Una de las preguntas que surgen cuando hablamos del comercio exterior y las exportaciones de México es ¿y a mí en qué me benefician?, pensamos que en realidad sólo benefician a los corporativos transnacionales o a las grandes empresas exportadoras de México; sin embargo, a pesar de que esto es cierto, no hay duda de que dentro de los más beneficiados de la apertura comercial, están los consumidores.

Claudia Macías Dávalos*

La inserción de México en el comercio exterior, primero mediante su ingreso al GATT (Acuerdo General de Comercio y Aranceles, por sus siglas en inglés) en 1986 y después con la negociación y firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ( en vigencia desde el 1° de enero de 1994) fue un parte aguas de la política económica de país al eliminar el arancel de casi el total del universo de productos mexicanos, promover la inversión extranjera en el país y crear instituciones que regulen la competencia entre productores, de protección a la propiedad intelectual y ampliar la protección de los consumidores.

Después del TLCAN, México ha negociado y firmado Acuerdos de Libre Comercio con 44 países, bajo la lógica de incrementar la inversión extranjera productiva en el país y fomentar la competencia entre los países extranjeros para hacer llegar los productos y servicios al territorio mexicano.

Hoy el consumidor mexicano puede comprar lo que más le convenga de un crisol de posibilidades en los diferentes sectores, sabiendo que cuenta con un marco jurídico que lo respalda.”

México, al insertarse en la economía internacional, ha sido beneficiario del principio básico del comercio internacional que es el aprovechamiento de las “ventajas comparativas” con las que contamos para producir, es decir especializarnos en lo que hacemos mejor y adquirir los productos y servicios de otros países que lo producen mejor y a un mejor precio; importar aquellos bienes cuya producción interna no es suficiente o no son producidos y en el caso en que la oferta de productos exceden el consumo interno, proveer de este producto a otros mercados, es decir exportar a precios competitivos en el mercado exterior.

El comercio internacional ha traído la posibilidad de producir bienes de acuerdo con las necesidades y gustos del consumidor en los diferentes mercados internacionales. Por ello, al final del día el consumidor es el que decide qué y cómo lo quiere y cuánto está dispuesto a pagar por el bien o servicio solicitado, dejando que sean los mercados internacionales los que pongan el precio y el tiempo de entrega.

Hoy en día el consumidor tiene voz y voto en el comercio exterior y lo más importante, cuenta con una variedad de productos y servicios de todos los precios y calidades que satisfagan mejor sus necesidades.

Si ponemos el ejemplo de la industria automotriz, y hacemos un comparativo del número de marcas y modelos de autos que había en México a principios de la década de los noventa, con los que hay en el mercado mexicano hoy en día, nos daremos cuenta que nuestras posibilidades como consumidores se cuadriplicaron, hoy podemos decidir entre más de 28 marcas con sus diferentes modelos y nuestra decisión tendrá que ver con lo que más nos guste, nos dé mejor servicio y cuya forma de pago se adecué más a nuestro bolsillo y no con la falta de productos.

La importancia que el consumidor ha adquirido en las decisiones de la economía internacional son cada vez más evidentes y esto ha sido reconocido mediante la constante mejora de la protección de sus derechos; muestra de ello, la tenemos en la reciente aprobación y publicación de las modificaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor que tuvieron como objeto establecer y reforzar las prerrogativas de los consumidores en las operaciones cotidianas que se llevan a cabo con los proveedores.

Hoy en día el consumidor mexicano puede comprar lo que más le convenga de un crisol de posibilidades en los diferentes sectores, sabiendo que cuenta con un marco jurídico que lo respalda, con la responsabilidad de estar bien informado y la encomienda de buscar lo que más se ajuste con su estilo de vida. Es por ello que el comercio exterior es hoy parte de nuestra vida diaria aunque la mayoría de las veces no lo notemos.

*La autora es socia fundadora de LMM Consulting.


En 1994 se llevó a cabo la reforma de la Ley Federal de Protección al Consumidor mediante la cual se reforma la Procuraduría y se dispone que las delegaciones cuenten con facultades amplias y suficientes para hacer expeditos los programas de trabajo desconcentrados.

De conformidad con datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) existían en 1993 sólo 7 marcas de vehículos ligeros en México.

Publicado en el DOF el 29 de enero de 2009