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Un evento crítico para los mercados ha sido la designación de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Fed. El mercado ahora se debate entre dos escenarios bajo su mando, y nos decantamos por el que ve una baja paulatina de tasas de interés con inyección de liquidez, debilitando al dólar y favoreciendo el avance de acciones con sólidos estados financieros. La clave es la diversificación.
*Por José Ramón de la Rosa, director de estrategia de mercados en Actinver
El inicio de 2026 ha marcado un punto de inflexión para los inversionistas globales, desafiando paradigmas que se consideraron inamovibles durante décadas.
Durante los últimos ochenta años, Estados Unidos fue la fuente incuestionable de estabilidad global, convirtiendo al dólar y a sus bonos en el refugio natural ante el riesgo. Sin embargo, los eventos geopolíticos recientes están forzando una reconfiguración de las estrategias de inversión, donde la diversificación vuelve a ser el factor más importante para gestionar el riesgo y capitalizar oportunidades.
El “Efecto Trump”
El panorama actual está dominado por una serie de eventos disruptivos originados en Washington. El presidente Trump inició el año con acciones de alto impacto, como la captura de Nicolás Maduro y amenazas de intervención en América Latina por motivos de seguridad.
A esto se suma la exigencia de autosuficiencia militar a la OTAN y la amenaza de aranceles a Europa por la disputa sobre Groenlandia, además de la tensión interna por políticas migratorias agresivas y una investigación judicial contra el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Esta acumulación de riesgo geopolítico provocó inicialmente una huida del dólar hacia las materias primas como activo de refugio, lo que impulsó los precios del petróleo y llevó al oro a rendimientos del 12.6% solo en enero.
La “Era Warsh” en la Fed
Un evento crítico para los mercados fue la designación de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Fed a partir de mayo. Warsh, caracterizado históricamente como un “halcón” —propenso a establecer tasas altas para controlar la inflación—, generó una reacción inmediata: el dólar recuperó fuerza y los metales sufrieron una corrección abrupta al cierre de enero, con caídas del -28% en la plata y -13% en el oro.
El mercado ahora se debate entre dos escenarios bajo el mando de Warsh, aunque nos decantamos por el segundo:
Escenario Volátil: Una baja rápida de tasas acompañada de un retiro de liquidez, lo que fortalecería al dólar, pero prolongaría la inestabilidad en bolsas y metales.
Escenario de Fundamentales: Una baja paulatina de tasas con inyección de liquidez, lo que debilitaría al dólar y favorecería el avance de acciones con sólidos estados financieros.
México: Resiliencia y Ventanas de Oportunidad
En este contexto, México destaca por su solidez. La Bolsa Mexicana (IPC) mostró un avance del 5.2% en pesos y un impresionante 8.2% en dólares durante enero. Aunque se espera un “respiro” técnico hacia los 66,000 puntos, la proyección de cierre de año se mantiene optimista en los 73,500 puntos.
El peso mexicano ha mostrado una fortaleza estructural frente al dólar, apreciándose 2.9% en el primer mes del año.
Factores como el diferencial de tasas reales, un déficit fiscal reducido y un arancel efectivo bajo en comparación con el resto del mundo sostienen esta moneda. No obstante, se anticipa volatilidad para la segunda mitad del año debido a la renovación del T-MEC el 1 de julio.
Estrategia de Inversión: Diversificación
Para navegar lo que resta de 2026, pensamos que la mejor idea es tener un portafolio bien diversificado:
-Renta Fija: El activo de menor volatilidad que aún ofrece rendimientos cercanos al 7.0%, ya que anticipamos que Banxico pausará los recortes hasta junio.
-Renta Variable: Complementar posiciones en bolsa americanas con bolsas globales como la Bolsa Mexicana. Al invertir en bolsa americana, privilegiar sectores vinculados a la “economía real” como energía, industriales, materiales y consumo básico.
-Inteligencia Artificial: No basta con “estar en tecnología”; se deben buscar empresas que moneticen la IA. Destacan NVIDIA por su poder computacional, Alphabet por la integración de Gemini y Meta por su eficiencia publicitaria.
-Metales: Mantener posiciones en oro con un precio objetivo de USD 5,000, aprovechando niveles cercanos a los USD 4,600 para acumular.
En conclusión, el paradigma de los últimos cinco años donde la tecnología garantizaba retornos sin mirar los fundamentales ha terminado. El 2026 pertenece a quienes sepan equilibrar sus carteras entre la protección de los metales y el crecimiento de sectores industriales resilientes.
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Ramón se incorporó a Actinver hace diez años, donde se ha especializado como analista de mercados.
El ejecutivo fue recientemente reconocido por Focus Economics como uno de los mejores analistas por sus pronósticos inflacionarios. Este reconocimiento en 2025 se dio en un entorno de alta volatilidad y constantes cambios en los mercados.
Es Licenciado en Economía por el ITESM, con un Máster en Economía y Finanzas por la Escuela Superior de Economía de Barcelona, y un segundo Máster en Administración de Riesgos por el ITAM.







