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Desde Ankara, Donald Trump presiona y eleva la tensión contra España luego de la nula ayuda recibida en la guerra con Irán: quiere cortar lazos comerciales…
En una nueva escalada verbal durante la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), Donald Trump volvió a cargar con dureza contra España y anunció que ha ordenado a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, cortar completamente todo el comercio bilateral con el país europeo.
España es una causa perdida
En una declaración aplastante, Trump señaló: “España es una causa perdida. No queremos hacer negocios con ellos, nunca más. Es un socio terrible de la OTAN. No participan, no pagan. Hay que cortar todo el comercio con España, incluyendo visitas. No queremos nada que tener con ellos”.
El mandatario hizo estas palabras en una rueda de prensa junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y reiteró su enfado con varios aliados, pero se centró especialmente en España. “No queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. No quiero saber más nada de España”, expresó Trump de manera contundente.
España cumple con lo acordado
Rutte, por su parte, salió en defensa de España durante la cumbre y reconoció que el país “ha dado un gran paso” al superar el 2% en inversión militar, aunque Trump insistió en sus críticas. El gobierno español, a través de José Manuel Albares, Ministro de Exteriores, había anticipado que acudiría a la cumbre con datos para rebatir cualquier ataque, enfatizando que España cumple con lo acordado y que no todos los aliados pueden decir lo mismo.
Este nuevo capítulo en las tensiones entre Trump y Sánchez añade incertidumbre a las relaciones transatlánticas en un contexto donde el presidente estadounidense presiona fuertemente a los socios de la OTAN para aumentar el gasto en defensa. Por el momento, se trata de una orden verbal sin detalles concretos sobre implementación inmediata, similar a anuncios previos que no derivaron en acciones drásticas.
España mantiene su postura de cumplir con los compromisos y sigue trabajando para fortalecer lazos con Estados Unidos en otros ámbitos. La situación evoluciona y genera atención tanto en los mercados como en el ámbito diplomático europeo. Lógicamente, para España esto sería un golpe demoledor en caso de concretarse ya que Estados Unidos es el principal proveedor de petróleo y gas del país, alcanzando el 15 por ciento en cada caso. Además, cortar el comercio afectaría un vínculo cercano a los 48 mil millones de euros.







