Sheinbaum descarta que ataques contra México provengan de Trump; apunta a asesores y cálculo electoral en EU

En medio del endurecimiento del discurso político en Estados Unidos sobre migración, narcotráfico y seguridad fronteriza, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista una intención directa del presidente estadounidense, Donald Trump, de intervenir políticamente en México, y atribuyó las presiones recientes a sectores de su entorno político y a intereses electorales rumbo a los comicios de noviembre en ese país. Las declaraciones ocurrieron durante la conferencia matutina del 20 de mayo de 2026, luego de que la mandataria fuera cuestionada sobre el debate público en torno a la seguridad en México, la participación de agencias estadounidenses y las críticas de opositores y analistas sobre la estrategia de su gobierno. Sheinbaum aseguró que no considera que Trump sea quien impulsa directamente esos mensajes contra México, sino “algunos que lo asesoran” y grupos políticos cercanos a la línea más dura del trumpismo. “Ni siquiera, la verdad, personalmente, creo que sea el presidente Trump. Son algunos que lo asesoran, que están ahí”, afirmó. Aunque la presidenta no mencionó nombres, sus declaraciones ocurren en medio de posicionamientos de figuras cercanas al entorno republicano y asesores vinculados a la línea dura de seguridad y migración de Trump, que en semanas recientes han endurecido el discurso hacia México. Entre los perfiles más visibles dentro del círculo trumpista se encuentra Stephen Miller, uno de los principales operadores de la agenda antimigrante del republicano y uno de los personajes más influyentes dentro de su equipo político. También destacan sectores conservadores ligados a la seguridad fronteriza y al combate al narcotráfico que han insistido en aumentar la presión sobre México y endurecer la cooperación bilateral. Sheinbaum consideró que parte de esa narrativa responde más a intereses electorales internos en Estados Unidos que a una posición oficial de la Casa Blanca. “Como tienen elecciones en noviembre, ahora quieren meter a México en sus elecciones de noviembre, en una visión muy electorera, de algunos cuantos. Pues no, ¡México no es piñata de nadie!”, lanzó. El trasfondo: elecciones en Estados Unidos y México La presidenta también vinculó el tema con el proceso electoral mexicano de 2027, en el que se renovará la Cámara de Diputados, 16 gubernaturas, congresos locales y cientos de alcaldías, en lo que será la primera gran elección intermedia de su administración y una prueba política clave rumbo a la sucesión presidencial de 2030. “Y tampoco van a intervenir en las elecciones del ’27. Aquí decide México, los mexicanos”, advirtió. La mandataria enmarcó así el debate sobre seguridad, cooperación bilateral y presencia de agencias estadounidenses como un asunto de soberanía nacional. “La guerra contra el narco no construyó paz” Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad impulsada por la llamada Cuarta Transformación y aseguró que el país vive un cambio de tendencia respecto a los años de mayor violencia. La presidenta afirmó que el Índice de Paz México reconoce que desde la llegada del expresidente Andrés Manuel López Obrador comenzó una etapa distinta en materia de seguridad y construcción de paz. “Eso quiere decir que hay resultados”, sostuvo. La mandataria contrastó ese modelo con la estrategia implementada durante el gobierno de Felipe Calderón, a quien acusó de haber permitido la intervención abierta de agencias estadounidenses en operativos de seguridad en México. “La guerra contra el narco no era para construir la paz, era para hacer guerra”, afirmó. Sheinbaum sostuvo que durante ese periodo hubo una lógica de subordinación frente a agencias extranjeras y aseguró que ello derivó en más violencia y en pérdida de soberanía. “Cuando le abres la puerta de la casa a un gobierno extranjero para que desde aquí ordene qué se tiene que hacer, pues le estás dando las llaves de la casa”, dijo. “Aquí decide México” La presidenta insistió en que su administración mantiene coordinación con Estados Unidos, pero bajo principios de respeto mutuo y sin subordinación. “Nos coordinamos, acordamos, nos reunimos, pero cada quien desde su casa. ¿Quién es nuestra casa? México. Y en nuestra casa manda el pueblo, no mandan otros”, expresó. Finalmente, Sheinbaum sostuvo que la defensa de la soberanía nacional y el combate a la corrupción son condiciones indispensables para sostener los programas sociales y las obras de infraestructura impulsadas por su gobierno.

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En medio del endurecimiento del discurso político en Estados Unidos sobre migración, narcotráfico y seguridad fronteriza, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista una intención directa del presidente estadounidense, Donald Trump, de intervenir políticamente en México, y atribuyó las presiones recientes a sectores de su entorno político y a intereses electorales rumbo a los comicios de noviembre en ese país.

Las declaraciones ocurrieron durante la conferencia matutina del 20 de mayo de 2026, luego de que la mandataria fuera cuestionada sobre el debate público en torno a la seguridad en México, la participación de agencias estadounidenses y las críticas de opositores y analistas sobre la estrategia de su gobierno.

Sheinbaum aseguró que no considera que Trump sea quien impulsa directamente esos mensajes contra México, sino “algunos que lo asesoran” y grupos políticos cercanos a la línea más dura del trumpismo.

“Ni siquiera, la verdad, personalmente, creo que sea el presidente Trump. Son algunos que lo asesoran, que están ahí”, afirmó.

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Aunque la presidenta no mencionó nombres, sus declaraciones ocurren en medio de posicionamientos de figuras cercanas al entorno republicano y asesores vinculados a la línea dura de seguridad y migración de Trump, que en semanas recientes han endurecido el discurso hacia México.

Entre los perfiles más visibles dentro del círculo trumpista se encuentra Stephen Miller, uno de los principales operadores de la agenda antimigrante del republicano y uno de los personajes más influyentes dentro de su equipo político. También destacan sectores conservadores ligados a la seguridad fronteriza y al combate al narcotráfico que han insistido en aumentar la presión sobre México y endurecer la cooperación bilateral.

Sheinbaum consideró que parte de esa narrativa responde más a intereses electorales internos en Estados Unidos que a una posición oficial de la Casa Blanca.

“Como tienen elecciones en noviembre, ahora quieren meter a México en sus elecciones de noviembre, en una visión muy electorera, de algunos cuantos. Pues no, ¡México no es piñata de nadie!”, lanzó.

El trasfondo: elecciones en Estados Unidos y México

La presidenta también vinculó el tema con el proceso electoral mexicano de 2027, en el que se renovará la Cámara de Diputados, 16 gubernaturas, congresos locales y cientos de alcaldías, en lo que será la primera gran elección intermedia de su administración y una prueba política clave rumbo a la sucesión presidencial de 2030.

“Y tampoco van a intervenir en las elecciones del ’27. Aquí decide México, los mexicanos”, advirtió.

La mandataria enmarcó así el debate sobre seguridad, cooperación bilateral y presencia de agencias estadounidenses como un asunto de soberanía nacional.

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“La guerra contra el narco no construyó paz”

Sheinbaum defendió la estrategia de seguridad impulsada por la llamada Cuarta Transformación y aseguró que el país vive un cambio de tendencia respecto a los años de mayor violencia.

La presidenta afirmó que el Índice de Paz México reconoce que desde la llegada del expresidente Andrés Manuel López Obrador comenzó una etapa distinta en materia de seguridad y construcción de paz.

“Eso quiere decir que hay resultados”, sostuvo.

La mandataria contrastó ese modelo con la estrategia implementada durante el gobierno de Felipe Calderón, a quien acusó de haber permitido la intervención abierta de agencias estadounidenses en operativos de seguridad en México.

“La guerra contra el narco no era para construir la paz, era para hacer guerra”, afirmó.

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Sheinbaum sostuvo que durante ese periodo hubo una lógica de subordinación frente a agencias extranjeras y aseguró que ello derivó en más violencia y en pérdida de soberanía.

“Cuando le abres la puerta de la casa a un gobierno extranjero para que desde aquí ordene qué se tiene que hacer, pues le estás dando las llaves de la casa”, dijo.

“Aquí decide México”

La presidenta insistió en que su administración mantiene coordinación con Estados Unidos, pero bajo principios de respeto mutuo y sin subordinación.

“Nos coordinamos, acordamos, nos reunimos, pero cada quien desde su casa. ¿Quién es nuestra casa? México. Y en nuestra casa manda el pueblo, no mandan otros”, expresó.

Finalmente, Sheinbaum sostuvo que la defensa de la soberanía nacional y el combate a la corrupción son condiciones indispensables para sostener los programas sociales y las obras de infraestructura impulsadas por su gobierno.

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