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En la reunión de enero, un grupo más reducido de “varios” responsables se mostró dispuesto a dejar la puerta abierta a posibles aumentos en la tasa, pero en marzo, con el estallido de la guerra, “muchos participantes señalaron el riesgo de que la inflación se mantenga alta durante más tiempo de lo esperado en un contexto de aumento persistente de los precios del petróleo”.
Un grupo cada vez mayor de responsables de política monetaria de la Reserva Federal consideró que podrían ser necesarias alzas de tasas para contrarrestar una inflación que seguía superando el objetivo de 2%, mostraron las minutas de su reunión de marzo, de acuerdo con información de Reuters.
“Algunos participantes consideraron que había argumentos de peso para incluir una descripción ambivalente de las futuras decisiones sobre las tasas de interés en el comunicado posterior a la reunión, reflejando la posibilidad de que pueda ser apropiado realizar ajustes al alza en el rango objetivo para el tipo de los fondos federales si la inflación se mantiene sobre los niveles previstos”, mostraron las actas.
En la reunión de enero, un grupo más reducido de “varios” responsables se mostró dispuesto a dejar la puerta abierta a posibles aumentos en la tasa, pero en marzo, con el estallido de la guerra, “muchos participantes señalaron el riesgo de que la inflación se mantenga alta durante más tiempo de lo esperado en un contexto de aumento persistente de los precios del petróleo”.
La Fed mantuvo el mes pasado su tasa de interés de referencia a un día estable en el rango de 3.50% al 3.75%, pero reconoció la nueva incertidumbre que la guerra en Oriente Medio había sembrado en las perspectivas económicas.
A pesar de los riesgos de inflación, “muchos participantes” seguían considerando los recortes como parte de sus perspectivas de referencia, y “la mayoría” estimaba que un conflicto prolongado en Oriente Medio causaría un daño suficiente al crecimiento económico como para justificar recortes aún mayores.
Preocupa mercado laboral
A pesar de la fuerte creación de empleo en marzo, según datos de la la nómina no agrícola reportada el viernes anterior, durante el primer trimestre el indicador apenas promedió las 68 mil posiciones.
Excluyendo el mismo periodo de hace un año, cuando los empleadores comenzaron a resentir las políticas arancelarias de Donald Trump, el resultado del trimestre actual es el más débil desde la pandemia. Y también desde la Gran Recesión de 1929.
“La mayoría de los participantes expresaron su preocupación por que un conflicto prolongado en Oriente Medio pueda provocar un mayor debilitamiento de las condiciones del mercado laboral”, de acuerdo a las minutas.
Esto “podría justificar más recortes de las tasas de interés, ya que unos precios del petróleo sustancialmente más altos podrían reducir el poder adquisitivo de los hogares, endurecer las condiciones financieras y reducir el crecimiento en el extranjero”.
Las minutas se publicaron el miércoles, un día después de que Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego de dos semanas. La noticia provocó que los precios del petróleo cayeran más de 15%, a 92 dólares por barril.
Consideran que economía está en buena forma
El miércoles, la presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, declaró que la economía de EU se encuentra fundamentalmente en una “buena situación” a pesar del fuerte aumento de los precios del petróleo derivado de la guerra en Medio Oriente y la incertidumbre sobre su duración.
Ante la Cámara de Comercio de St. George, en Utah, la funcionaria respondió a la premisa de que si habría preocupación sobre la trayectoria de los precios al consumidor, “ese es nuestro trabajo, nos centraremos en eso”. También existe preocupación de que el mercado laboral no sea tan sólido, pero “lo estamos viendo estabilizarse en un buen nivel”.
El acuerdo alcanzado el día anterior para un alto el fuego de dos semanas generó esperanzas de una solución prolongada y
provocó una caída en los precios del petróleo. Los operadores que habían comenzado a contemplar la posibilidad de un alza en las tasas de interés de parte de la Fed volvieron a considerar la posibilidad de un recorte de tipos este año.
Daly no parecía dispuesta a apostar por nada de eso.
Su opinión de que el mercado laboral es estable sugiere que no hay prisa para flexibilizar la política monetaria, y su promesa de centrar los esfuerzos de la Reserva Federal en controlar la inflación parecía ir en la dirección opuesta.







