Un notariado cercano a la sociedad: Cierre de presidencia 2024-2026

Roberto Garzón Jiménez

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Terminar un ciclo es ante todo un momento de reflexión profunda y de gratitud. Gratitud hacia quienes, con su trabajo y confianza, hicieron posible un proyecto colectivo que permitió mirar al notariado de la Ciudad de México con una convicción clara: somos una institución viva, sólida y profundamente comprometida con nuestro trabajo a favor de la sociedad.
Desde el inicio de mi gestión, asumimos que el fortalecimiento de las relaciones institucionales sería uno de los ejes estratégicos. Así, abrimos aún más las puertas del Colegio para que cualquier persona de cualquier lugar de la ciudad que necesitara nuestro apoyo y asesoría, lo recibiera con calidad humana, conocimiento técnico y respeto por sus necesidades. Además, impulsamos una dinámica de colaboración permanente y coordinación respetuosa con todas las instancias del gobierno de la CDMX. Estas acciones de vinculación y relaciones institucionales profundizaron nuestra convicción de formar parte de una sociedad que exige la participación de todas y todos para construir un futuro equitativo e incluyente.

Con el fin de confirmar nuestro papel en la sociedad y conocer de forma más profunda la manera cómo hacemos nuestra labor, se elaboro una investigación científica por la agencia especializada Votia, misma que se transformó en una publicación en formato booklet, denominado La vocación social de las notarias y los notarios de la Ciudad de México. Los resultados del estudio confirmaron, con datos contundentes, la confianza que la ciudadana le tiene a la función notarial: más del 80% de los usuarios califican el servicio notarial como bueno o muy bueno; el índice de aceptación alcanza el 92.1% y el nivel de confianza se sitúa en 8.2. Nueve de cada diez personas identifican al notariado como la herramienta más efectiva de justicia preventiva, con una satisfacción general de 8.9. Estos resultados confirman una tesis central: la mayor fortaleza del notariado no está en el documento, sino en la atención personal y en el acompañamiento humano que se traducen en soluciones reales.

Como ya lo mencionamos, nuestra cercanía con las personas fue fundamental, por ello fortalecimos nuestra vinculación social mediante la implementación de sedes de atención y orientación del Colegio en Xochimilco, Iztapalapa y el pueblo de Santa Fe, y asistimos de forma constante al Zócalo ciudadano todos los martes. Con esta presencia activa y la próxima apertura de una nueva sede en Venustiano Carranza, hemos superado las 2,700 asesorías, integrando la atención en territorio con la labor realizada en el corazón de la ciudad. Estas cifras no son solo estadística; representan a miles de familias que han encontrado en el notariado una respuesta oportuna, humana y comprometida.

Con el mismo enfoque de utilidad social, lanzamos la campaña Escudo Protector, como una respuesta que orienta, desde las funciones y perspectiva del notariado, a la preocupación ciudadana, especialmente de los grupos vulnerables, para la prevención del delito de despojo. Con ella, reiteramos que los documentos notariales son un verdadero escudo ante la ilegalidad.

Además, para impulsar las políticas de equidad, creamos la Beca Ana Patricia Bandala Tolentino para asegurar el liderazgo y la inclusión femenina en el notariado. Tras beneficiar a cuatro abogadas en 2025 esta iniciativa materializa el compromiso con la igualdad.

Este legado no es individual, sino resultado de la unidad y del trabajo colectivo. La presidencia (2024-2026) concluye con gratitud y con la certeza de haber dejado cimientos firmes para que el notariado de la Ciudad de México continúe guiándose por la ética, la excelencia y el compromiso social.

@colegionotarios