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Expertos del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) nos subrayan la necesidad de cuidar a estos tres órganos esenciales para la prevención de enfermedades digestivas, hepáticas y neurológicas. Nos proponen un enfoque integral que abarca desde la adopción de una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio, hasta la eliminación del consumo de alcohol y alimentos ultraprocesados. Además, resaltan la importancia de una adecuada higiene del sueño, la atención a los síntomas digestivos y la evitación de la automedicación. ¿Sabes cuáles son estos 3 órganos fundamentales en la lucha contra estas enfermedades?
En un comunicado de prensa del 10 de febrero de 2026 la Secretaría de Salud nos indica que la afectación de hígado, el intestino y el cerebro son 3 órganos esenciales para la salud. Cuando el eje intestino-hígado-cerebro se ve comprometido, pueden surgir problemas digestivos, hepáticos e incluso neurológicos. Estos órganos están interconectados a través de la sangre, el nervio vago y las señales del sistema inmunitario. Además, comparten un metabolismo cohesionado que involucra moléculas como el triptófano y la serotonina. Conocida como la “sustancia de la felicidad” en el cerebro, la serotonina, en realidad, se produce en su mayoría en el intestino. En este último, tanto las células como las bacterias emplean el aminoácido triptófano, que proviene de los alimentos, para sintetizar serotonina.
Sugerencias de prevención y hábitos saludables
Para mantener una salud integral de los 3 esenciales, los especialistas nos proponen:
- Fomentar una alimentación saludable y balanceada.
- Realizar ejercicio de manera regular.
- Evitar el consumo de alcohol
- Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados.
- Tenenr una rutina regular de sueño.
- Atender oportunamente los síntomas digestivos
- Evitar la automedicación.
Los especialistas del INMEGEN nos enfatizan que el cuidado diario del hígado, el intestino y el cerebro es clave para preservar el equilibrio nuestro organismo y disminuir el riesgo de enfermedades crónicas.
Hallazgos del equipo de Genómica de Enfermedades Hepáticas

El equipo de Genómica de Enfermedades Hepáticas del INMEGEN estudia la progresión de un hígado sano hacia enfermedades graves como la cirrosis y el cáncer hepático. Entre sus hallazgos, señalan que pacientes con cáncer presentan menor expresión de proteínas como la INMT, que metaboliza neurotransmisores derivados del triptófano, en contraste con hígados sanos. Es decir, menos INMT en personas con cáncer puede alterar sustancias del cuerpo que influyen en cómo se sienten (sueño, ánimo, energía) y en la respuesta del sistema inmunitario.
El estudiante de doctorado Isaac Aguirre Maldonado afirmó que el hígado funciona como “un gran escudo fisiológico”, capaz de proteger al organismo frente a la inflamación intestinal derivada de dietas poco saludables. Añadió que los desbalances alimenticios, con el tiempo, pueden derivar en hígado graso y fibrosis hepática.
Consecuencias del daño hepático avanzado
La información de la Secretaría de Salud también nos advierte que el daño hepático avanzado puede desencadenar complicaciones graves como pueden ser:
- Várices digestivas.
- Alteraciones intestinales.
- Acumulación de amonio en sangre.
Esto puede afectar al cerebro y provocar encefalopatía con síntomas que van desde desorientación hasta coma.
En conclusión
Actuar hoy reduce la probabilidad de pagar mañana con enfermedades que afectan la digestión, el hígado y el cerebro. Mantener ese triángulo en equilibrio es, en esencia, cuidar nuestra capacidad de sentir, pensar y estar presentes en los años por venir.
La evidencia que aporta la Secretaría de Salud y el INMEGEN nos recuerda que la salud es un proyecto sistémico. Tener una una dieta variada y basada en alimentos reales, moverse con regularidad, evitar el alcohol y reducir ultraprocesados, respetar el sueño, atender síntomas digestivos y no automedicarse son las piezas de un “escudo de la prevención” que, con el tiempo, reduce la probabilidad de hígado graso, fibrosis, cáncer hepático, alteraciones intestinales y hasta deterioro neurológico por encefalopatía. En otras palabras, lo que comemos y cómo cuidamos nuestro intestino y hígado tiene efectos reales sobre cómo pensamos y sentimos.
Estas medidas no son acciones aisladas, sino los elementos de la arquitectura de nuestro futuro corporal y social.
Referencias
- Secretaría de Salud. (2026, febrero 10). Cuidado del hígado contribuye a proteger el intestino y el cerebro, afirman especialistas del INMEGEN. https://www.gob.mx/salud/prensa/015-cuidado-del-higado-contribuye-a-proteger-el-intestino-y-el-cerebro-afirman-especialistas-del-inmegen
Glosario
- Cirrosis: Enfermedad hepática avanzada citada como uno de los estados graves hacia los que puede progresar un hígado sano.
- Eje funcional: Conjunto interrelacionado de órganos que mantienen comunicación y funciones integradas, como hígado, intestino y cerebro en el texto.
- Encefalopatía: Afección cerebral provocada por acumulación de amonio en sangre derivada de daño hepático avanzado, con síntomas que van desde desorientación hasta coma.
- Fibrosis hepática: Acumulación de tejido cicatricial en el hígado asociada a desbalances alimenticios y al hígado graso, mencionada en el texto.
- INMT: Proteína que, según el equipo del INMEGEN, metaboliza neurotransmisores derivados del triptófano y presenta menor expresión en pacientes con cáncer.
- Serotonina: Neurotransmisor producido en el intestino y regulado por el hígado, según el comunicado.
- Triptófano: Aminoácido mencionado en el texto como precursor de neurotransmisores implicados en la comunicación metabólica entre los órganos.
Meta descripción Yoast (?160 caracteres)
Etiquetas (CSV) INMEGEN, hígado, intestino, cerebro, salud integral, triptófano, serotonina, INMT, cirrosis, cáncer hepático, encefalopatía, hábitos saludables






