En México, rezagos en gestión menstrual, desinformación y falta de insumos afectan negativamente educación y trabajo: Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual

Presentación de la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual
La nueva edición muestra rezagos estructurales en indicadores clave como educación menstrual, infraestructura, acceso a productos para el ciclo menstrual, bienestar físico y emocional. Crédito de la imagen: Essity

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Essity, UNICEF y Menstruación Digna México presentaron la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, que detecta rezagos en educación menstrual, infraestructura y acceso a productos: 66% tuvo nada o poca información en su primera menstruación; 75% no sabe que el ciclo tiene cuatro fases; y la falta de productos ante imprevistos en escuela o trabajo subió de 56% (2022) a 67% (2025). La encuesta fue levantada del 21 de noviembre al 14 de diciembre de 2025; muestra de 3,000 personas de 12–70 años.

Desinformación y carencia institucional generan riesgo

La Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual presentada el pasado 10 de marzo de 2026 documenta una doble contradicción:

  • Mayor visibilidad pública del tema.
  • Simultáneo déficit en información y provisión institucional.

Datos

  • 66% de las personas que menstrúan declaró que contaba con nada o poca información en su primera menstruación.
  • 75% no reconoce las cuatro fases del ciclo.
  • Internet y redes sociales son la principal fuente de información (52%), mientras la escuela solo aporta 4%.
  • El rol de la madre como primera fuente cayó de 46% en 2022 a 22% en 2025.

Al mismo tiempo, la oferta de productos por parte de las instituciones para enfrentar imprevistos ha visto un aumento en su déficit, pasando del 56% en 2022 al 67% en 2025. Esta situación refleja una falta de conocimiento, además representa una condición que puede restringir la participación en entornos educativos y laborales.

Información y la provisión institucional son acciones preventivas

El informe identifica dos palancas claras de intervención:

  1. Acceso a información confiable.
  2. Proveer de insumos e infraestructura adecuada.

El comunicado enfatiza que “el acceso a la información confiable [es] un primer paso fundamental”. Mejor educación menstrual en escuelas, programas de provisión de productos en espacios educativos y laborales, y campañas digitales con material verificado podrían reducir las barreras actuales. La encuesta muestra que, aunque la dificultad para obtener productos descendió (30%?21%), la disponibilidad institucional para imprevistos empeoró (56%?67%). Lo que sugiere necesidad de políticas sostenidas y presupuesto para implementación.

La causa científica y el contexto

Los datos combinan factores culturales, económicos y de infraestructura. Dolor menstrual y miedo a manchar condicionan actividades:

  • Personas que dejaron de realizar actividades por dolor pasaron de 32% a 34%.
  • Evitar actividades por miedo a mancharse subió de 29% a 33%.
  • 31% de menores de 15 años ha faltado a la escuela por menstruación.

El estudio incorporó un enfoque de curso de vida (incluyendo perimenopausia y menopausia):

  • 80% no sabe qué es la perimenopausia.
  • 63% no recibió orientación médica.
  • En menopausia 59% no recurre a tratamiento y 67% no recibió orientación médica.

Esro evidencia brechas en atención clínica y educación para todas las edades.

Herramientas de acción, medidas prácticas que el estudio identifica o sugiere

En el comunicado y el informe se sugieren medidas generales: educación menstrual científica en entornos escolares, fortalecimiento de agua, saneamiento e higiene en escuelas y centros de trabajo, y acceso a productos de gestión menstrual. Las organizaciones firmantes abogan por políticas públicas integrales que incluyan presupuesto y rendición de cuentas. En el plano individual, el estudio registra un ligero aumento en el seguimiento del ciclo (30%?33%), indicador que puede apoyarse con herramientas digitales verificadas y programas educativos para ampliar la autogestión informada.

Acción que se puede tomar

Qué se puede hacer hoy:

  • Solicitar a autoridades escolares y del trabajo evidencia de programas de provisión de productos y educación menstrual.
  • Exigir que las escuelas informen si entregan insumos gratuitos ante imprevistos.
  • Usar y compartir fuentes verificadas (salud pública o materiales educativos citados por UNICEF) en redes y grupos familiares.
  • El informe y las organizaciones recomiendan traducir los datos en presupuesto e implementación.
  • Pedir claridad sobre plazos y responsables es una acción verificable y practicable.

La pregunta ¿qué pasa si no se actúa? tiene una sencilla respuesta: las brechas persistirán y seguirán impactando la asistencia, la productividad y la salud.

Preguntas frecuentes de la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual

  • ¿Qué reveló la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual sobre información menstrual?. Reveló altos niveles de desinformación: 66% tuvo nada o poca información en su primera menstruación y 75% no sabe que el ciclo tiene cuatro fases.
  • ¿Cómo afecta la falta de insumos e infraestructura a la asistencia escolar y laboral?. La falta de productos e insumos está asociada a ausentismo y evitación de actividades, por ejemplo 31% de menores de 15 años ha dejado de asistir a la escuela por menstruación.
  • ¿Qué cambios hubo entre 2022 y 2025 en acceso a productos y fuentes de información?. Entre 2022 y 2025 aumentó la falta de productos ante imprevistos (56%?67%) y disminuyó el papel de la madre como fuente de información (46%?22%), mientras internet creció como fuente (52%).
  • ¿Qué indica la encuesta sobre perimenopausia y menopausia en México?. Indica desinformación y falta de orientación médica: 80% no sabe qué es perimenopausia y 63% no recibió orientación médica; en menopausia 59% no recurre a tratamiento y 67% no recibió orientación.
  • ¿Qué actores presentaron la encuesta y qué recomiendan?. Essity, UNICEF y Menstruación Digna México presentaron la encuesta y recomiendan traducir la evidencia en acciones que fortalezcan educación menstrual, infraestructura, acceso a productos y políticas públicas.