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A menos de una semana de que México vuelva a convertirse en escenario de la Copa Mundial de Futbol 2026, las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han añadido un nuevo elemento de tensión al ambiente previo al torneo. Plantones, bloqueos y protestas en el corazón de la Ciudad de México coinciden con los preparativos finales para recibir a miles de visitantes nacionales y extranjeros, mientras el gobierno federal busca evitar que el conflicto escale.
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum ha fijado una línea clara: mantener abiertas las mesas de negociación, rechazar cualquier forma de represión y evitar caer en lo que considera intentos de provocación por parte de grupos que buscan llevar el conflicto a un terreno de confrontación.
La mandataria sostuvo que las demandas de los maestros continúan siendo atendidas por la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública (SEP), dependencias que encabezan las negociaciones con la Coordinadora.
“Lo que quieren muchos es que caigamos en la provocación de una represión”, afirmó. “No vamos a caer en la provocación”.
El Mundial como telón de fondo
Las declaraciones se producen días después de que integrantes de la CNTE instalaran un plantón en las inmediaciones de Avenida 20 de Noviembre, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y en medio de cuestionamientos sobre la posibilidad de que las movilizaciones afecten actividades relacionadas con el Mundial, incluido el Fan Fest previsto para la capital.
La semana pasada, Sheinbaum había reiterado que los maestros tienen derecho a manifestarse siempre que lo hagan de manera pacífica y evitó especular sobre una posible intención de boicotear el evento deportivo. Sin embargo, este miércoles aseguró que detrás de algunas acciones recientes observa una estrategia para provocar una respuesta del gobierno.
“Se juntan los extremos, la ultraderecha con la supuesta ultraizquierda”, señaló al referirse a grupos que, dijo, buscan escalar el conflicto mediante actos de confrontación.
Sheinbaum llama a ejercer la política con valentía y sin ambigüedades
La presidenta distinguió entre las demandas legítimas del magisterio y las acciones que han derivado en daños a inmuebles o enfrentamientos. Cuestionó particularmente la participación de personas encapuchadas y los actos vandálicos registrados durante algunas movilizaciones.
“¿Por qué romper vidrios cuando hay la puerta abierta de una negociación?”, preguntó.
Gobernación y SEP llaman a retomar las mesas
La postura presidencial fue respaldada un día antes por las secretarías de Gobernación y de Educación Pública, que emitieron un pronunciamiento conjunto para reiterar el llamado a los integrantes de la CNTE a ejercer su derecho a la movilización de manera pacífica y regresar a las mesas de trabajo instaladas en Gobernación.
En el comunicado, ambas dependencias rechazaron la participación de “provocadores que no son maestros” dentro de las manifestaciones y subrayaron que el gobierno federal garantiza la libre expresión y el derecho a la protesta, pero también llamó a respetar la movilidad de la ciudadanía y el funcionamiento de los servicios públicos.
Asimismo, la Segob y la SEP insistieron en que el diálogo sigue siendo la vía adecuada para construir acuerdos y exhortaron a los dirigentes de la CNTE a reanudar las negociaciones para avanzar en soluciones institucionales a sus demandas.
“No va a cambiar nada si se reúnen conmigo”
Uno de los principales reclamos de la Coordinadora ha sido sostener una reunión directa con la titular del Ejecutivo federal. No obstante, Sheinbaum descartó que un encuentro de ese nivel sea necesario en este momento y defendió el trabajo de los funcionarios encargados de la negociación.
“Considero en este momento que no es pertinente esta reunión”, afirmó. “No va a cambiar nada si se reúnen conmigo”.
La mandataria insistió en que tanto la secretaria de Gobernación como el secretario de Educación Pública cuentan con toda la confianza y atribuciones para alcanzar acuerdos con los docentes. También señaló que cualquier negociación deberá mantenerse dentro de las posibilidades presupuestales del gobierno.
“Tampoco vamos a ofrecer algo que no podemos cumplir”, sostuvo.
Pensiones y demandas pendientes
Entre las demandas planteadas por la CNTE destacan cambios al sistema de pensiones y la revisión de disposiciones que permanecen vigentes tras la derogación de la reforma educativa impulsada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
En respuesta, Sheinbaum aseguró que su administración ha trabajado en mecanismos para mejorar las condiciones de retiro de los maestros mediante el Fondo de Pensiones para el Bienestar y otros esquemas que permitan acercar las jubilaciones a condiciones más favorables. También recordó que durante el año pasado se modificaron procesos relacionados con la movilidad laboral de los docentes, uno de los temas que más inconformidad generaba entre el magisterio.
La presidenta explicó además que la CNTE mantiene representación sindical formal principalmente en Oaxaca, Chiapas y Zacatecas, aunque existen grupos de maestros en otras entidades que se coordinan con la organización sin contar necesariamente con la representación oficial de las secciones sindicales.
La apuesta del gobierno: diálogo sin confrontación
Pese a la tensión de las últimas semanas, el mensaje del gobierno federal ha sido consistente: las puertas del diálogo permanecen abiertas, pero no habrá respuestas represivas ni negociaciones bajo presión.
Con el Mundial a punto de comenzar y los ojos del mundo puestos sobre México, la administración de Sheinbaum busca contener un conflicto que amenaza con extenderse más allá de las demandas laborales y convertirse en uno de los principales desafíos políticos de la antesala mundialista.
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