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Entre los riesgos de tensión para los niveles de precio sobresale una depreciación más abrupta del tipo de cambio en momentos de una elevada volatilidad de los mercados financieros por el conflicto en Medio Oriente. El efecto de los aranceles también perjudica.
El crecimiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), de febrero, de 0.50% mensual y 4.02% anual, dejó en vilo a los analistas. Algunas áreas de grupos financieros, inclusive, ajustaron al alza sus proyecciones para este año.
El índice de precios subyacente, aquel que mide la trayectoria de los precios de mercancías, productos y servicios a más largo plazo, incrementó a su vez 0.46 % a tasa mensual, para una tasa anual de 4.50%. A su interior y a tasa mensual mientras que los precios de las mercancías subieron 0.39%, los de servicios mostraron alzas de 0.52%.
En su medición anual, los incrementos más pronunciados correspondieron al segmento de alimentos, bebidas y tabaco, los cuales avanzaron de los niveles de 3.78% alcanzados en febrero del año pasado hasta un 6.20%.
Al difundir la información el lunes, el INEGI dijo que en el caso de la inflación no subyacente, aquella que mide precios más volátiles relacionados con la Energía y la Ganadería, esta creció 0.64% mensual en febrero, para una tasa de 2.44% anual.
A su interior y en apenas un mes, los precios de frutas y verduras treparon 4.94?%, en tanto que el de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron en 0.02%.
Esto contrasta con los resultados de los dos años anteriores, cuando los precios de las frutas y verduras cayeron a tasa mensual 8.43%, en febrero del 2024, y en 6.26%, en febrero del 2025.
“Además de los riesgos con los que cerró la inflación en México en (2025) se agregan ahora las presiones inflacionarias sobre energéticos (por la Guerra) y sobre mercancías (por el paquete económico 2026)”, mencionó en un comentario a clientes Gabriela Siller, directora de análisis de Grupo Financiero Base.
Tensiones por venir
Laura Díaz, Paulina Anciola, e Iván Arias, del Banco Nacional de México (Banamex) señalaron que entre los riesgos al alza en materia de inflación sobresale una depreciación más abrupta del tipo de cambio en momentos de una intensa volatilidad financiera debido a los conflictos geopolíticos, donde hoy la confrontación de EU e Israel en contra de Irán pareciera escalar.
Los expertos también enunciaron efectos “de segundo orden” por las alzas registradas en México sobre impuestos y aranceles que signifiquen una aceleración mayor a la proyectada en la inflación subyacente, llamada también medular por su impacto en el más largo plazo.
Junto con otros grupos de análisis, los expertos coincidieron sobre el riesgo de un mayor traspaso del incremento del salario mínimo, decretado en 13.0% a partir de enero pasado, sobre los demás salarios, puesto que frenaría la desaceleración en la inflación de los servicios. También citaron como riesgo los impactos de condiciones climatológicas y sanitarias desfavorables que afecten a los precios de los agropecuarios.
Alejandro Padilla, director general adjunto de análisis en Grupo Financiero Banorte anotó que dentro de la inflación medular, los bienes, que alcanzaron un 4.5% anual, y los servicios, de 4.4%, parecen haber alcanzado una relativa estabilidad tras los ajustes de inicios de año impactados por los cambios fiscales de cigarrillos y refrescos –que también parecen haberse acotado respecto a enero.
“En el margen, seguiremos muy pendientes de algún traspaso a precios finales derivado del incremento arancelario que entró en vigor el 1 de enero”. En lo referente a la inflación de los servicios, Padilla reafirmó cautela, considerando que factores coyunturales y estructurales probablemente evitarán ajustes sustanciales a la baja en la categoría.
Siller anunció que Base elevó su pronóstico de inflación para el cierre del 2026 de 3.78% a 4.05%, considerando que la inflación subyacente se mantiene en niveles elevados, sin señales consistentes de alcanzar la convergencia hacia el objetivo puntual del 3% del Banco de México.
Resaltó que los precios al consumidor en México en materia de gas LP, gas natural y gasolina de alto y bajo octanaje están siendo vigilados por las variaciones al alza que se registren en los precios del mercado internacional de materias primas.
Del 2018 a la fecha, por cada 1%, que sube el precio de referencia de la gasolina en Estados Unidos, en México, la gasolina de bajo octanaje ha avanzado 0.22%, en tanto que la de alto octanaje ha subido 0.27%. Hoy, el precio de la gasolina en Estados Unidos cotiza 32.08% por arriba del precio promedio que observó en la segunda quincena del mes pasado.
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