Economías de América Latina cuentan con márgenes de apoyo a la gasolina: Fitch

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La agencia afirma que la mayoría de los soberanos puede absorber los efectos de la crisis petrolera actual gracias a “una inflación controlada, una sólida posición externa, o ingresos extraordinarios provenientes del sector energético”, que mitigan presiones fiscales. Aun así, reconoce que México, Colombia, Nicaragua y Bolivia están asumiendo un costo fiscal considerable.

 

Fitch Ratings consideró que la mayoría de las calificaciones soberanas de América Latina refleja márgenes de maniobra para sortear las consecuencias de la crisis petrolera en Medio Oriente, dando pauta a esquemas de apoyo a combustibles y gasolinas.

Las palancas de apoyo son las inflaciones controladas, una sólida posición externa y espacio fiscales o, en su lugar, ingresos extraordinarios que provengan del sector energético. Sin embargo, algunas economías son más vulnerables que otras.

Señala que en fechas recientes revisó la perspectiva de la calificación de República Dominicana de positiva a estable dadas las dificultades que enfrenta al ser un importador de petróleo que además subsidia el combustible, en medio de su lucha contra tasas altas de inflación y con un crecimiento económico moderado.

La crisis del petróleo agravará también los déficits fiscal y externo de Bolivia, “lo que complicará la posibilidad de una mayor mejora de las calificaciones”, que mantiene en estatus especulativo, de “CCC”, desde enero.

“Varios países han mantenido los precios prácticamente congelados, con un costo fiscal considerable, como Bolivia, Colombia, México y Nicaragua”, agrega.

De peso

En México, de acuerdo con las cifras del propio gobierno, los estímulos fiscales rondan los 5,000 millones de pesos (mdp) semanales desde que la Secretaría de Hacienda comenzó a aplicar los apoyos desde mediados de marzo en el marco de la Estrategia Nacional para Estabilizar el Precio de la Gasolina.

El área de análisis de GBM calculó este costo en 12,200 mdp al mes, con un estímulo promedio sobre el precio de la gasolina de 31%, donde el punto de equilibrio fiscal depende del precio internacional del petróleo y del nivel del subsidio.

“México ha reducido los impuestos sobre los combustibles para mantener la estabilidad de los precios, mientras que Colombia lo ha hecho de forma discrecional mediante un mecanismo de estabilización. Nicaragua ha mantenido la congelación de precios, al igual que Bolivia, que vence en junio”, mencionó Fitch.

La agencia dijo que los mecanismos basados en las condiciones de mercado han permitido, por el contrario, una alta repercusión del precio en Chile, tras cambios en las reglas, y lo mismo ha pasado en el caso de Perú. Guatemala y Panamá, por su parte, si bien han permitido una alta repercusión en el costo al consumidor final, ofrecen de igual forma subsidios pequeños o específicos.

Alicientes

La mayoría de los bancos centrales están bien posicionados para gestionar también la situación por medio de tasas de interés estables, dado que la inflación antes del impacto era baja (inferior al 3.0% en algunos casos).

Según Fitch, las expectativas de inflación se mantienen estables en la región, mientras que las monedas han evitado una depreciación importante, incluso entre los países importadores de combustible.

“La mayoría de los países que subsidian el combustible tienen margen para hacerlo, ya sea mediante una sólida base fiscal o mediante los ingresos extraordinarios que recibirán como productores de energía”.

Los costos de los subsidios deberían cubrirse con mayores ingresos petroleros en los casos de México y Ecuador, al igual que en 2022. En Colombia, los costos de los subsidios serán menores que hace 4 años debido a un incremento de precios que tuvo lugar entre el 2023 y el 2024.

En el caso de la mayor economía de la región, Brasil, las reducciones en el impuesto que grava el combustible son menores que en 2022.