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El desempeño de un indicador de consumo creado por el mayor banco del sistema, BBVA México, arrojó que el menor dinamismo del gasto privado responde principalmente a una “erosión del ingreso disponible” ante el repunte de la inflación en alimentos. También repercute un menor ritmo de entrada de remesas, “y el enfriamiento” exhibido por el mercado laboral en meses recientes.
Los mexicanos están eligiendo no gastar o contener su presupuesto desde diciembre del año pasado.
En abril, el indicador de consumo Big Data BBVA Research elaborado por el mayor banco del sistema cayó 0.4% real mensual, una constante desde diciembre del año pasado, cuando presentó un declive de 4.1% mensual, no visto desde la pandemia.
El menor gasto privado respondería principalmente a una “erosión del ingreso disponible” ante el repunte de la inflación en varios alimentos. También habrían repercutido la menor entrada de remesas al país y un “enfriamiento” del mercado laboral en meses recientes.
“Estimamos que, ante este panorama económico incierto, los hogares han adoptado una postura de cautela, postergando gastos y contrayendo la demanda principalmente de bienes y servicios de origen nacional”, expuso la analista Saidé Salazar.
En su medición anual, el indicador privado oportuno reportó una contracción mayor, de 2.7%, muy desfavorable frente a la tasa anual positiva de 8.4% reportada en abril de hace un año.
El Indicador Big Data se diseña a partir del gasto efectuado por los clientes del banco en sus terminales punto de venta (TPVs), e incorpora operaciones físicas y virtuales, así como las compras realizadas por medio de sus tarjetas de crédito y débito.
Entre enero y marzo, de acuerdo a su más reciente informe trimestral, el banco registró un total de 34.2 millones de clientes en el país, donde alrededor del 80% utilizó canales digitales. Desde julio de 2025, la entidad considera sus usuarios de TPVs únicamente a los que hayan realizado transacciones de forma consecutiva en los últimos 13 meses.
Mexicanos se divierten más en tiempos difíciles
El indicador de consumo Big Data indicó que, a su interior, el gasto en uno de sus dos componentes, el de bienes, retrocedió 0.5% frente a marzo, mientras que el de servicios lo hizo a un ritmo mayor entre un mes y otro, al caer 0.9%.
Dentro de los servicios, los servicios turísticos exhibieron el mayor deterioro, con un declive de 2.1% en hoteles. El servicio en restaurantes, a su vez, declinó en un 0.8% mensual. En contraste, los servicios ligados al gasto en entretenimiento repuntaron casi 33% (32.8%) en tan solo un mes.
En lo que respecta al gasto del segmento de bienes, el consumo en alimentos mostró un descenso mensual de 0.8%, con su segunda disminución consecutiva en lo que va del año, en tanto que el consumo de bienes para el cuidado de la salud se contrajo en un 2.7%.
En términos acumulados, esto es, tomando en cuenta el lapso entre enero y abril, el segmento de servicios reportó una caída de 6.5% si compara frente a igual periodo del 2025, mientras que el consumo en el segmento de bienes reportó una contracción de menor, de 0.7% anual.
Gusto por compras en línea
En lo referente al gasto por tipo de establecimiento, el gasto en línea creció 3.1% mensual, con su segunda variación positiva en lo que va de 2026. El gasto en tiendas físicas, en línea con lo que ha estado sucediendo desde tiempo atrás, se contrajo 0.3% mensual.
En términos acumulados, el consumo on-line reportó un crecimiento de 0.5% entre enero y abril, a tasa anual, mientras que el segmento de tiendas físicas registra una pérdida acumulada de 3.1%.
En lo que respecta al gasto en gasolina, como una aproximación de movilidad este volvió a caer, el mes pasado a un ritmo de 0.2% mensual y de 4.5% anual. Si se toma en cuenta el dato de abril, el gasto en gasolina acumula una pérdida de 8.4% hasta abril pasado.
Salazar mencionó que la Copa del Mundo, la máxima fiesta de futbol soccer que inicia en junio y se prolonga por un mes, con México como una de las tres sedes en Norteamérica, dará “un respiro coyuntural al consumo privado”. El evento, sin embargo, será insuficiente para contrarrestar el menguado ritmo en el consumo que se observa desde finales del 2025.
“Anticipamos que la trayectoria de desaceleración del consumo privado persistirá en el horizonte de corto y mediano plazo en un entorno de debilitamiento de la demanda interna y prolongada incertidumbre”, sostuvo la experta.







