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El presidente brasileño escribe una columna en The New York Times y critica fuertemente al republicano por diferentes actitudes que ha tenido en el último tiempo…
Luego de una serie de frases cruzadas y de aranceles impuestos por determinados factores, la relación entre Donald Trump y Lula había mejorado un poco en el final del 2025. Tras algunos encuentros personales, Trump acercó posturas con el brasileño: “Es una persona agradable y me gusta hacer negocios con personas agradables. Yo le caí bien y él me cayó bien. Seguiremos conversando. Creo que deberíamos ser capaces de llegar a buenos acuerdos para ambos países”.
Sin embargo, en las últimas semanas, todo volvió a tensionarse fuertemente. Lula entiende que Donald Trump está incontrolable y hay acciones con las que no está de acuerdo, entre las que aparecen la captura de Nicolás Maduro, la presión sobre Cuba, la idea de quedarse con Groenlandia y el deseo de atacar Irán.
En ese contexto, Lula decidió publicar una columna en The New York Times y la realidad es que no se guardó nada. El mandatario brasileño cuestionó como pocas veces al republicano y marcó nuevamente una postura altamente distante: “Los bombardeos de Estados Unidos en territorio venezolano y la captura de su presidente el 3 de enero constituyen otro capítulo lamentable de la continua erosión del derecho internacional y del orden multilateral establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Si las normas se cumplen solo de manera selectiva, se instala la anomia y se debilita al sistema internacional en su conjunto”.
En esa misma línea, Lula agregó: “En más de 200 años de historia independiente, esta es la primera vez que Sudamérica ha sido objeto de un ataque militar directo por parte de Estados Unidos, aunque fuerzas estadounidenses intervinieron previamente en la región. América Latina y el Caribe albergan a más de 660 millones de personas. Tenemos nuestros propios intereses y sueños que defender…”.
Por últimó, el brasileño señaló: “No seremos subalternos a empeños hegemónicos. Construir una región próspera, pacífica y pluralista es la única doctrina que nos conviene. Este hemisferio nos pertenece a todos…”.
La realidad indica también que Lula está tomando un protagonismo tremendo en la escena política de los últimos días ya que no estuvo presente en la firma del acuerdo de Mercosur-UE y eso despertó enojo en el resto de los socios comerciales. Además, Lula entiende que el centralismo político que le da Donald Trump a Javier Milei es desmedido y lo termina opacando.
Además de ello, Lula entiende que el arancel de Trump del 25 por ciento para aquellos países que negocian con Irán, termina siendo un daño colateral para Brasil (uno de los principales socios). La tregua entre ambos parece estar llegando a su final. Las semanas de calma entre estadounidenses y brasileños ya no existen más y nuevamente se vuelve a una tensión extrema. La cuestión es que tras la caída de Maduro, Trump parece no tener rival…







