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Analistas anotaron la renegociación del TMEC en julio como garante de un mayor dinamismo de las exportaciones manufactureras y para un panorama menos desfavorable en las automotrices, en momentos en que la confrontación en Medio Oriente también empaña la dinámica de los flujos comerciales globales.
México reportó un déficit comercial en febrero de 463 millones de dólares (mdd), menor a los 6,481 mdd del mes previo según cifras originales difundidas el viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El resultado fue contrario al superávit esperado por los analistas de 1,253.1 mdd.
El saldo de la balanza comercial fue resultado de exportaciones realizadas el mes pasado por un valor de 56,851.1 mdd frente a importaciones de 57,313.9 mdd. Mientras que las exportaciones totales crecieron a un ritmo de casi 16% anual (15.8%), las importaciones repuntaron en casi 21.0% (20.8%).
Las tasas secuenciales o de mes contra mes registraron también saldos favorables puesto que en enero las exportaciones totales avanzaron 8.1% mientras que las importaciones aumentaron 9.8%. Dentro de las exportaciones no petroleras sobresalió el desempeño de las industrias manufactureras, cuyo valor ascendió a 51,775.2 mdd con un alza de 17.1% anual y también secuencial, o la observada en enero, de 9.4%.
“Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos crecieron 15.9% a tasa anual y las canalizadas al resto del mundo, 26.4%”, mencionó el INEGI.
En el caso de las importaciones totales, a su interior, sobresalieron las no petroleras, que en febrero alcanzaron un valor de 53, 818.0 mdd o un repunte de 22.6% anual, contra la tasa de 12.7% alcanzada en enero, donde los bienes intermedios de importación alcanzaron los 46, 241.7 mdd, con un incremento de 27.2%, frente a la tasa de 14.2% de enero.
La estructura del valor de las exportaciones de mercancías estuvo liderada por la de bienes manufacturados, con un peso de 90.8% sobre el total, seguidas en un lejano segundo lugar de los bienes agropecuarios, de apenas 3.5%. Los productos extractivos no petroleros tuvieron una influencia de 3.2?%.
En sentido contrario, la estructura del valor de las importaciones hechas por el país estuvo representado en un 79.9% por las de bienes de uso intermedio, seguidos por las de bienes de consumo (12.6?%), bienes de capital (7.5%) en tanto que las de los productos petroleros representaron el restante de 2.5%.
“La consolidación de un escenario favorable en la relación comercial con Estados Unidos ante la renegociación del T-MEC será clave para observar una continuidad en el buen desempeño de las exportaciones manufactureras, especialmente en subsectores como las manufacturas electrónicas y eléctricas”, resaltó Gerónimo Ugarte, economista en jefe de la correduría local Valores Mexicanos (Valmex).
También representaría un garante para una mejor tendencia de las exportaciones automotrices, sujetas al pago de aranceles desde el año pasado.
“El crecimiento futuro sostenido de la producción y exportaciones automotrices, dependerá de que en la revisión del T-MEC se logren bajar o eliminar los aranceles a las importaciones automotrices de origen mexicano”, agregó en una nota el Grupo Financiero Base.







