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El presidente brasileño estalla contra el hombre de máxima confianza de Donald Trump. Luego de esto, la relación parece romperse por completo…
Desde hace tiempo, más precisamente del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Lula ha tenido en la mira a una persona por encima de todas: Marco Rubio. La relación entre ambos nunca llegó a ser diplomática. Si bien el Secretario de Estado de Estados Unidos nunca tuvo palabras agresivas para con el presidente brasileño, la realidad es que Lula ahora parece perder el control de sus declaraciones.
En las últimas horas, Estados Unidos estableció aranceles del 25 por ciento a Brasil por distintos motivos entre los que aparecen políticas del gobierno que afectan a ciudadanos norteamericanos. La tarifa no era esperada por nadie en Brasil, se informó a través de un comunicado y la diplomacia entre Trump y Lula quedó totalmente hundida.
En ese contexto, Lula estuvo presente en un acto gubernamental y apuntó contra Marco Rubio: “Él es enemigo de Latinoamérica, es contra de América Latina. Es enemigo mortal de Cuba. Es un enemigo mortal de varios países de la región. Ya le había dicho a Trump, que no le gusta Brasil. Cuando me junté con él en la Casa Blanca, no estuvo presente”.
Por su parte, al mismo tiempo que Lula declaraba eso, Marco Rubio estaba sentado en el Congreso dando su discurso y respondiendo cuestiones geopolíticas. En ese momento, Rubio decidió ubicar a Brasil en un grupo de países que no tiene afinidad con Estados Unidos: Nicaragua, Colombia y Cuba.
“Trump ha recuperado al hemisferio occidental. En Latinoamérica ya no hay lugar para China y para el comunismo. Excepto Nicaragua, excepto Cuba, excepto Venezuela, que aún tiene desafíos, y claro, Brasil, aunque están en medio de un ciclo electoral, e incluso hasta cierto punto, el actual gobierno de Colombia también, pero, en general, ahora es una región llena de aliados estadounidenses”, lanzó Marco Rubio.
Lo cierto es que este cruce de declaraciones no hace más que erosionar el vínculo de Estados Unidos y Brasil, que parecía recomponerse con la visita de Lula a Washington hace solo unas semanas. A entender de Lula, este arancel y la clasificación del Comando Vermelho y PCC como organizaciones terroristas son para tensionar el clima social en año de elecciones.







