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El sector construcción en México se encamina a una recuperación en 2026, impulsada por un mayor gasto público en infraestructura y el repunte gradual del mercado de vivienda, tras un año marcado por la caída en la obra civil y el ajuste en el financiamiento hipotecario.
Tras un año de contracción y ajustes, el sector de la construcción en México perfila un punto de inflexión hacia 2026, impulsado por el aumento en el gasto público y una incipiente recuperación del mercado de vivienda. Las perspectivas apuntan a que la combinación de inversión gubernamental y participación privada será determinante para revertir la caída reciente.

En conferencia de prensa, BBVA México anticipó este cambio de tendencia. El economista en jefe, Carlos Serrano, explicó que el incremento de 10.9 por ciento en el presupuesto para obra pública será clave para reactivar la obra civil, uno de los segmentos más golpeados en los últimos años.
Durante 2025, dijo, el sector construcción registró una caída de 1.0 por ciento en su PIB, arrastrado principalmente por el desplome de 22.5 por ciento en obra civil, resultado de menores niveles de inversión pública. En contraste, la edificación mostró dinamismo con un crecimiento de 4.3 por ciento, impulsado en gran medida por el segmento de vivienda, lo que permitió amortiguar parcialmente la caída.
Asimismo, indicó que, en términos de empleo, el sector cerró el año con alrededor de 4.6 millones de trabajadores, por debajo de los 4.7 millones registrados en 2024, además de una disminución en la formalidad laboral, que pasó de 39.5 a 37.5 por ciento. No obstante, hacia la segunda mitad del año se observaron señales de recuperación, con un crecimiento anual de 2.3 por ciento en el empleo durante el cuarto trimestre, mientras que los costos se mantuvieron relativamente estables, con un aumento promedio de 3.9 por ciento en insumos.

De cara a 2026, BBVA prevé una recuperación sostenida del sector, apoyada tanto en el ejercicio del gasto público como en el avance de programas de vivienda. El aumento de 10.9 por ciento en la inversión pública en infraestructura será un factor clave para revertir la caída de la obra civil, mientras que la consolidación del segmento de edificación, particularmente residencial, contribuirá a fortalecer la actividad.
A este escenario se suma la expectativa de implementar esquemas de inversión mixta, especialmente en infraestructura de salud, lo que permitiría atraer capital privado en un contexto de limitado espacio fiscal. De acuerdo con el banco, el sistema financiero mexicano cuenta con recursos suficientes para financiar estos proyectos; el reto será canalizarlos de manera eficiente hacia el desarrollo de infraestructura.
En lo que respecta al mercado hipotecario, la economista Senior de la institución bancaria, Marissa González explicó que este mercado durante 2025 también cerró con retrocesos. “El monto total del crédito a la vivienda cayó 2.9 por ciento, afectado por una menor actividad de la banca, que redujo 5.2 por ciento el número de créditos y 8.0 por ciento el monto colocado”.
En contraste, aseguró, el Infonavit incrementó su participación con crecimientos de 2.4 y 4.6 por ciento, respectivamente, lo que permitió compensar parcialmente la caída.
Pese a este ajuste, la oferta de vivienda mostró una recuperación relevante. El registro de nuevos proyectos creció 67 por ciento, mientras que el inventario aumentó de 200 mil a 269 mil viviendas al cierre de 2025, principalmente en el segmento de interés social. Asimismo, los precios de la vivienda retomaron dinamismo, con un crecimiento cercano a 8.9 por ciento anual, por encima de la inflación.
El análisis regional evidencia una alta concentración del mercado en las principales zonas metropolitanas. Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León concentraron más del 40 por ciento de los créditos, proporción que se eleva a más de 50 por ciento al incluir a entidades como Querétaro y Guanajuato. En términos de monto, estas regiones también dominan, con créditos promedio cercanos a 2.5 millones de pesos a nivel nacional y superiores a 3 millones en los mercados más dinámicos.
Finalmente, el informe advierte diferencias importantes en los niveles de morosidad entre la banca comercial y el Infonavit. Mientras la cartera vencida bancaria se mantiene alrededor de 3 por ciento, el instituto alcanzó niveles de 21.1 por ciento al cierre de 2025, debido a su modelo de operación con enfoque social, que incorpora esquemas de prórroga y apoyo a acreditados. Esta diferencia, subrayó BBVA, responde a objetivos distintos, por lo que ambas métricas no son directamente comparables.







