Comunidad Fortuna | La nueva cara de la vivienda en México: Hipotecas que se adapten a las necesidades de las familias

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La previsión para 2026 es que no será un año de créditos masivos, sino de créditos inteligentes. Las personas buscarán soluciones y entidades financieras que los acompañen en sus decisiones. Que les faciliten tomar el compromiso de adquirir una vivienda, que pongan en el centro de su oferta las necesidades, contexto, y sueños de las familias mexicanas.

Hablar de vivienda en México es hablar de uno de los pilares económicos, patrimoniales y sociales más relevantes para cualquier familia. Tener una casa propia no solo representa estabilidad; también es un punto de partida para construir bienestar, arraigo y un proyecto de vida de largo plazo.

El acceso a una vivienda está cambiando, así como las necesidades y requisitos de las personas y familias mexicanas que buscan adquirir un bien inmueble, por lo que las soluciones del mercado hipotecario deben adaptarse y responder con las nuevas exigencias económicas, sociales y personales.

Soluciones a la medida

Las cifras recientes muestran que la demanda de vivienda en México sigue siendo intensa, particularmente entre trabajadores asalariados, y jóvenes que buscan su primera propiedad.

Los datos del sector revelan una contracción en el número de hipotecas otorgadas en 2025 del 5%. Por otro lado, los precios de la vivienda siguen en ascenso.

Esta dinámica urge el desarrollo de esquemas de financiamiento que solucionen, faciliten e incrementen el acceso a la vivienda de las familias y las personas. Esto significa ofertas hipotecarias claras, tasas competitivas y flexibilidad necesaria para atender la diversidad de perfiles que buscan comprar un inmueble.

Soluciones hipotecarias inteligentes

Lo que vemos para 2026 es que el mercado hipotecario mexicano tendrá que moverse en dos direcciones simultáneas:

  • Primero, hacia mayor simplicidad y transparencia, eliminando complejidades innecesarias y permitiendo que el cliente entienda perfectamente qué está contratando, cuánto va a pagar y cómo evolucionará su crédito.
  • Segundo, hacia una auténtica hiperpersonalización, donde los créditos se adapten a cada persona: jóvenes que buscan su primera vivienda, familias que quieren mudarse a zonas metropolitanas emergentes, compradores que requieren esquemas más flexibles o quienes necesitan claridad total en tasas, plazos y pagos.

Ciudades intermedias que se consolidan

Además, 2026 será un año marcado por la consolidación de nuevas zonas de desarrollo habitacional en ciudades intermedias como Querétaro, Mérida o Aguascalientes, donde la demanda de vivienda media seguirá creciendo.

Esto obliga a que la oferta hipotecaria acompañe esta descentralización con soluciones que consideren precios accesibles, movilidad laboral y nuevos patrones de vida urbana.

En paralelo, el sistema financiero anticipa un crecimiento moderado en la colocación de créditos, entre 4% y 6%, impulsado por los ajustes graduales en la tasa de referencia del banco central.

Hoy, el mejor momento para comprar

Si algo ha quedado claro es que el sector de la vivienda seguirá con una dinámica de crecimiento y que no hay mejor momento para tomar el compromiso de adquirir una vivienda que hoy, ya que quienes posterguen la decisión probablemente enfrentarán precios mayores en el futuro.

Para las familias, esto convierte al crédito hipotecario en una herramienta estratégica que debe ser accesible, flexible y segura.

Por lo anterior, 2026 no será un año de créditos masivos, sino de créditos inteligentes en donde las personas buscarán soluciones, e instituciones financieras que los acompañen en sus decisiones y que les faciliten tomar el compromiso de adquirir una vivienda, instituciones que pongan en el centro de su oferta las necesidades, contexto y sueños de las familias mexicanas.

Para el sector hipotecario, se trata de un año para volver a mirar a las familias, escuchar sus necesidades y construir soluciones hipotecarias más humanas. Más fáciles de entender, y más alineadas con la manera en que hoy se vive, se trabaja y se proyecta el futuro.

Porque siempre, detrás de cada crédito hipotecario, hay una historia; una persona, una familia, un hogar en construcción que requiere una solución financiera a su medida.

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