Sheinbaum impulsa uso de nuevos indicadores para complementar medición económica

Sheinbaum impulsa uso de nuevos indicadores para complementar medición económica

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El análisis del comportamiento económico en México comienza a incorporar herramientas más dinámicas que buscan captar, en tiempo casi real, los cambios en el consumo de los hogares, en un contexto donde la digitalización ha transformado la forma en que se generan y procesan los datos.

Durante la conferencia matutina de este jueves, el debate se centró en la necesidad de actualizar las metodologías con las que se evalúa la economía, a partir del surgimiento de indicadores alternativos basados en grandes volúmenes de información, particularmente aquellos relacionados con el consumo.

En la discusión se hizo referencia a ejercicios recientes como los desarrollados por BBVA, que mediante modelos de Big Data han reportado variaciones en el consumo de los hogares mexicanos, incluyendo señales de recuperación tras periodos de desaceleración.

En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo subrayó que este tipo de herramientas pueden complementar la lectura del desempeño económico, al ofrecer información más inmediata sobre la dinámica del mercado interno.

Sin embargo, insistió en que estas mediciones no deben sustituir a los indicadores tradicionales como el Producto Interno Bruto (PIB), aunque advirtió que este último, por sí solo, resulta insuficiente para comprender de manera integral el desarrollo de un país.

Explicó que el PIB es una métrica agregada que no permite observar aspectos clave como la distribución del ingreso, la reducción de la pobreza o el acceso efectivo a derechos sociales, por lo que consideró necesario avanzar hacia esquemas de evaluación más amplios.

En ese sentido, recordó que durante años organismos internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) impulsaron el Índice de Desarrollo Humano, que integraba variables económicas y sociales como ingreso, educación y calidad de vida, aunque su uso ha perdido relevancia en el debate actual.

La mandataria ejemplificó que incluso en contextos de bajo crecimiento o contracción económica, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19, pueden observarse mejoras en indicadores sociales relevantes, como la reducción de la pobreza y el incremento del salario mínimo.

Agregó que durante el sexenio anterior, pese a la caída del PIB en 2020 y a un crecimiento promedio moderado en los años posteriores, alrededor de 13.5 millones de personas salieron de la pobreza, lo que, afirmó, evidencia que el crecimiento económico no siempre se traduce de forma directa en bienestar.

Sheinbaum sostuvo que existen múltiples formas de analizar el desarrollo de un país y advirtió que limitar la evaluación únicamente al PIB puede derivar en diagnósticos incompletos sobre la realidad económica y social.

Finalmente, afirmó que su gobierno impulsa una visión más integral del desarrollo, que incorpore variables económicas, sociales y ambientales, en el marco del llamado “Humanismo Mexicano”, en contraste con enfoques anteriores centrados exclusivamente en el crecimiento económico.

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