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El Banco de México informó que para promover el sano desarrollo del sistema financiero y de proteger los intereses del público, resolvió establecer un procedimiento de subasta para la compra, en el mercado secundario, de Bonos de Regulación Monetaria y valores gubernamentales. De esta forma, el Banco de México tendré en este mecanismo una herramienta adicional para la mejor instrumentación de la política monetaria.
A través de una circular publicada el pasado 15 de junio en el Diario Oficial de la Federación, Banxico impulsa un “botón adicional” para fomentar el sano desarrollo del sistema financiero a través de nuevas herramientas que no sólo incluirán a bancos sino que tomarán en cuenta a casas de bolsa, sociedades de inversión y SIEFORES.
En reuniones con analistas, Banxico explicó el detalle operativo de la medida y el esquema para usar el nuevo canal de compra de bonos gubernamentales que habilitó la Circular 8/2026 publicada en el DOF el 15 de junio. El anuncio confirmó que se trata de una herramienta técnica de administración de liquidez, no de un programa de estímulo monetario, de acuerdo con analistas.
“Nuestra postura base es que esto es un fortalecimiento incremental del marco operativo de Banxico, no un cambio en la postura ni en los objetivos de política monetaria. El canal de compra, cuando se active el 17 de agosto, funcionará como una herramienta extraordinaria para inyectar liquidez al sistema financiero, no una herramienta de estímulo monetario”, indicaron los analistas de Finamex.
El análisis
Víctor Gómez Ayala, Christian de la Huerta y Gerardo Ruíz, de Valores Finamex, redactaron un reporte resultado de la explicación de una llamada conjunta de SHCP/Banxico/IPAB/PEMEX para explicar el programa de subastas de valores gubernamentales para el tercer trimestre de 2026.
La herramienta ya tiene tamaño
Banxico explicó a los analistas del mercado que podrá comprar hasta 100 mil millones de pesos a valor nominal. Es el mismo monto que ya existía para vender, y ambas operaciones serán extraordinarias, a discreción del banco central, y de doble vía.
El Instituto Central destacó que sólo se usarán dos instrumentos. Aunque la Circular 8/2026 había abierto la puerta a cinco tipos de bonos (Cetes, Bonos M, Bondes F, Udibonos y BREMs), en la práctica Banxico solo utilizará Cetes y Bondes F. Los bonos de mayor plazo (Bonos M y Udibonos) quedaron descartados explícitamente.
Bondes F serán el vehículo principal. El techo de 100 mil millones representa cerca del 20% del saldo de instrumentos de regulación monetaria en circulación (515 mil mn). Dentro de ese universo, Banxico será especialmente activo en Bondes F porque concentran la mayor parte del saldo vigente.
Se suspenden las subastas ordinarias de Bondes F para el 3T-2026.
Las colocaciones semanales de 300 millones por nodo (1, 3 y 5 años) que se hicieron durante el 2T-2026 no se repetirán. Banxico explicó que el tamaño se había vuelto tan pequeño que ya no era representativo y arriesgaba distorsionar los precios del papel vigente. Toda la administración de liquidez se moverá ahora al canal extraordinario.
La novedad más importante: se amplía el universo de contrapartes. Esta es la noticia estructural del día. El canal de compra podrá operarse no solo con bancos, sino también con casas de bolsa, sociedades de inversión y SIEFORES.
La ventanilla tradicional de reporto solo opera con bancos; abrir el canal a más participantes resuelve directamente el problema que motivó toda esta discusión: la escasez de colateral en manos de la banca. Banxico descartó explícitamente que sea un programa tipo flexibilización cuantitativa (QE). El alcance del programa y los instrumentos que se usarán cierran cualquier lectura del nuevo canal como flexibilización cuantitativa o control de la curva de rendimientos.
Por qué importa la ampliación de contrapartes
Esta es la parte que merece explicación más detallada porque es donde se juega la tesis. Cuando Banxico inyecta liquidez al sistema (operación que hace todos los días por la mañana) solo puede hacerlo con bancos, y solo si los bancos tienen colateral disponible para dejar en garantía. Cuando ese colateral se agota, porque está comprometido en reportos con clientes, o porque venció papel que no se reemplazó, la inyección se atora, aunque el banco central quiera hacerla. El problema no es que Banxico no quiera mover liquidez; es que el canal por el que lo hace requiere garantías que los bancos no siempre tienen a la mano.
Al abrir la operación de compra a casas de bolsa, sociedades de inversión y SIEFORES, Banxico puede llegar a inventarios de bonos que están en manos de instituciones no bancarias. Es como destapar una segunda llave cuando la primera no abre lo suficiente. Ese es el sentido técnico de “plomería”: no es bombear más liquidez al sistema, es asegurarse de que la que se necesita llegue a donde tiene que llegar.
Qué se resolvió y qué queda abierto
Finamex explicó a clientes institucionales cuatro pruebas observables que ayudarían a distinguir si esto era una herramienta técnica o un giro de política monetaria. Después de la llamada de hoy:
- Los Instrumentos elegibles apuntan hacia plomería. El universo operativo restringido a Cetes y Bondes F, ambos de corto plazo o tasa revisable. Papel de largo plazo e indexado a inflación queda formalmente excluido.
- La señalización apunta hacia plomería. Banxico utilizó la llamada para descartar QE de manera reiterada. La propia estrategia de comunicación es la señal: un banco central que estuviera por implementar una política de manejo de la curva no abriría su anuncio insistiendo en que no es eso.
- La escala esta parcialmente resuelta. El techo es de 100 mil millones de pesos; lo que falta saber es si se renueva automáticamente cada trimestre. De ser así, la capacidad anual implícita sería de 400 mil millones, importante pero todavía acotada frente al saldo de regulación monetaria en circulación. Si la renovación exige un nuevo anuncio explícito, el techo es más estrecho.
- La permanencia queda abierta. Los plazos de tenencia, los tiempos de esterilización y los límites de acumulación quedan sin especificar. Esta es la única prueba que sigue genuinamente viva, y donde concentraremos el monitoreo una vez que la herramienta se active después del 17 de agosto.
De esta forma, Banxico acotó, a juicio de Finamex, la lectura operativa de la Circular 8/2026 en todas las direcciones que importan para el debate QE-vs-plomería: instrumentos limitados al corto plazo y tasa revisable, techo cuantitativo claro, simetría entre compra y venta para garantizar neutralidad, y un diseño explícitamente orientado a resolver el cuello de botella del colateral bancario al incluir a participantes no bancarios.
“Nuestra postura base es que esto es un fortalecimiento incremental del marco operativo de Banxico, no un cambio en la postura ni en los objetivos de política monetaria. El canal de compra, cuando se active el 17 de agosto, funcionará como una herramienta extraordinaria para inyectar liquidez al sistema financiero, no una herramienta de estímulo monetario”, indicaron los analistas.
*Reacción Oportuna de Finamex Análisis Económico







