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La relación que hasta hace unas semanas había mejorado y fortalecido, ahora vuelve a romperse por completo tras las críticas de Lula para con Donald Trump…
La escena de que se pueden llevar bien, sin diferencias ideológicas y discusiones en el medio, duró apenas algunas semanas. La realidad indica que Donald Trump y Lula da Silva son muy diferentes en muchos aspectos y los puntos de coincidencias políticas son nulos. Si bien a fines de 2025 hubo reuniones cara a cara de por medio, videollamadas para negociar el conflicto entre ambos, la única verdad es que Trump y Lula son incompatibles.
Esa paz endeble que se había impuesto en la relación bilateral de Estados Unidos con Brasil no existe más. En los últimos días, Lula entendió que lo mejor es distanciarse de Trump, tenga el costo que tenga. Al presidente brasileño lo indignó la captura de Nicolás Maduro, lo incomodó el arancel del 25 por ciento a Irán y está en desacuerdo con la idea de que Estados Unidos se quede con Groenlandia.
En ese contexto, Lula fue aumentando el volumen de sus críticas a Trump y todo volvió a lo de antes. En un acto gubernamental, Lula estuvo presente y dio un discurso feroz, apuntando al republicano. “¿Se han dado cuenta de que Trump quiere gobernar el mundo a través de Twitter? Fantástico, cada dice una cosa. ¿Creen que es posible tratar a la gente con respeto son mirarla a la cara?”, declaró fuertemente Lula.
En esa misma línea, Lula agregó: “Es necesario que no caigamos en el algoritmo que algunos quieren que veamos, que creamos. Es necesario recordar que hay unas elecciones porque si no somos inteligentes, la mentira vencerá a la verdad. Necesitamos ser más humanos…”.
Vale recordar, que en los últimos días, Lula presentó una columna de opinión en The New York Times, donde también apuntaba contra Trump: “En más de 200 años de historia independiente, esta es la primera vez que Sudamérica ha sido objeto de un ataque militar directo por parte de Estados Unidos, aunque fuerzas estadounidenses intervinieron previamente en la región. América Latina y el Caribe albergan a más de 660 millones de personas. Tenemos nuestros propios intereses y sueños que defender. No seremos subalternos a empeños hegemónicos. Construir una región próspera, pacífica y pluralista es la única doctrina que nos conviene. Este hemisferio nos pertenece a todos”.
De momento, Trump enfrió la relación con Lula. Estados Unidos envió la invitación a Brasil para el Consejo de Paz, pero fue rechazada por el presidente brasileño. El mandatario estadounidense no tiene pensado volver atrás en sus objetivos y Lula considera que la relación es irremontable por todas las acciones tomadas en el último tiempo.







