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En medio de las negociaciones y tensiones por el conflicto bélico en Medio Oriente, Irán deja la amenaza más inesperada: atacar a las grandes empresas estadounidenses…
Hasta este momento, las amenazas de un lado y del otro estaban vinculada directamente a lo comercial y ubicaciones estratégicas sensibles para el mundo. El cierre del Estrecho de Ormuz era la carta más fuerte de Irán porque provocaba un daño colateral en el resto de los países que necesitan recibir a los buques petroleros que transitan esa zona vital. Del lado de Estados Unidos, los avisos llegaban por un ataque a las centrales eléctricas y una acción terrestre en la Isla de Kharg.
Sin embargo, en esta ocasión, Irán cambió el eje y apuntó a un sector que estaba saliendo ileso de este conflicto: las empresas de tecnología. A través de un comunicado feroz, la Guardia Revolucionaria de Irán amenazó a Estados Unidos con golpear a las grandes compañías tecnológicas: “Por cada asesinato, una empresa estadounidense será destruida. Esperamos que estén preparados para la destrucción de sus unidades a partir de las 8 PM de Teherán, del miércoles 1 de abril…”.
El objetivo iraní es atacar y destruir las oficinas de compañías tecnológicas en Medio Oriente y ejercer una presión interna inesperada en Washington. “Son compañías espías terroristas”, señalaron de la Guardia Revolucionaria. En el listado de empresas apuntadas aparecen Microsoft, Google, Tesla, IBM, Cisco, Oracle, Meta, Dell, JP Morgan, Intel y Apple.
Lógicamente, esto es una presión más para Estados Unidos porque el ultimátum establecido por Irán es inmediato y las negociaciones no tiene proyecciones de que se van a resolver en el corto plazo. Ahora la expectativa pasa por la reacción que pueda llegar a tener Trump con este panorama y fundamentalmente, las empresas involucradas en esta amenaza.
“No voy a revelar quiénes son esas personas porque probablemente las metería en problemas con otros grupos dentro de Irán. Hay algunas fracturas internas allí. Y al final del día, creo que si hay personas en Irán que ahora, dadas todas las circunstancias, están dispuestas a tomar un rumbo diferente para su país, eso sería positivo”, expresó Marco Rubio en diálogo con Al Jazeera, en las últimas horas.
Por su parte, Donald Trump fue categórico en su última aparición pública: “Esto les va a llevar diez años reconstruir. Hemos hecho nuestro trabajo. Irán ha sido devastado. No tienen ya poder militar. Son un desastre. Nuestra ofensiva llevó a un cambio total de régimen. Las autoridades de ahora son más razonables…”.







