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En medio de la incertidumbre de los inversionistas en torno al conflicto en Medio Oriente, la determinación de la Junta de Gobierno del banco central de ajustar el referencial, que impacta los rendimientos de varios activos entre ellos el tipo de cambio, propició una depreciación de casi 1% al cierre, en 17.94 pesos por dólar. La bolsa de valores cayó más de 1,000 puntos.
Los mercados financieros locales vieron un factor de presión adicional en el recorte a la tasa de interés interbancaria que determinó la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico), mientras que expertos acusaron que la volatilidad alrededor de la confrontación geopolítica y la presión alcista de los energéticos justificaba la permanencia del referencial en sus niveles anteriores.
El tipo de cambio finalizó la jornada del jueves exhibiendo una depreciación de casi 1.0% en sus operaciones al mayoreo (0.95%), lo que se tradujo en un retroceso de 16.9 centavos, situando en 17.94 pesos por dólar, luego de tocar máximos de 17.96. El tipo de cambio al menudeo alcanzó en ventanilla niveles de 18.38 unidades por dólar.
El índice líder de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) desplomó 1,126.26 unidades, esto es 1.65%, para situar en 67,061.34 enteros. Las acciones con las mayores pérdidas del día fueron las de los fideicomisos de infraestructura y bienes raíces (Fibras) TC y FPlus, de 10.79% y 4.34%, respectivamente.
Les siguieron las del desarrollador de proyectos de infraestructura PINFRA, que retrocedieron 4.04%, en tanto que las de Minera Frisco (MFRISCO), el operador de servicios de telecomunicaciones Megacable (MEGA) y el conglomerado Grupo México (GMEXICO) descendieron 3.34%, 2.90% y 2.55%, en cada uno de los casos.
Señales encontradas
Para Alejandro Saldaña, del banco Bx+, el deterioro del panorama inflacionario en México y la postura monetaria actual no dejan espacio para más ajustes en la tasa, lo que se contrapone al comunicado de política que anticipó que los miembros de la Junta valorarán la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional.
El analista resaltó que la mayoría de los funcionarios de la Junta de Gobierno del Banxico “muestra tolerancia a un esquema de inflación superior a la meta”.
A favor del recorte votaron la gobernadora del Banxico, Victoria Rodríguez, además de los subgobernadores José Gabriel Cuadra y Omar Mejía. Los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath votaron a favor de mantener el objetivo de la tasa en niveles de 7.00%.
“En nuestra opinión, el tono del comunicado mantuvo un sesgo dovish”, mencionó Alejandro Padilla, director general adjunto de análisis en Grupo Financiero Banorte. Padilla estimó que la tasa terminal llegará a niveles de 6.50% en el ciclo de relajamiento monetario de este año, con un posible último recorte en la reunión del 7 de mayo.
El jueves, los funcionarios responsables de la conducción de la política monetaria también elevaron sus expectativas de inflación del primero, segundo y tercer trimestres del 2026, a pesar de que la mayoría de ellos optó por realizar el recorte al referencial, el instrumento que puede gestionar la estabilidad de precios.
José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México, consideró que el hecho de que dos miembros de la Junta votaran por mantener la tasa, “refuerza la idea de que la Junta está más dividida y cuidadosa”.
Las proyecciones del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) pasaron de 4.0%, al 4.1% anterior para el primer trimestre. Las del segundo subieron de 3.8% hasta 4.0%, en tanto que las del tercer trimestre pasó de 3.6% a 3.7%.
Banxico elevó también sus expectativas sobre el índice subyacente, que excluye componentes más volátiles y el que mide la trayectoria de los precios en el más largo plazo. Para igual periodo, las del primer trimestre pasaron del 4.4% a 4.5%; las del segundo de 4.0% a 4.1% y las del tercero, de 3.6% a 3.7%.
Riesgos
El jueves, la OECD resaltó en un informe provisional de perspectivas actualizadas a marzo que el incremento de los precios de la energía y las interrupciones en las cadenas de suministro derivadas de la guerra se producen en momentos en que la inflación al consumidor se mantiene por encima del objetivo en algunas de las principales economías del mundo, entre ellas México.
Las expectativas de inflación a medio plazo también han aumentado tras el alza de los precios de la energía, enfatizó el organismo internacional.
Aunque la OECD elevó su pronóstico del PIB para este año para el país de 1.2 a 1.3%, también determinó elevar el de la inflación, desde la expectativa previa del 3.3% hasta el 3.8%. Pese a que la proyección de crecimiento para 2027 se mantuvo en 1.7%, la de la inflación aumentó en 0.3 puntos porcentuales (pp), de 2.9% hasta un 3.2%.
El día previo, la dirección de análisis económico del Banco Nacional de México (Banamex) dijo que consideraba que hay riesgos de efectos de segundo orden sobre mercancías alimenticias y servicios de alimentación, además de que los riesgos de un desanclaje en las expectativas de inflación son relevantes, lo que debería llevar a la cautela.
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody´s Analytics, la unidad de análisis de la calificadora internacional Moody´s Ratings, señaló que la demanda del consumo sigue impulsada por las transferencias gubernamentales a las familias mexicanas, que, junto con la ampliación a doble dígito de los salarios mínimos, explica el exceso de una demanda persistente, así como “la terquedad” de la inflación subyacente.
“Conforme a lo previsto, no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año”, afirmó en su comunicado de política la Junta de Gobierno, el máximo órgano de decisión de política.
Gabriela Siller, directora de análisis de Grupo Financiero Base, aseveró que la decisión de recortar los tipos de interés frente a un escenario inflacionario incierto, reduce el atractivo de realizar operaciones de carry trade, que en meses previos favoreció la apreciación del peso.
El carry trade es una estrategia de trading de activos donde los inversionistas aprovechan las bajas tasas de interés de un determinado país para pedir prestado para luego trasladar los recursos hacia donde prevalecen tasas de interés con un mayor rendimiento.
“El recorte de la tasa reduce el diferencial de tasa de interés con Estados Unidos a 300 puntos base, el menor desde febrero del 2016, lo que, en conjunto con mayor volatilidad del tipo de cambio, eleva el riesgo de depreciaciones adicionales del peso mexicano”, alertó la experta.







