Pedro Sánchez en llamas: destrozó a Netanyahu y se prepara para el ataque de Trump

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El presidente español desata un caos geopolítico por manifestar su postura contra Estados Unidos e Israel. España ha tomado una relevancia peligrosa…

 

 

En el afán de querer marcar un ritmo político, Pedro Sánchez está jugando con fuego. El mandatario español ha aceptado tomar el protagonismo de ser el político que se ubica en contra de Israel y Estados Unidos, con decisiones y mensajes públicos y contundentes. En principio cerró toda la colaboración con Estados Unidos, incluyendo el espacio aéreo y las bases militares, sin embargo, ahora fue por Benjamin Netanyahu.

Tras el ataque al Líbano, Pedro Sánchez usó sus redes sociales y fue directo: “Justo hoy lanza su ataque más duro. Su desprecio por la vida y el derecho internacional es intolerable. Líbano debe formar parte del alto al fuego, debemos condenar esta violación al derecho internacional. No debe haber impunidad con estos actos criminales”.

Por su parte, Bibi Netanyahu subió la apuesta tras las críticas por el ataque a Beirut y señaló: “A Israel le quedan objetivos por cumplir. El uranio enriquecido saldrá de Irán por un acuerdo o por la hostilidad. Estamos listos para hacer lo necesario. Y para aquellos que preguntan por mi relación con Trump, les digo que hablamos todos los días y los que eligen ignorar esta increíble cooperación simplemente ignoran la realidad”.

La tensión fue en aumento con el correr de las horas al punto de que España oficializó que reabrirá su embajada en Teherán, dando un mensaje claro de cuál es su postura inflexible en esta guerra. En ese contexto, Donald Trump observa, analiza y estaría planificando su golpe a España.

Trump entiende que los aliados de la OTAN han fallado, pero considera que algunos también se ubicaron del lado de Irán, lo que consideran una traición absoluta. De acuerdo a Wall Street Journal, Trump evalúa un castigo que se basaría en el retiro de las tropas en el país, el cierre de las bases militares y la limitación de acuerdos comerciales en el corto plazo. Se proyecta que Alemania también podría seguir ese mismo camino.

Lógicamente, esas medidas, en caso de aplicarse, dejarían a España a la intemperie porque debería rearmarse militarmente sabiendo que Rusia o Marruecos podrían desatar un avance contra ellos en el próximo tiempo. Además, la ruptura de acuerdos comerciales sería un golpe devastador para la economía española. Lo peor de este panorama es que la decisión de Trump de ir contra España ya estaría formada en muchos aspectos.