Inconformidad de senadores republicanos frente a Trump bloquea votación sobre proyecto de financiamiento millonario a ICE

Donald Trump

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El Senado desistió de una votación prevista para el jueves sobre un proyecto de ley por 72,000 millones de dólares para financiar el programa masivo de deportación de migrantes de Trump, retrasando la elección al menos hasta junio, cuando los legisladores regresan del receso por el “Día de los Caídos”.

Los republicanos del Senado estadounidense abandonaron el jueves sus planes de votar un proyecto de ley de financiamiento millonario para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un acto de rebelión frente a las prioridades del presidente Donald Trump, consignó la agencia Reuters.

Las discusiones involucraron un fondo por 1,800 millones de dólares para las víctimas de la “instrumentalización” del gobierno, incluidos los condenados por delitos cometidos durante los disturbios del Capitolio del 6 de enero de 2021.

El Senado desistió de la votación prevista sobre un proyecto de ley de 72,000 millones de dólares que financia el programa masivo de deportación de migrantes de Trump, retrasando la votación al menos hasta junio, cuando los legisladores regresen del receso por “el Día de los Caídos”.

El líder de la mayoría del Senado, John Thune, afirmó que la legislación debía centrarse en obtener los 72,000 millones de dólares. Sin embargo, a instancias de Trump, el fondo de 1,800 millones de dólares para la “militarización” y otros 1,000 millones para la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca se convirtieron en los puntos de la discordia.

“Se suponía que era algo muy específico, concreto, preciso, claro y directo, y esta semana se complicó un poco más”, señaló Thune, expresando su frustración. “Hace que todo sea mucho más difícil de lo que debería ser”.

La batalla en torno al proyecto de ley partidista para financiar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas se produjo después de que el senador republicano por Luisiana, Bill Cassidy, perdiera las primarias ante un rival respaldado por Trump, el veterano senador de Texas, John Cornyn. Los presidentes suelen respaldar a los legisladores en ejercicio de su partido en sus intentos de reelección.

Alta tensión

Bajo este contexto, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, fue convocado al Capitolio para responder a las preguntas de senadores indignados frente a su postura a favor del fondo de los 1,800 millones de dólares destinado a compensar a los aliados de Trump y otras víctimas por “la instrumentalización del gobierno”.

Durante la reunión entre Blanche y senadores, varios de ellos insistieron en que el dinero no se utilizara para compensar a las personas condenadas por agredir a agentes del orden durante los disturbios del Capitolio, según una fuente consultada por la agenicia.

Trump ya había indultado a muchos de los condenados por los delitos cometidos durante la revuelta. “Creo que hay quienes están preocupados por las relaciones públicas”, mencionó a la prensa el senador republicano por Indiana, Todd Young.

La presión fue tal, que se canceló una reunión prevista en la Casa Blanca entre Trump, senadores republicanos y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, según una fuente cercana al asunto.

Cisma

La resistencia contra Trump se hizo evidente el miércoles por la noche cuando los republicanos del Senado rechazaron la propuesta de destinar mil millones de dólares a la seguridad del salón de baile de 8,360 metros cuadrados que el presidente quiere construir en el solar del ala este de la Casa Blanca, que mandó demoler en octubre pasado.

Durante meses, el primer mandatario había afirmado que no se necesitaría de fondos públicos para el proyecto. Sin embargo, la factura de mil millones de dólares, a cargo de los contribuyentes, se presentó ante los senadores como un gasto adicional a la factura de 72 mil millones de dólares del programa de deportación de inmigrantes de Trump.

Los demócratas criticaron duramente el proyecto, calificándolo de “ostentoso”, “superficial” y “vanidoso”, un anticipo del discurso que darán en las elecciones de mitad de mandato en noviembre.

Observadores políticos no se han salido del guion y han mencionado que los demócratas abordarán la preocupación de los votantes ante los altos precios de alimentos, vivienda, atención médica y, en particular, en los de la gasolina, que se dispararon tras el ataque estadounidense a Irán el 28 de febrero.

Thune, quien comenzó la semana con una tensa llamada telefónica con el presidente por su apoyo al senador Cornyn, declaró a la prensa tras la reunión de este jueves que su partido “retomará el trabajo donde lo dejó” por el receso de la Navidad del año pasado.

El senador republicano de Carolina del Norte, Thom Tillis, quien no se presenta a la reelección, no escatimó críticas hacia Trump. “Me parece una estupidez mayúscula”, declaró Tillis en una entrevista con Spectrum News sobre los recursos de la “militarización”. “El pueblo estadounidense lo va a rechazar rotundamente”.