Recorte en tasa se dio con inflación clave persistente y la no subyacente en aumento: Heath. Borja mencionó información limitada

Banco de México

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La opinión disidente de los dos funcionarios en la decisión de política del mes pasado, cuando por mayoría el banco central mexicano determinó recortar la tasa de interés, mencionó el escalamiento del conflicto en Medio Oriente como un nuevo riesgo para la inflación, con una elevada incertidumbre, de acuerdo con las actas difundidas hoy.

Las minutas de la reunión de política monetaria del 26 de marzo publicadas el jueves mostraron que el subgobernador de la Junta de Gobierno del banco central mexicano, Jonathan Heath, votó por mantener el referencial en su nivel anterior, puesto que con el recorte “perdemos mucho al reducir la tasa objetivo cuando la inflación subyacente persiste y la no subyacente aumenta”.

Con ello se da “la impresión equivocada de un menor apego al mandato prioritario” y la necesidad de perseverar en los esfuerzos de consolidar un entorno de inflación baja y estable.

La subgobernadora Galia Borja, la otra opinión disidente en el cónclave, señaló que la inflación en el país atraviesa un ajuste de precios relativos que ha presionado las lecturas recientes.

“A ello se ha sumado el escalamiento del conflicto en Medio Oriente, que ha elevado los precios del petróleo y la volatilidad en los mercados financieros, introduciendo nuevos riesgos para la inflación y la actividad económica”.

“En mi opinión”, señaló la funcionaria, “aún se cuenta con información limitada para evaluar con precisión las implicaciones de este choque, así como su magnitud y duración”.

Las actas consignaron que los 5 miembros de la Junta notaron que entre la primera quincena de enero y la primera de marzo la inflación general aumentó de 3.77 a 4.63%.

La Junta de Gobierno, el máximo organismo de decisión de política del país, está integrado además de Heath y Borja, por la gobernadora del instituto central, Victoria Rodríguez, y por los subgobernadores José Gabriel Cuadra y Omar Mejía, los tres votos a favor del ajuste de 25 puntos base (pb) en el referencial, a 6.75%, en la reunión del mes pasado.

La mayoría de ellos, según las actas, señaló que el desempeño de la inflación general al consumidor en ese lapso fue resultado de un incremento en la inflación no subyacente, al tiempo que la subyacente, que mide la trayectoria de precios a más largo plazo, permaneció prácticamente sin cambios.

La inflación no subyacente, que mide los precios más volátiles relacionados con la energía y la agricultura, se incrementó de 1.43 a 5.18%, en tanto que la subyacente, llamada medular por varios analistas, pasó de 4.47 a 4.46%.

Las minutas señalaron que algunos de los funcionarios “resaltaron” que el incremento de 86 puntos base (pb) en la inflación general se explicó en gran medida por un “aumento significativo en el precio de tan solo tres genéricos del componente no subyacente”, en particular del grupo de frutas y verduras.

Otro funcionario, no obstante, destacó que la inflación general ha mostrado una tendencia al alza de manera casi ininterrumpida desde julio del año pasado, y que esta tendencia ha sido impulsada “por la trayectoria al alza” del componente medular “y por un repunte no anticipado y significativo en el no subyacente”.

Respecto a los cambios en el IEPS, que significaron nuevos incrementos en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios a partir de enero, la mayoría de los funcionarios sostuvo que su impacto ha sido acotado, de una sola vez, y focalizado en los precios de los bienes directamente afectados por los impuestos.

Tal y como se había previsto, agregó la mayoría, “no hay evidencia de efectos de segundo orden sobre la inflación”. La inflación mensual anualizada y desestacionalizada del rubro de alimentos, bebidas y tabaco colocó en 3.81% en la primera quincena de marzo, frente a enero, cuando se incrementó por encima del 15%.

Inflación clave persistente

Uno de los funcionarios responsables de la conducción de la política económica, mencionó que el subcomponente de servicios, dentro de la inflación a más largo plazo, continúa estancado en un nivel cercano al 4.5%.

Ese mismo agente afirmó que, a pesar del mejor comportamiento de los precios de algunos servicios, “persisten presiones en rubros como educación, transporte y servicios de alimentación”. Advirtió también que, en el margen, el 60% de los genéricos de servicios “muestra tasas mensuales anualizadas superiores a 5%”.

Uno de ellos señaló que la inflación subyacente en sí mantiene una tendencia al alza casi ininterrumpida desde hace un año. Algunos resaltaron que, “no obstante, las variaciones mensuales anualizadas y con ajuste estacional ya reflejan una moderación en las lecturas más recientes, al pasar de 6.35% en enero a 3.82% en la primera quincena de marzo”.

La mayoría de los responsables de la dirección de la política notó que el incremento de los precios más volátiles entre la primera quincena de enero y la primera de marzo, de 1.43 a 5.18%, fue consecuencia de un fuerte incremento en el componente de frutas y verduras.

“Todos manifestaron que dicho aumento se explicó principalmente por el incremento significativo en los precios de un número reducido de productos agrícolas, entre los que destacó el jitomate”.

Precios superan objetivo de alcanzar el 3.0%

La mayoría de los responsables de política comentó que las expectativas de inflación general al consumidor de corto plazo se ajustaron al alza. Uno de ellos advirtió que las expectativas tanto de la inflación general como de la subyacente se mantienen por encima de las trayectorias pronosticadas “por este Instituto Central”, con un objetivo de alcanzar una inflación al consumidor del 3.0%.

Uno explicó que dicho ajuste es resultado principalmente de una trayectoria más elevada para la inflación no subyacente y de una disminución más gradual de lo previsto en la inflación de servicios. Ese funcionario agregó que, con ello, “se anticipa que la inflación se ubique fuera del intervalo de variabilidad hasta el tercer trimestre del año”.

Las actas consignaron que la mayoría de los funcionarios prevé que hacia delante la debilidad en la actividad económica y las condiciones de holgura en el horizonte de pronóstico incidirán a la baja sobre la inflación.

No obstante, “otro consideró que los factores que se esperaba que contribuyeran a la desinflación no han logrado contener las presiones inflacionarias y estimó que hacia delante tampoco lo harán”.

Este mismo agente observó que “desde hace un año los determinantes inflacionarios no apuntan a que se pueda revertir la tendencia al alza de la inflación” y puntualizó que la debilidad de la actividad económica se ha concentrado en la inversión, mientras que el consumo ha mostrado resiliencia por los aumentos salariales.

El Banco de México elevó sus expectativas de inflación general del primero, segundo y tercer trimestres del 2026 a 4.1%, 4.0% y 3.7%, en cada caso, y lo mismo pasó en el caso de la inflación medular, que subió de 4.4% al 4.5%; del 4.0% a 4.1%, y del 3.6% al 3.7%, en los lapsos mencionados.

Disidentes

Por su relevancia, se consignan las opiniones completas.

Subgobernador Jonathan Ernest Heath Constable: “Los determinantes tradicionales de la inflación que el año pasado fundamentaron la expectativa de una trayectoria descendente fueron insuficientes para evitar la persistencia de la inflación subyacente.

“Estos factores ahora se encuentran debilitados.

“La brecha negativa del producto será más estrecha ante una economía que se recupera y el efecto rezagado de una política monetaria restrictiva se va desvaneciendo.

“El balance de riesgos para la inflación se ha vuelto mucho más sesgado al alza. Primero, ante una elevada incertidumbre para la inflación derivada del nuevo conflicto bélico. Segundo, ante un choque no anticipado en los precios agrícolas, que debería disiparse en unos meses.

“Al enfrentar mayores riesgos, no perdemos nada en pausar y esperar para que estos choques verdaderamente se disipen.

“En contraste, perdemos mucho al reducir la tasa objetivo cuando la inflación subyacente persiste y la no subyacente aumenta. Con ello se da la impresión equivocada de un menor apego al mandato prioritario.

“De nuevo, revisamos al alza nuestras proyecciones de inflación, pero aún se ubican muy por debajo del mercado.

“Las expectativas no apuntan al cumplimiento de la meta para el año entrante y dicha meta queda aún más comprometida con una tasa de política monetaria menor.

Subgobernadora Galia Borja Gómez: “La inflación en México atraviesa un ajuste de precios relativos que ha presionado las lecturas recientes.

“A ello se ha sumado el escalamiento del conflicto en Medio Oriente, que ha elevado los precios del petróleo y la volatilidad en los mercados financieros, introduciendo nuevos riesgos para la inflación y la actividad económica.

“En mi opinión, aún se cuenta con información limitada para evaluar con precisión las implicaciones de este choque, así como su magnitud y duración.

“Por su parte, la postura monetaria ya se ha ajustado de manera significativa conforme al panorama inflacionario previo a este evento.

“Desde noviembre, la tasa de interés real ex ante se ubica dentro del rango estimado como neutral y está muy cerca de su estimación central.

“Si bien algunos canales de transmisión aún muestran condiciones restrictivas, estos reflejan en parte los rezagos asociados al ciclo prolongado de restricción monetaria previo, así como choques particulares atribuibles a la mayor incertidumbre global.

“Por ello, considero que la posición actual de la tasa de interés (7.0%) es la adecuada para valorar con mayor claridad la evolución del panorama inflacionario y del choque en curso y, de esta forma, contribuir a preservar el firme anclaje de las expectativas”.

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María Luisa Aguilar
Parte del equipo editorial sitio web “Fortuna”, especializado en noticias económicas, de finanzas y de negocios, y colaboradora permanente de la versión print. He hecho trabajos de editor para varias publicaciones, incluyendo los diarios especializados El Financiero y El Economista. También labores de gestoría social y de mensajes de vinculación con organismos vecinales, organizaciones civiles, comunidad y gobierno para el desarrollo de proyectos comerciales. He trabajado en publicaciones de nicho, incluyendo temas de gobierno corporativo para la firma de consultoría Pwc, así como de responsabilidad social para el laboratorio farmacéutico Eli Lilly. Fui corresponsal del buró en español de la agencia internacional de noticias “Reuters” y soy fundadora del periódico Reforma.