Ven poco éxito en medidas de Trump contra movimientos financieros de migrantes, incluyendo envíos de remesas

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La orden ejecutiva expedida el 19 de mayo pasado establece medidas y propuestas de supervisión a bancos y entidades financieras con el fin de restringir su acceso a migrantes indocumentados, lo que incluye transferencias digitales, afectando directamente al envío de remesas.

Banamex consideró que las restricciones propuestas en una orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para dificultar el acceso de migrantes indocumentados al sistema financiero de ese país generaría más riesgos que beneficios.

“Por un lado, la menor bancarización incentivaría un mayor uso de efectivo y mayor informalidad en las transacciones dentro de la economía” resaltó el martes la dirección de análisis económico de la entidad.

Particularmente, en el caso de los envíos de remesas, anotó, es probable que una parte de los remitentes recurra a canales informales, no regulados, o con personas que sí cumplen con los requisitos para enviar dinero, reduciendo la trazabilidad de los recursos que es lo que se busca ampliar.

Trump emitió su orden ejecutiva el 19 de mayo donde se establecen medidas y propuestas de supervisión de bancos y entidades financieras con el objetivo de restringir su acceso a migrantes indocumentados, lo que incluye transferencias digitales afectando directamente al envío de remesas.

El documento señala una serie de justificantes para des – bancarizar a los migrantes indocumentados e impedir que abran nuevas cuentas, que van desde cuestiones de seguridad, hasta prevención de delitos financieros, además de terrorismo y combate al lavado de dinero, así como elementos relacionados con la evasión fiscal.

Pone en la mira también a personas y actividades ilícitas vinculadas “al uso irregular del sistema bancario”.

A debate

En la práctica, la orden ejecutiva infiere que los servicios y productos de la industria bancaria pueden ser posiblemente utilizados para financiar actividades ilícitas, tales como las transferencias repetidas de bajo monto, o las plataformas de pago entre particulares (peer – to – peer ).

Las disposiciones buscan verificar la identidad del cliente y su estatus legal limitando el uso de Matrículas Consulares, o el del otro esquema altamente usado, el “Número de Identificación Personal del Contribuyente” (ITIN, por sus siglas en inglés).

El ITIN no es un permiso de trabajo, ni comprobante de estatus migratorio legal, pero ha permitido a los migrantes abrir cuentas en algunos bancos estadounidenses, dependiendo de las políticas de cada institución, a fin de depositar salarios, hacer transferencias electrónicas, obtener tarjetas de crédito y enviar remesas.

Sus incentivos han estado correlacionados con el objetivo de que la población migrante pueda construir un historial financiero para, eventualmente, acceder a créditos del sistema financiero formal.

Banamex resalta que en más de dos décadas, el gobierno mexicano y otros países, ha impulsado el uso de la Matrícula Consular o sus equivalentes, como identificación válida en EU.

El documento ha sido ampliamente aceptado por bancos, gobiernos y autoridades de ese país, permitiendo el acceso a la apertura de cuentas y otros servicios financieros, incluido el envío de remesas.

Riesgos

La analista de Banamex, Guillermina Rodríguez, refiere que una de las repercusiones de la medida, la menor bancarización, por un lado, incentivaría un mayor uso de efectivo y una mayor informalidad en las transacciones dentro de la primera economía mundial.

Rodríguez menciona que las remesas son una de las principales fuentes de ingreso del exterior, donde destaca particularmente el caso de América Latina. Aquí, el ingreso de remesas ya supera en algunos casos el valor de la inversión extranjera directa, o el de los ingresos por turismo, lo que ubica la actividad como una “parte esencial” del propio dinamismo de varias de las economías locales.

Las remesas representan 24% del PIB de El Salvador; el 20 % del de Guatemala, y 16.3% del de Haití, según datos del Banco Mundial. En el caso de México, la proporción es de 3.5%.

“Estos recursos han permitido a millones de familias cubrir necesidades básicas como alimentación, educación y salud, principalmente, y, en menor medida generar proyectos productivos o incrementar el ahorro” de las comunidades.

México registró su primera caída anual de remesas durante el 2025, con el ingreso de 61,800 millones de dólares (mdd), 4.6% por debajo del récord histórico de 64,800 mde alcanzado en 2024.

Citando el Migration Data Portal, Banamex indica que al cierre de 2024 había 52 millones de migrantes viviendo en EU, el mayor número de ciudadanos bajo esta condición en cualquier país del mundo. De estos, aproximadamente la mitad, alrededor de 25 millones, no eran naturalizados, y, de ellos, entre 11 y 14 millones estarían en carácter de indocumentados.

El resto de los no naturalizados entraría en categorías de residentes permanentes legales (green card holders ), residentes temporales con estatus legal (incluidos estudiantes internacionales y personas con visas temporales) y refugiados políticos. En el caso de los migrantes mexicanos, alrededor de la mitad estarían ya naturalizados. Banamex estima que menos de 3 millones de trabajadores migrantes mexicanos serían indocumentados,

En conjunto, “menos de 4% de la población de EUA está compuesta por migrantes indocumentados”.