Recientemente algunas empresas han iniciado un proceso de reestructura de sus deudas con costo para mejorar su perfil de liquidez, esto a través de prepagar deuda cara (con mayores tasas de interés) con nuevos créditos “baratos”.

Derivado de esto vale la pena preguntarse si la gente que actualmente tiene un crédito hipotecario o automotriz está tomando estas opciones que ofrece la banca.

Por ello, preguntamos a usuarios del sector bancario si sabían cuál era el costo de su dinero plástico. Las respuestas no fueron muy alentadoras y, peor aún, en internet ubicamos un sondeo que establece que los clientes de cuatro bancos mexicanos están “satisfechos” con las “comisiones e intereses” que cobran sus bancos por ser “competitivos”.

Pero los números cuentan la historia completa. Considerando tan sólo el Costo Anual Total (CAT) de tarjetas de crédito, se desprende que las instituciones con el mayor costo del dinero para los consumidores son Famsa con 164%, Elektra y Salinas y Rocha con 157%, Banco Azteca con 123% y Wal-Mart (Compra Fácil) con 103%, esto según un estudio del Instituto Fonacot con datos del cierre del año pasado.

En el otro lado de la balanza se ubican, por el momento, a Bancomer, Santander, Scotiabank Inverlat e Inbursa como los bancos con el menor costo del dinero.

Sin embargo, no debemos olvidar las cuotas anuales de los plásticos porque eso hace la diferencia en el costo del crédito, y ese renglón no se integra en el CAT que representa los cargos inherentes a un préstamo o crédito, entre ellos intereses, comisiones, seguros, entre otros cargos adicionales.

Así considerando la anualidad, vemos que la diferencia entre Banco Azteca y la tarjeta “oro” de Bancomer no es tan grande, porque mientras que el banco de la cadena de tiendas Elektra cobra 123%, BBVA en México cobraría 106%.

Un punto a resaltar sobre la anualidad es que algunos bancos se niegan a aceptar la mala calidad de los plásticos que entregan al público, los cuales en menos de un año – dadas las deficiencias de la banda magnética – se desgasta sin que su reposición forme parte de la cuota de anual. Ese gasto adicional corre por cuenta del cliente.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), que preside Luis Pazos, no ha logrado revertir esta tendencia.

Por ello, revise los pagos voluntarios o involuntarios que está realizando con su banco. El ahorro podría ser considerable, aún más si se consideran algunos puntos como el interés moratorio por un mes de demora.

Por ejemplo, Wal-Mart cobra 12.5% sobre el saldo vencido, la tienda Hermanos Vázquez cobra una tasa de 11.1%, Elektra ni lo difunde públicamente. En contraste, BanCoppel no cobra ese cargo en el primer mes.

En suma, una tarjeta económica es EFE Clásica de Inbursa, con un CAT de 25% y sin anualidad. Lo malo es que el banco del magnate Carlos Slim Helú tenía a diciembre del año pasado menos de 600 cajeros automáticos en todo el país, frente a los más de 6,200 de Bancomer. En total, el sistema bancario en México tiene alrededor de 34,000 cajeros automáticos.