
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 42 segundos
Afirmó que su deliberación consideró los niveles del tipo de cambio, la debilidad mostrada por la actividad económica, y el grado de restricción monetaria. También que juzgó que la postura monetaria “sería apropiada” para enfrentar los retos derivados de “una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones”. Sin embargo, elevó sus expectativas de inflación de corto plazo.
La Junta de Gobierno del Banco de México dijo en su comunicado de política el jueves que determinó disminuir en 25 puntos base el objetivo para la tasa de interés Interbancaria a un día a 6.75%.
“La Junta de Gobierno juzgó apropiado en esta ocasión continuar con el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia. Ello en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario”, afirmó.
Argumentó que en su deliberación consideró los niveles observados del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado.
A favor de la decisión votaron la gobernadora del banco central, Victoria Rodríguez, así como los subgobernadores José Gabriel Cuadra y Omar Mejía. Los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath votaron a favor de mantener el objetivo de la tasa en niveles de 7.00%.
La Junta aseveró que la decisión de política juzgó que la postura monetaria alcanzada sería apropiada para enfrentar los retos derivados “de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones”. Mencionó que se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza.
“Desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en México mostraron aumentos en los plazos medios y largos. El peso mexicano se depreció moderadamente”, dijo.
De igual forma, la Junta resaltó que a inicios de 2026 la actividad económica mostró una marcada debilidad. “Si bien las posibles afectaciones por el conflicto en Medio Oriente son difíciles de anticipar, el entorno de incertidumbre continúa implicando riesgos a la baja”, anotó.
Por un recorte más
Hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, la Junta de Gobierno anticipó que valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia.
Agregó que tomará en cuenta los efectos de todos los determinantes de la inflación y se mantendrá atenta a la evolución de las condiciones externas. “Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3% en el plazo previsto”.
Como lo hace en cada uno de sus comunicados de política, señaló que el Banco Central “reafirma su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable”.
Elevan pronósticos de inflación
De acuerdo con el comunicado de política, los funcionarios responsables de la conducción de la política monetaria del país elevaron sus expectativas de inflación del primero, segundo y tercer trimestres del 2026.
Ahora el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondiente al primer trimestre coloca en 4.1%, desde el 4.0% anterior; el del segundo sube de 3.8% hasta 4.0%, mientras que el del tercer trimestre pasó de 3.6% a 3.7%.
Las expectativas del Banco de México sobre la inflación que excluye componentes volátiles y se encarga de medir la trayectoria de los precios a más largo plazo, las del índice subyacente, también mostraron incrementos en igual periodo: las del primer trimestre pasaron del 4.4% a 4.5%; las del segundo de 4.0% a 4.1% y las del tercero, de 3.6% a 3.7%.
El ajuste de corto plazo de las expectativas se realizó a partir del desempeño de la inflación general reportada entre la primera quincena de enero y la primera de marzo, que aumentó desde un 3.77% hasta un 4.63%. La Junta anotó que la inflación subyacente, no obstante, permaneció prácticamente sin cambio, al pasar de 4.47 a 4.46% en el mismo periodo.
“Conforme a lo previsto, no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año”, afirmó la Junta de Gobierno, el máximo órgano de decisiones de política del banco central mexicano.
Los pronósticos están sujetos a riesgos al alza, donde sobresalen las disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos y las presiones de costos. La Junta también mencionó la persistencia de la inflación subyacente; una tendencia a la depreciación del peso mexicano y afectaciones climáticas.
Los riesgos a la baja para la inflación del país incluyen una actividad económica menor a la anticipada tanto en México como en Estados Unidos; un menor traspaso de aumentos en los costos y menores presiones por la apreciación que la moneda nacional registra desde el 2025.







