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En la misma acción, la agencia confirmó la Perspectiva de Estable, que refleja la expectativa de que la economía mexicana “evitará escenarios de deterioro severos en medio de las incertidumbres comerciales e internas actuales, pero seguirá siendo poco dinámica”. Destacó “cierto margen” para soportar el aumento proyectado de la deuda nacional sobre el PIB durante el período de pronóstico.
La calificadora internacional Fitch Ratings dijo el viernes que confirmó la calificación de incumplimiento de Emisor (IDR, por sus siglas en inglés) a largo plazo en moneda extranjera de México en el grado de inversión “BBB-“ con Perspectiva Estable.
La calificación de México se sustenta en un marco de política macroeconómica prudente, finanzas externas sólidas y su economía grande y diversificada, señaló.
No obstante, la agencia evaluadora de riesgos crediticios indicó que la acción sobre la nota Soberana se ve limitada por un crecimiento moderado en el largo plazo, indicadores de gobernanza débiles, desafíos fiscales relacionados con una base de ingresos baja, rigideces presupuestarias, además de los pasivos contingentes de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
“La Perspectiva Estable refleja la expectativa de Fitch de que la economía mexicana evitará escenarios de deterioro severos en medio de las incertidumbres comerciales e internas actuales, pero seguirá siendo poco dinámica, y que la calificación tiene cierto margen para soportar el aumento proyectado de la deuda soberana/PIB durante el período de pronóstico”, indicó.
Fitch hace una mención especial sobre la inflación, que aumentó al 4.6% interanual en marzo con una inflación subyacente al 4.5%, debido a los incrementos impositivos que agravaron las presiones subyacentes previstas para finales de 2025.
“El Banco Central (Banxico) ha continuado flexibilizando la política monetaria hasta alcanzar un nivel neutral (6.75% en marzo) a pesar del aumento de la inflación, considerando que estas presiones son transitorias”.
Esta postura más flexible se produce tras los cambios de funcionarios de la Junta de Gobierno del Banxico en los últimos tres años, lo que “ha generado dudas sobre su firmeza en el cumplimiento de la meta de inflación”. Las expectativas de inflación a largo plazo, cercanas al 3.7%, superan el objetivo del banco central mexicano del 3.0%.
La agencia señala que las cuentas externas del país son sólidas.
“Prevemos que el déficit de la cuenta corriente aumentará, pero se mantendrá bajo tras haber caído al 0.4% del PIB en 2025, y que seguirá financiándose íntegramente con las entradas de inversión extranjera directa”. Resaltó que un tipo de cambio flexible sigue siendo el principal amortiguador de México ante las crisis, complementado por reservas adecuadas y una línea de crédito flexible con el FMI.
Entre sus considerandos de su último movimiento sobre el Soberano, Fitch menciona que México tiene una puntuación de relevancia en la parte de Gobernanzas (Criterios ESG) y de Responsabilidad Social de “5”, tanto para Estabilidad Política y Derechos como para Estado de Derecho, Calidad Institucional y Regulatoria y Control de la Corrupción.
Estas puntuaciones reflejan el alto peso que los Indicadores de Gobernanza del Banco Mundial (WBGI) tienen en el Modelo de Calificación Soberana (SRM) de la agencia.
“México tiene una baja clasificación WBGI en el percentil 31, lo que refleja un historial reciente de violencia, pero también transiciones políticas pacíficas, un nivel moderado de derechos para la participación en el proceso político, una capacidad institucional moderada y un estado de derecho y control de la corrupción relativamente débiles”.
Una economía que evitó la recesión
La agencia de riesgos crediticios anotó que el crecimiento económico de México se desaceleró al 0.6% durante 2025, desde la tasa de 1.4% en 2024, aunque su desempeño “fue mejor de lo esperado por Fitch, a pesar del contexto adverso del proteccionismo estadounidense, el ajuste fiscal y las reformas institucionales internas que afectaron la confianza empresarial”.
“La economía evitó la recesión”, agregó.
El año pasado las exportaciones reales aumentaron a un ritmo de 7.0%, impulsadas por el trato arancelario preferencial de Estados Unidos para la mayoría de los bienes facturados en el país, con excepción de los automóviles.
A su vez, la demanda interna se contrajo debido a la desaceleración en el consumo y ante la fuerte caída de la inversión a causa de los recortes presupuestales en obra pública “y las incertidumbres internas y externas”.
Fitch estima que el crecimiento se acelerará este año del 0.6% del año pasado a un 1.7% en 2026 gracias a la disminución “de los impulsos fiscales y monetarios negativos” y al impulso de la Copa Mundial de mediados de año, donde México, junto a EU y Canadá, será una de las sedes.
Presiones en el frente
La calificadora internacional expuso en sus considerandos que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum “intenta aumentar la inversión, pero esto podría verse obstaculizada por las preocupaciones del sector privado sobre las reformas institucionales, especialmente una importante reforma judicial, y la agencia tributaria”.
Anotó que consolidación fiscal se vuelve más difícil tomando en cuenta que el déficit fiscal principal de México se redujo del 5.7% del PIB en 2024, con su mayor déficit presupuestal en cuatro décadas, al 4.9% el año pasado, o el 4.4% neto tomando en cuenta la liquidación de los pagos atrasados ??a proveedores de Pemex, impulsado principalmente por recortes en la inversión de capital.
La autoridad pretende reducir el saldo de los Requerimientos Financieros del Sector Público y la seguridad social al 4.1% durante este año y hasta niveles de 3.5% en 2027, aunque Fitch estima una tasa de 4.4% en ambos años, superior a la mediana del 3.0% asignada a la categoría “BBB”, un escalón por arriba de la calificación del Soberano del país.
Dijo que el gasto operativo ha alcanzado un límite inferior práctico, con el gasto social aumentando, en momentos en que las autoridades desean evitar una mayor compresión de la inversión de capital.
“Los esfuerzos de la administración tributaria han dado frutos, pero una consolidación significativa impulsada por los ingresos probablemente dependerá de un mayor crecimiento económico o de una reforma tributaria, que las autoridades se han mostrado reacias a implementar”, advirtió en sus considerandos.
En medio del conflicto que hoy se suscita en Medio Oriente con afectos en los precios mundiales de la energía al alza, estos deberían tener en el caso de México un impacto fiscal prácticamente neutro, ya que los mayores ingresos petroleros se compensarán en gran medida con el costo de los subsidios derivados de la congelación de los precios internos de los combustibles.
Deuda pública en ascenso
La deuda pública general de México, que incluye la de la Administraciones Federal y las subnacionales y excluye la de las empresas estatales alcanzó el 54.6% del PIB en 2025, lo que seguirá en aumento en este y el próximo año.
Fitch espera que esta variable continué aumentando y que supere la mediana proyectada para la calificación “BBB” del 58% en 2027. Esto refleja amplios déficits fiscales que incluyen las transferencias a Pemex como resultado de la migración de deuda de la empresa al Estado combinado con un bajo crecimiento económico.
“El ratio de intereses/ingresos, de alrededor del 17%, se encuentra entre los más altos de la categoría de calificación, pero la participación de la deuda en moneda extranjera, del 14%, es una de las más bajas, lo que refleja un mercado de capitales local relativamente profundo”, expuso.
La agencia menciona que Pemex recibió cierto alivio a lo largo del 2025 a través de tres operaciones de apoyo soberano, acompañado de una mejora en su posición operativa por menores pérdidas en la parte de refinación, una actividad que consume “una proporción creciente de la producción a expensas de las exportaciones”.
“Sin embargo, prevemos que se necesitará apoyo soberano recurrente”, advirtió. Pemex está explorando nuevas empresas conjuntas en la fase inicial de la cadena de valor, “pero no está claro si serán suficientes para estabilizar la producción”.
Las perspectivas de un aumento significativo en sus operaciones, además, son escasas ante la falta de interés de las grandes petroleras mundiales. Los recientes incendios e inundaciones, incluso en la nueva refinería de la compañía en Dos Bocas, “ponen de manifiesto los desafíos para seguir mejorando las operaciones de refinación y distribución”.
Factor T-MEC
Los datos económicos recientes han sido desiguales, lo que indica que aún no se ha consolidado una recuperación firme, la cual podría verse obstaculizada por la incertidumbre en torno al acuerdo comercial T-MEC, expuso la agencia.
No obstante, estima que la revisión del T-MEC en curso entre Estados Unidos, México, y Canadá antes de la fecha límite del 1 de julio próximo, no se salga de su cauce. “Fitch considera improbable un resultado que rompa el bloque”, señaló.
“Los posibles efectos sobre la asequibilidad y la estabilidad de los mercados financieros probablemente reducirían el interés de la administración estadounidense en retirarse del T-MEC.
“La aprobación legislativa necesaria para tal medida también parece improbable. El mayor riesgo es que no se llegue a un acuerdo, lo que desencadenaría un ciclo de revisión anual del T-MEC y prolongaría el statu quo de incertidumbre”.







