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Mencionó que un gasto público rígido, una base de ingresos reducida y el apoyo continuo a Pemex han limitado la capacidad del Gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento. “A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit, otras prioridades políticas, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los pilares y la eficacia de la política fiscal”.
Moody’s Ratings (Moody’s) dijo el miércoles que rebajó las calificaciones de emisor a largo plazo en moneda local y extranjera de México de “Baa2” a “Baa3”, solo a un peldaño de los rangos de grado de inversión.
La perspectiva se modificó de negativa a estable.
“La rebaja de la calificación a Baa3 refleja un debilitamiento sostenido de la solidez fiscal que se aceleró en 2024 y que prevemos que persistirá”, señaló en un comunicado la agencia de riesgos crediticios.
Mencionó que el gasto rígido, una base de ingresos reducida y el apoyo continuo a la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) limitan la capacidad del Gobierno mexicano para estabilizar su deuda en un entorno de bajo crecimiento.
“A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades políticas, como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo, han debilitado los pilares y la eficacia de la política fiscal, contribuyendo a déficits más amplios y a un deterioro más rápido de los indicadores de deuda de lo previsto”.
Moody´s consignó que la perspectiva estable refleja la expectativa de que México presentaría gradualmente un mayor debilitamiento en su “fortaleza fiscal”. Sin embargo, anotó, en contraparte esto sería parcialmente cubierto por la estabilidad macroeconómica, así como por la capacidad del país de dar respuesta a sus políticas.
“Si bien el apoyo continuo a Pemex seguirá limitando la consolidación fiscal, México no enfrenta desequilibrios macroeconómicos que amplifiquen los riesgos fiscales.
“Además, las autoridades conservan una capacidad demostrada para ajustar las políticas monetarias y macroeconómicas en respuesta a las perturbaciones”, afirmó Fitch.
Factor Pemex
La calificadora internacional acusó que una consolidación fiscal más lenta de lo esperado “está retrasando la estabilización de la deuda y debilitando la posición fiscal de México” en relación con sus pares con calificación “Baa”.
La relación deuda a PIB, de acuerdo a sus cálculos, se situará en torno al 55% para 2028, más cerca de la mediana de “Baa”, que fue del 58% del PIB en 2025.
Además, considera que las necesidades de endeudamiento persistentemente elevadas y su expectativa de que Pemex continúe recibiendo apoyo “seguirán limitando la flexibilidad fiscal y empeorando la capacidad de pago de la deuda”.
Fitch anotó que si bien las autoridades habían proyectado que el déficit fiscal caería en alrededor del 4% del PIB en 2025, el déficit real se mantuvo elevado, en casi el 5% del PIB tomando en cuenta el apoyo a la petrolera estatal y solo ligeramente inferior al 5.3% de 2024.
Como resultado, la deuda pública bruta del país aumentó a un 49.3% del PIB durante 2025, desde el 46.0% alcanzado en 2024, alejándose también del 39.8% logrado en 2023.
“Prevemos que los déficits del gobierno federal más la seguridad social se mantendrán por encima del 4% del PIB en 2026-27, debido a la rigidez del gasto, la moderación del crecimiento de los ingresos en un contexto de actividad económica más débil de lo esperado y la reducción de los impuestos especiales sobre los combustibles para compensar el impacto del conflicto en Oriente Medio”, apuntó la agencia.







