Caen inversión fija y consumo privado en enero. Además de factor cíclico, analistas atribuyen resultado a falta de estímulos

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El motor interno se mantiene vulnerable, por lo cual especialistas afirmaron que recuperar el dinamismo interno implicará generar mayor confianza, estabilidad regulatoria y mejorar las condiciones de financiamiento.

 

El panorama de la demanda doméstica en México a inicios de año refleja debilidad.

En enero, la inversión fija bruta mostró una contracción de 1.1% a tasa mensual, donde sus dos grandes componentes, la maquinaria y equipo total, y el de la construcción, exhibieron saldos negativos de 1.1% y 0.8% frente a diciembre, en cada uno de los casos.

El Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) publicado el lunes por el INEGI mostró que con cifras desestacionalizadas y al interior de cada uno de ellos, con excepción del renglón de maquinaria y equipo y otros bienes de origen importado, que creció 1.7%, todas las actividades mostraron reveses.

Dentro de la construcción, la inversión fija residencial y no residencial mostró ajustes de 2.2% y 0.6%, respectivamente, en tanto que la inversión fija en maquinaria y equipo total, tanto nacional como importado, retrocedió en 5 de sus 6 renglones.

La inversión nacional de maquinaria y equipo se contrajo 1.6%, donde el renglón de equipo de transporte retrocedió 0.6% mientras que el de maquinaria, equipo y otros bienes fue de 2.9%.

En la inversión relativa a la maquinaria y equipo de importación, que cayó 0.2%, el declive más fuerte correspondió al renglón de equipo importado, de 10.8% en tan solo un mes, lo que no pudo ser contrarrestado con el avance en la inversión en maquinaria y equipo y otros bienes de origen importado, de 1.7%.

INEGI dio a conocer también el lunes que el consumo privado registró en enero variaciones dispares en sus comparativos mensual y anual. Tomando en cuenta cifras desestacionalizadas, a tasa mensual retrocedió 1.6%, mientras a tasa anual observó avances de un 2.7%, alentado principalmente por importaciones, que crecieron a un ritmo de 12.2%.

Claroscuros

A tasa anual, o si compara contra enero de hace un año, la inversión fija bruta mostró un descenso de 2.2%. Por componentes, la construcción creció 3.8% impulsada por el renglón de construcción residencial, con un repunte de 7.9%. La construcción no residencial, por su parte, mostró estancamiento o una tasa de 0%.

El componente de maquinaria y equipo total exhibió un descenso de 8.0% a tasa anual, donde la inversión nacional desplomó 11.1%, con los renglones de equipo de transporte, y el de maquinaria, equipo y otros bienes exhibiendo caídas de 13.3% y de 8.7%, respectivamente.

La inversión fija correspondiente a bienes importados, que mostró un descenso de 5.2%, por su parte, arrojó que mientras la de equipo de transporte retrocedió 3.6%, la de maquinaria, equipo y otros bienes presentó un declive de 6.3%.

“Las cifras de inversión fija bruta al comienzo del año, en particular las caídas a tasa mensual, confirman que persiste la debilidad de la inversión en México”, mencionó Gabriela Siller, directora de análisis de Grupo Financiero Base.

Con cifras originales, que excluyen el efecto calendario y las que usan los analistas para sus proyecciones, la inversión fija en enero a tasa anual retrocedió a un ritmo mayor, de 3.3%, donde el avance de la construcción, de 3.0%, no pudo contrarrestar el descenso de maquinaria y equipo total, de 9.8%.

Bajo esta misma expresión, la inversión fija bruta privada exhibió en enero una caída de 4.5%, lo que no pudo ser compensado con la tasa positiva de la inversión pública, de 3.8%. Por componentes, la inversión privada en construcción avanzó 2.1% mientras que la inversión pública en el mismo renglón creció 6.9%.

En maquinaria y equipo total, mientras que la inversión privada desplomó casi 11.0% (10.8%), la pública retrocedió en este renglón 1.3%.

Nubarrones en el frente

El panorama del consumo e inversión en México a inicios del año refleja debilidad interna y la dependencia de componentes externos, señaló Gerónimo Ugarte, economista en jefe de la correduría Valores Mexicanos (Valmex).

“Hacia adelante, este balance apunta a un 2026 de cautela, donde el crecimiento seguirá dependiendo en buena medida de factores externos, ya que sin un repunte claro en el gasto de los hogares locales ni en la formación de capital productivo por parte de las empresas, el motor interno se mantiene vulnerable y requerirá mayor confianza, estabilidad y mejores condiciones de financiamiento para recuperar dinamismo”, destacó.

En enero, el saldo de la cartera de crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector privado tocó su punto más bajo desde el 2022, con un crecimiento de 1.8% real anual, centrando números negativos en el financiamiento hacia empresas.

Siller sostuvo que la caída de la inversión fija bruta responde a la incertidumbre local y externa y al deterioro de las expectativas económicas sobre México, donde para 2026 y 2027 se prevén crecimientos modestos e inflaciones altas.

La especialista agregó que la debilidad también está asociada a la menor inversión que se ejerce en infraestructura pública cada comienzo de año, al tiempo que refrendó su estimado de una caída de 2.0% en 2026 sobre el indicador.

El más reciente informe sobre finanzas y gasto público difundido por Hacienda consignó que la inversión en infraestructura acumuló en los dos primeros meses del año un desplome de 44.94% a tasa anual, el mayor en el registro.

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María Luisa Aguilar
Parte del equipo editorial sitio web “Fortuna”, especializado en noticias económicas, de finanzas y de negocios, y colaboradora permanente de la versión print. He hecho trabajos de editor para varias publicaciones, incluyendo los diarios especializados El Financiero y El Economista. También labores de gestoría social y de mensajes de vinculación con organismos vecinales, organizaciones civiles, comunidad y gobierno para el desarrollo de proyectos comerciales. He trabajado en publicaciones de nicho, incluyendo temas de gobierno corporativo para la firma de consultoría Pwc, así como de responsabilidad social para el laboratorio farmacéutico Eli Lilly. Fui corresponsal del buró en español de la agencia internacional de noticias “Reuters” y soy fundadora del periódico Reforma.