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El mandatario estadounidense fue aplastante en su declaración y expuso las diferencias que tiene su país con los otros dos protagonistas de este acuerdo…
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su disposición de no renovar el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC), afirmando de forma tajante que Estados Unidos está mucho mejor sin este acuerdo. Desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, Trump subrayó la asimetría comercial a favor de Estados Unidos y condicionó cualquier acuerdo futuro a un trato mucho más favorable para los intereses estadounidenses.
“No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México. Pero ellos necesitan todo lo que tenemos. Y tienen que tratarnos mejor. No sé si voy a renovarlo, a Estados Unidos le va mucho mejor, tengo que ser sincero. Solo tienen que tratarnos mejor, tenemos déficit comercial con ambos. No necesitamos ni sus carros, ni su energía. No necesitamos nada de lo que tiene México y Canadá”, declaró Donald Trump.
Revisión TMEC
El TMEC, firmado durante el primer mandato de Trump en 2020 y entrado en vigor en 2021, prevé una revisión automática a partir del 1 de julio de 2026. Si los tres países alcanzan un acuerdo antes de esa fecha, el tratado se prorrogaría automáticamente por 16 años más. En caso contrario, si Estados Unidos decide no renovarlo, se abriría un periodo de revisiones anuales durante una década, con el riesgo de que el acuerdo expire definitivamente si no se llega a un consenso.
Esta postura genera gran preocupación en México y Canadá, países para los que el TMEC representa un pilar fundamental de su economía. El tratado sustenta un comercio anual superior a los 1.3 billones de dólares entre las tres naciones, con cadenas de suministro altamente integradas, especialmente en los sectores automotriz, agroalimentario, energético y manufacturero.
Canadá por una renovación rápida
Canadá ya ha expresado su interés explícito en una renovación rápida. El Ministro de Comercio, Dominic Leblanc, envió una carta formal el 1 de junio solicitando la prórroga de 16 años, destacando los beneficios mutuos para la economía integrada de América del Norte.
La administración Trump, sin embargo, busca introducir cambios significativos. Según filtraciones publicadas por The Wall Street Journal, Washington pretende aumentar el contenido estadounidense en la fabricación de automóviles, exigiendo que al menos el 50 por ciento de los componentes provengan de proveedores de Estados Unidos para acceder a beneficios arancelarios. Esto supondría una revisión profunda de las reglas de origen y podría afectar duramente a las plantas manufactureras en México, que se han convertido en un hub clave para la industria automotriz regional.
La amenaza de Trump se enmarca en su estrategia proteccionista más amplia, que incluye aranceles a productos como el acero, el aluminio, la madera y los automóviles procedentes de Canadá y México. Hoy en día, una eventual ruptura o renegociación dura podría generar inestabilidad en las cadenas de suministro, aumento de precios para los consumidores estadounidenses y pérdidas de empleos en los tres países, aunque el propio Trump argumenta que beneficiaría la relocalización de industrias en territorio estadounidense.
Modificación al TMEC podría tener un impacto profundo
En México, el gobierno y el sector empresarial siguen con atención estas declaraciones, conscientes de que cualquier modificación al TMEC podría tener un impacto profundo en exportaciones, inversión extranjera y empleo. Los próximos días y semanas serán clave para conocer si las negociaciones avanzan hacia una renovación con ajustes o si Trump decide presionar con mayor fuerza para obtener concesiones significativas.







