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En el mercado internacional de crudo las cotizaciones se dispararon a casi 110 dólares el barril el miércoles después de que los medios iraníes informaran de un ataque aéreo que alcanzó una instalación en el campo de gas natural más grande del mundo.
Estados Unidos tomó nuevas medidas para frenar la agitación en los mercados energéticos, mientras Irán prometió intensificar sus ataques contra la infraestructura de petróleo y gas en Oriente Medio, con el conflicto extendiéndose por casi tres semanas.
El presidente Donald Trump suspendió temporalmente una normativa marítima centenaria para reducir el costo del transporte de productos. La Ley Jones, de 1920, establece que solo los barcos de fabricación estadounidense pueden utilizarse el transporte de mercancías entre puertos de Estados Unidos.
La secretaria de prensa estadounidense, Karoline Leavitt, afirmó que la exención de 60 días de las normas, cuyo objetivo es impulsar la construcción naval, permitirá que “recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón fluyan libremente”, ya que ahora se pueden utilizar buques de fabricación no estadounidense.
La BBC citó que Danni Hewson, jefa de análisis financiero de AJ Bell, afirmó que el ataque y la represalia de Irán habían “contribuido a elevar la tensión una vez más y a ejercer una renovada presión al alza sobre los precios del petróleo”.
“Cualquier solución al bloqueo del estrecho de Ormuz parece bastante lejana en este momento y, a menos que haya avances en ese frente, es probable que los mercados energéticos sigan siendo volátiles”, añadió.
Los precios del petróleo se dispararon a casi 110 dólares el barril después de que los medios iraníes informaran de un ataque aéreo que alcanzó una instalación en el campo de gas natural más grande del mundo.
El precio de referencia del crudo Brent alcanzó los 109.91 dólares por barril, un 5% más que los precios del martes y se estabilizó encima de los 108 dólares.
Los incrementos ocurrieron tras un informe de Tasnim, una agencia de noticias afiliada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que indicó que el complejo petroquímico de Irán en el yacimiento de gas de South Pars había sido atacado.
Según la BBC, grupos marítimos en Estados Unidos afirmaron que el efecto sería mínimo, señalando que el aumento de los precios en las gasolineras se debe a los precios del petróleo, no a los costos de transporte.







