IMSS explica cómo identificar el distrés y reducir el estrés para cuidar la salud mental

Nivel de estrés
Conoce cómo el estrés afecta tu vida y cómo cuidarte puede ayudarte a manejar la ansiedad y sentirte mejor. Crédito de la imagen: YAYIMAGES Olivier-Le-Moal

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Todo el mundo habla del estrés. Pero llegar al punto en que la ansiedad no te deja ni respirar, o andas irritable con todo mundo, ya son palabras mayores. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) acaba de lanzar una alerta sobre esto. Básicamente, nos propone  que aprendamos a escuchar al cuerpo para autocuidarnos.

No todo el estrés es dañino: la diferencia entre eustrés y distrés

directora del Hospital de Psiquiatría “Morelos” del IMSS, doctora Eunice Itzel Valle Arteaga
“Mientras más sanos y fuertes estemos, de una mejor manera las vamos a poder superar las crisis. En el IMSS nos tomamos muy en serio la salud mental. Si en algún momento sientes que te ves sobrepasado, no dudes en acudir con tu médico familiar. Si es necesario la referencia con el especialista, él la puede hacer”, doctora Eunice Itzel Valle Arteaga.

La doctora Eunice Itzel Valle Arteaga lo pone muy claro. Existe un estrés que hasta cierto punto es “bueno”, llamado eustrés. Es esa adrenalina que te ayuda a sacar el trabajo atrasado o a resolver un imprevisto. Funciona.

Pero luego está el distrés

Pasa cuando simplemente ya no puedes más y la situación te rebasa. ¿Qué se siente? Principalmente, un nerviosismo que no se apaga con nada. Le sumas desesperanza, andas triste sin razón aparente y traes un cansancio constante. Y ni hablar de concentrarse; es casi imposible.

Y el cuerpo cobra la factura. Un estrés mal manejado te regala dolores de cabeza terribles, la espalda se tensa, el estómago se descompone y adiós a dormir bien. A la larga hasta tus defensas se caen. Un detalle vital: si tienes hijos y los ves más enojados de lo normal o de pronto bajan sus calificaciones… ojo ahí. Muchas veces así avisan que algo anda mal.

Hábitos cotidianos que reducen el distrés

Bajarle a este ritmo no requiere magia, pero sí algo de disciplina diaria. El IMSS sugiere cosas muy específicas:

  • Cuidar tus noches de sueño: Trata de dormir tus siete u ocho horas de cajón. Y algo difícil pero necesario: apaga el celular y la tele un buen rato antes de acostarte.
  • Comer y moverte bien: Agarrar el Plato del Bien Comer como guía. Sumado a eso, muévete. Haz ejercicio, lo que sea que te guste, pero hazlo seguido.
  • Hablar de lo que sientes: Guardarse las cosas hace daño. Busca a tu familia o a tus amigos y suéltalo. Esa red de apoyo hace toda la diferencia para notar cambios raros en tu comportamiento.

La doctora Valle Arteaga lo resume perfecto: “Si en algún momento te sientes sobrepasado, no dudes en acudir con tu médico familiar”.

Si sientes que el problema continúa, el IMSS pone a tu disposición el Servicio de Orientación Telefónica en Salud Mental (800-222-668, opción 4). O bien, ve directo a tu Unidad de Medicina Familiar (UMF) y pide consulta. Atender la salud mental a tiempo es parte del bienestar cotidiano, individual y familiar.