Educación financiera desde la infancia: bancos, neobancos y CETES buscan formar a nuevos ahorradores

La educación financiera en México comienza a tomar un nuevo protagonismo dentro de los hogares, impulsada por la aparición de productos bancarios diseñados específicamente para niños y adolescentes. El objetivo: fomentar el ahorro, la inversión y la planificación desde edades tempranas en un país donde, de acuerdo con especialistas, la cultura del gasto sigue siendo predominante.

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La educación financiera en México comienza a tomar un nuevo protagonismo dentro de los hogares, impulsada por la aparición de productos bancarios diseñados específicamente para niños y adolescentes. El objetivo: fomentar el ahorro, la inversión y la planificación desde edades tempranas en un país donde, de acuerdo con especialistas, la cultura del gasto sigue siendo predominante.

Durante el programa “A la Apertura” de Revista Fortuna, la especialista en finanzas personales Fabiola Sánchez Almaraz destacó que uno de los principales retos en México es la falta de planeación financiera dentro de los hogares. “Solo dos de cada diez personas adultas elaboran un presupuesto formal”, señaló, citando estimaciones de la CONDUSEF, lo que refleja una baja cultura de organización del ingreso y el gasto.

El presupuesto como punto de partida

Sánchez Almaraz subrayó que el presupuesto es la base de cualquier estrategia financiera, incluso en la formación de hábitos para menores de edad. Sin este elemento, explicó, las familias tienden a recurrir con mayor facilidad al endeudamiento, especialmente a través de tarjetas de crédito o préstamos de consumo.

En este sentido, recomendó la creación de un fondo de emergencia equivalente a al menos seis meses de gastos familiares, como medida de estabilidad ante imprevistos laborales o económicos.

Niños y dinero: cuentas supervisadas y aprendizaje práctico

Uno de los ejes centrales de la conversación fue la incorporación de niños y adolescentes al sistema financiero formal mediante cuentas supervisadas por padres o tutores. Actualmente, distintas instituciones ofrecen productos adaptados a menores que permiten administrar dinero bajo control parental.

Entre los esquemas mencionados destacan cuentas infantiles en bancos tradicionales como BBVA México y Banco Santander México, que permiten a los menores realizar compras con tarjetas físicas vinculadas a la supervisión de los padres, así como plataformas digitales con restricciones por edad.

El enfoque, explicó la especialista, es educativo: que los niños aprendan a relacionar el dinero con el esfuerzo, el ahorro y la planeación de metas.

Neobancos y rendimientos atractivos

En el ámbito digital, los neobancos han comenzado a posicionarse como una alternativa con rendimientos atractivos para el ahorro infantil. Estas plataformas operan de manera 100% digital y ofrecen herramientas de control parental.

También se mencionó el caso de nuevas propuestas como cuentas infantiles vinculadas a esquemas de inversión, donde el dinero puede generar rendimientos superiores a los instrumentos tradicionales, aunque con condiciones específicas y disponibilidad gradual en el mercado mexicano.

CETES Directo y el ahorro seguro

Otro de los instrumentos destacados fue CETES Directo, considerado una de las opciones más seguras para el ahorro a largo plazo, ya que está respaldado por el Gobierno Federal.

Sánchez Almaraz explicó que estos instrumentos permiten a los menores entender conceptos como rendimiento, inflación y plazo, además de fomentar la disciplina del ahorro. En algunos casos, los rendimientos actuales se mantienen por encima de la inflación, lo que preserva el poder adquisitivo del dinero.

El reto del largo plazo y la cultura financiera

Pese a la creciente oferta de productos financieros, el reto principal sigue siendo cultural: la dificultad para pensar en el largo plazo. Tanto en adultos como en jóvenes, la planeación de metas financieras sigue siendo limitada frente a decisiones de consumo inmediato.

La especialista enfatizó que introducir conceptos como ahorro, inversión y retiro desde la infancia puede contribuir a formar adultos más responsables financieramente, reduciendo riesgos de endeudamiento en el futuro.

Un cambio de hábitos desde casa

Más allá de los productos financieros, el programa concluyó que el verdadero cambio comienza en el hogar. La participación de padres, tutores e incluso familiares cercanos como guías financieros puede ser clave para introducir hábitos de ahorro y planificación en los niños.

“Planificar es la palabra clave”, se destacó durante la conversación, al subrayar que enseñar a los menores a administrar dinero no requiere herramientas complejas, sino constancia, ejemplo y acompañamiento.

Con ello, la educación financiera infantil se perfila como una herramienta cada vez más relevante en México, en un contexto donde bancos, neobancos y plataformas digitales compiten por atraer a las nuevas generaciones de ahorradores.

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