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El presidente brasileño estalla luego de que Estados Unidos dictamine a Comando Vermelho y PCC como organizaciones terroristas…
El último jueves, el Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo el liderazgo de Marco Rubio, anunció la designación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO – Foreign Terrorist Organizations). Esta decisión se enmarca en una política más agresiva de Trump contra el crimen organizado transnacional en América Latina.
El presidente se mostró indignado
El punto es que esta medida se da luego de la reunión entre Donald Trump y Flavio Bolsonaro, quien impulsó fuertemente este pedido contra los cárteles brasileños. La realidad es que Lula no quería que esto sucediera y lo dejó claro durante un acto político en Sergipe, Brasil. El presidente se mostró indignado y apuntó principalmente contra Marco Rubio.
“No aceptamos que nos traten como niños, no aceptamos que nos traten como si fuésemos un país de pacotilla. No jueguen con la soberanía de este país, no jueguen con nuestra democracia. Un tal Marco Rubio dice que nuestros criminales son terroristas y que ellos pueden hacer intervenciones. No aceptamos ser tratados de esta forma. Estoy decepcionado y estoy muy triste. A los criminales brasileños los combatimos los brasileños”, lanzó Lula.
Además, el gobierno brasileño calificó la acción de “deplorable” y advirtió mediante un comunicado que se puede:
- Poner en riesgo vidas de personas no involucradas.
- Reducir la cooperación policial entre Brasil y EE.UU.
- Afectar el sistema financiero brasileño
- Congelar activos financieros vinculados a estas organizaciones en cualquier parte del mundo donde tenga jurisdicción.
- Imponer sanciones secundarias a personas o empresas que hagan negocios con ellas.
- Facilitar acciones de inteligencia, extradiciones y posibles operaciones conjuntas más agresivas.
- Restringir visas y movimientos de miembros o colaboradores.
Brasil ya combate estas facciones con fuerza (operaciones policiales frecuentes, leyes antiterrorismo propias), pero rechaza equipararlas formalmente al terrorismo porque, según su legislación, el terrorismo requiere motivaciones ideológicas/políticas específicas, no solo criminales.
¿Pretexto para futuras acciones unilaterales?
El gobierno teme que esta etiqueta sirva de pretexto para futuras acciones unilaterales estadounidenses (aunque por ahora parece poco probable una intervención directa). Por el lado estadounidense, se presenta como una medida de seguridad nacional contra el narcoterrorismo transnacional que afecta también a Estados Unidos.







