la empresa existe la libertad aunque nos queramos hacer medios tarugos.

El modelo del riesgo moral se basa en no observar las decisiones del agente durante la acción contractual, lo que implica una asimetría de información con riesgo moral. En este modelo por más que el principal o el agente piensen tener el control, no lo hay, porque no existe verdadera libertad. Pues a ciegas sólo puede surgir el caos. No dudo que habrá quien me diga que matemáticamente el caos es predecible, pero lo duro está en que la realidad no actúa así.

No existe entonces una verdadera libertad de elección, lo que existe es un volado, es como ir al casino a la vegas. Por tanto, no se elige el esfuerzo máximo de bienestar, menos una conducta, por lo mismo se trata de un riesgo pero no moral sino simplemente financiero o económico. Una elección implica que la razón conoce a fondo todas las consecuencias posibles, de ahí que se elige la mejor de ellas, pero ante una asimetría de información esto es imposible, la asimetría de información significa que el comprador y el vendedor tienen información diferente sobre una misma transacción, lo que es perjudicial para el cliente. ¡Pobre cliente!, está dejando que decidan por él pensado que el que decide sabe lo mismo que él. Es ahí donde la ética tiene que ser ciencia conductual humana y no matemática. El comportamiento es aquello que por definición es observable, y lo observable debe ser simétrico o verdadero, por tanto el riesgo moral si considera que el comportamiento o esfuerzo no es observable, entonces no es moral. Y si considera que debe haber información asimétrica entonces el riesgo es falso.

¿Riesgo sistémico o riesgo moral? El riesgo sistémico se define como “una inestabilidad potencialmente catastrófica para el sistema financiero” según Tom Daula, y se da por un efecto dominó. Por su parte y el riesgo moral es “el riesgo de actuar de una manera insensata, porque, a final de cuentas, hagas lo que hagas, no vas a tener que pagar las consecuencias” Tom Burns. Entonces sí que estamos mal o desorientados porque un riego implica inestabilidad y el otro transar. No obstante que la transa de cualquier manera genera un riesgo sistémico a largo plazo.

Quiero que me digan que acto moral libre, que además todos son riesgosos y además causan angustia al elegir, no paga las consecuencias. Si encuentran uno, por favor no duden en hacérmelo saber.

Investigación.betah@live.com