
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 18 segundos
La mandataria mexicana sorprende al rechazar la acusación contra el hermano de Fidel Castro y se involucra de lleno en la tensa situación que vive Cuba con Estados Unidos.
En las últimas horas, Estados Unidos decidió imputar formalmente a Raúl Castro, presentado cargos penales contra el exmandatario cubano. La imputación que llegó desde Washington se basa en el derribo de dos avionetas civiles en 1996 por parte de cazas cubanos, en un incidente que costó la vida a cuatro exiliados cubanoamericanos miembros del grupo Hermanos al Rescate. En ese momento, Raúl Castro era Ministro de las Fuerzas Armadas en 1996 y se lo acusa de ser el autor intelectual de la eliminación de ambas avionetas que volaban cerca de la costa cubana.
Postura
En ese contexto, Claudia Sheinbaum decidió manifestar su postura contra esta medida. Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum declaró: “¿Qué sentido tiene que acusen en este momento a una persona por algo que hizo hace 30 años? No se nos puede olvidar que hay otra intención también en lo que hacen”.
La mandataria mexicana enfatizó que, si bien México mantiene una relación de colaboración con Estados Unidos en diversos temas de interés mutuo, este tipo de acciones deben ser analizadas con detenimiento porque históricamente han estado vinculadas a motivaciones de injerencia en los asuntos internos de otros países.
Escalada de tensión
Esta declaración se produce en medio de una fuerte escalada de tensiones entre Washington y La Habana. El gobierno cubano siempre ha sostenido que las aeronaves violaban su espacio aéreo, mientras que las autoridades estadounidenses afirman que fueron derribadas en aguas internacionales.
La postura de la presidenta mexicana ha generado una amplia controversia en redes sociales y en sectores de la opinión pública tanto en México como en el exterior. Numerosos usuarios la han criticado por lo que consideran una defensa velada del régimen cubano, señalando una aparente contradicción con posiciones anteriores de Sheinbaum, quien en varias ocasiones ha exigido que España reconozca y pida disculpas por hechos ocurridos hace más de 500 años durante la conquista.
No intervención
A pesar de los cuestionamientos, estas palabras de Sheinbaum refuerza la tradicional postura de México de no intervención y autodeterminación de los pueblos, principio histórico de la diplomacia mexicana. “No se puede olvidar con la intención que lo hacen, siempre vamos a cuidar la soberanía”, sentenció Sheinbaum.







