V-Dem suma a México a su alerta contra la autocracia electoral; India y EU ya cuestionaron metodología

El Democracy Report 2026 del Instituto V-Dem ubicó a México dentro de la categoría de “autocracia electoral en zona gris” y lo identifica como un país en proceso de autocratización, es decir, con posibles señales de deterioro en la calidad de su democracia, de acuerdo con su metodología.Sin embargo, el propio enfoque del Instituto V-Dem reconoce márgenes de incertidumbre en su medición. 

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El Democracy Report 2026 del Instituto V-Dem ubicó a México dentro de la categoría de “autocracia electoral en zona gris” y lo identifica como un país en proceso de autocratización, es decir, con posibles señales de deterioro en la calidad de su democracia, de acuerdo con su metodología.Sin embargo, el propio enfoque del Instituto V-Dem reconoce márgenes de incertidumbre en su medición. 

México aparece como un caso de “zona gris”, una categoría utilizada para describir países donde la línea entre democracia y autocracia no es clara debido a variaciones en los indicadores o posibles errores de medición. Esto implica que la clasificación no es concluyente, sino una interpretación basada en modelos estadísticos, evaluaciones de expertos y más de 600 indicadores, lo que abre espacio a lecturas distintas sobre la realidad política del país.

Bajo este marco, el informe sugiere que México mantiene elementos formales de la democracia, como elecciones multipartidistas, pero podría presentar debilidades en aspectos como el equilibrio entre poderes, el respeto a libertades civiles y el funcionamiento del Estado de derecho, factores que inciden en su ubicación dentro de esta categoría intermedia.

Asimismo, el documento señala que el país estaría dentro de un episodio activo de autocratización hacia 2025, lo que, según sus criterios, implicaría una tendencia sostenida en ciertos indicadores, más que cambios aislados.

Impacto regional en evaluación

El análisis ubica a América Latina como la segunda región más democrática del mundo, aunque advierte posibles señales de retroceso. En ese contexto, el reporte plantea que el comportamiento de países como México podría estar influyendo en la reversión de algunos avances regionales.

El peso del país es relevante dentro de esta lectura: alrededor del 20% de la población latinoamericana viviría bajo este tipo de régimen híbrido, lo que amplifica el impacto de su clasificación en el conjunto regional.

Libertad de expresión, entre los focos señalados

Entre los factores analizados, el informe identifica la libertad de expresión como uno de los rubros con mayores afectaciones a nivel global. En este sentido, México es incluido entre los países donde se habrían observado presiones sobre medios de comunicación y condiciones adversas para el ejercicio periodístico, de acuerdo con los indicadores considerados.

Estas dinámicas forman parte de tendencias más amplias que el estudio asocia con procesos de autocratización, como el aumento de la censura, la autocensura y las restricciones a la sociedad civil, aunque su intensidad y alcance pueden variar según el contexto nacional.

Un contexto global de referencia

El reporte enmarca estos hallazgos en un entorno internacional donde, según sus estimaciones, existen más autocracias (92) que democracias (87), y donde 74% de la población mundial viviría bajo regímenes autoritarios.

También plantea que los niveles globales de democracia han retrocedido a parámetros comparables con los de finales de la década de 1970, lo que sugiere una tendencia general de debilitamiento en distintos países.

Una lectura abierta

En conjunto, los resultados del Instituto V-Dem deben entenderse como una evaluación analítica sujeta a su propia metodología. La ubicación de México en la “zona gris” refleja una interpretación basada en datos e indicadores específicos, pero no necesariamente una conclusión definitiva sobre el estado de su democracia.

¿Qué es V-DEM?

El proyecto Varieties of Democracy (V-Dem) es una iniciativa académica internacional que analiza la calidad de la democracia en el mundo a partir de múltiples indicadores, elaborados por una red global de expertos. Está coordinado desde el V-Dem Institute, en la Universidad de Gotemburgo, y su financiamiento proviene de una combinación de fuentes públicas y privadas, entre ellas gobiernos europeos, organismos internacionales y fundaciones filantrópicas como Open Society Foundations de George Soros.

Países han puesto la metodología en duda

Sus informes han generado controversias en distintos países, particularmente en Hungría y Polonia, donde autoridades han rechazado las evaluaciones que los ubican como “democracias en retroceso” o “regímenes híbridos”, acusando al proyecto de responder a una visión política liberal occidental. 

En India, reportes que señalan deterioro en libertades civiles han sido criticados por funcionarios y analistas cercanos al gobierno, quienes cuestionan la selección de expertos y la percepción externa sobre su sistema político. De forma similar, en Turquía y Rusia, los diagnósticos de V-Dem han sido desestimados por autoridades que los consideran instrumentos politizados.

A nivel más amplio, las críticas recurrentes hacia V-Dem se centran en su metodología, basada en evaluaciones de expertos, señalando posibles sesgos subjetivos, así como en la influencia de sus fuentes de financiamiento.

 

 

 

 

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